En la región, uno de cada tres inició un emprendimiento

Sin embargo, los emprendedores producen poco y tienen pocas posibilidades de éxito. La dificultad radica en que sólo 25% de los microempresarios tiene condiciones parecidas a los empresarios más dinámicos.

Según un reporte de la Corporación Andina de Fomento (CAF,  (Banco de Desarrollo de América Latina) titulado Emprendimientos en América Latina: desde la subsistencia hacia la transformación productiva, por la falta de oportunidades laborales uno de cada tres latinoamericanos (alrededor de 28% de la población ocupada) emprende su propio negocio como autoempleado o microempresario. Sin embargo, registra baja productividad y pocas condiciones que puedan hacerlo exitoso.

El fracaso de estos emprendimientos se debe a que, según el informe, sólo 25% de los autoempleados o microempresarios “tiene condiciones parecidas a los empresarios más dinámicos”. Para el 75% restante, el trabajo asalariado sería una mejor opción ya que estas nuevas empresas no sólo generan ingresos bajos e inestables sino que también “les impiden acumular capacidades y aptitudes laborales, por lo que el potencial de transitar hacia un empleo en el sector formal se reduce con el tiempo”.

Realidad regional
“En América Latina hay demasiadas empresas pequeñas”, declaró Pablo Sanguinetti, jefe del equipo de investigación que redactó el informe, quien destacó que, como más de 90% de las empresas de la región tiene menos de cuatro empleados, el empleo asalariado pierde mucho peso.
El país más representativo de esto es Honduras, donde 42,8% de la población económicamente activa era autoempleada en 2009 y sólo 2,4% era empresario empleador. Le siguen República Dominicana y Colombia.
Por otra parte, Chile posee la menor tasa de autoempleo (18,1%) y un porcentaje de empresarios empleadores de 2,8 por ciento. Lo sigue Brasil, que en 2009 registró 18,9% de autoempleados y 4% de empleadores.

Comparativamente, la proporción de trabajadores asalariados en la región es de 54,8%, mucho menos que, por ejemplo, en Estados Unidos, donde es de 80,4 por ciento.
En cuanto a América Latina, el país donde el empleo asalariado tiene mayor peso es Argentina, con 71,3%, mientras que el menor peso corresponde a Bolivia, con 37,2 por ciento.

Escuela de trabajadores
Por su parte, Fernando Álvarez, economista de la CAF y uno de los investigadores del estudio, aseguró: “Las empresas con potencial de crecimiento tienen mayores salarios y se constituyen en escuelas de trabajadores y emprendedores. Los spin-off generan emprendimientos de mayor calidad”.
Y, en ese sentido, completó que la falta de prácticas gerenciales innovadoras, de financiamiento y las condiciones del entorno son algunas de las limitaciones que enfrentan las empresas con característica dinamizadora que no se desarrollan plenamente porque no encuentran trabajadores con las capacidades requeridas.
“Un emprendedor exitoso se organiza, innova, se arriesga, compite, se inspira y se forma”, apuntó Álvarez al enunciar las características de un emprendedor.

Por último, el estudio destacó que los desafíos que enfrentan las políticas para el emprendimiento y la productividad están en la focalización e incentivos; en el fortalecimiento de la empleabilidad de los microempresarios con menos capacidad para crecer; y en el apoyo a los emprendedores con potencial.
El informe elaborado por el multilateral analiza datos oficiales y muestra el panorama de los emprendedores en la región, acompañado por los resultados de una encuesta propia realizada en 17 ciudades de nueve países latinoamericanos.

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