Cassaro levanta nueva planta para fabricar mil cervezas por hora

Líder en producción de chopp, destina $ 2,5 millones a tecnología y un predio de 6000m2 para multiplicar sus botellas. En total, elabora más de 1.500.000 litros anuales de bebida artesanal

Cassaro Chopp es hoy la única fábrica de cerveza -además, artesanal- de la ciudad de Córdoba.  La marca salió a la luz en 1984 con la creación de choperas familiares, producto que hasta hace poco más de ocho años  formó parte del corazón del negocio de la empresa familiar. En 2002 instaló su propia fábrica en barrio General Paz, desde donde lidera la producción nacional para choperas.

A esta línea se le suma la elaboración de mil botellas de cervezas por día, volumen que se multiplicará entre este año y el próximo a partir de la puesta en marcha de una nueva planta de elaboración, en la que invertirá más de $ 2.500.000 en infraestructura y equipamiento.

“Nos están terminando de armar una máquina que tendrá capacidad para producir 1.000 litros de cerveza por hora. También compramos una etiquetadora con capacidad para etiquetar 1.200 litros por hora”, indicaron a Comercio y Justicia el fundador de la empresa, Adolfo Cassaro, y uno de los cuatro hijos que trabajan junto a él, Víctor.

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La nueva línea se montará en una planta de 1.000 m2 ubicada en un terreno de 6.000 m2 sobre la avenida Malvinas Argentinas, camino a la Ruta 19. “Dispondremos del suficiente espacio para las tareas de elaboración, almacenamiento y logística”, apuntó Víctor.

Allí se trasladará la actual infraestructura de calle Lima 1055 de barrio General Paz, de 3.000 m2 distribuidos en dos casonas. “Ahora tenemos una capacidad de producción de 250 mil litros mensuales y 200 mil de almacenamiento. Podríamos generar 30% más, pero no tenemos donde guardarlo”, fundamentó Adolfo.

Por el mercado

El objetivo es ingresar al mercado de las botellas de cerveza  con un precio competitivo en relación con los productos artesanales, y  ofrecer una bebida de valor agregado -de mayor costo- en comparación con las marcas industriales. Una cerveza común de la marca cuesta $ 4, mientras que las ediciones especiales como la del Bicentenario y el Rey del Chopp, salen $12 y $18  respectivamente.

Las botellas se comercializarán mediante las dos sucursales propias de  Cassaro, en Córdoba y Rosario, y mediante los más de 120 distribuidores que posee en el país. “A estotambién se agregará el nuevo local de venta que abriremos en Carlos Paz y más de ocho distribuidores que normalmente contratamos por año”, precisó el fundador. Asimismo, ampliarán su red de comercialización ingresando en las pequeñas cadenas de supermercados y en almacenes barriales.

La firma está gerenciada por la familia Cassaro; además de Adolfo y Víctor, también integran la firma sus otros hijos, Gustavo y Adolfo (h), quienes están acompañados por un plantel de 30 empleados.

A la vanguardia nacional
Más de un millón y medio de litros por año

La Casa de las Chopperas, como también se denomina a la firma, concentra 90% del consumo de chopp en la provincia de Córdoba, y 80% a nivel nacional. Elabora 1.200.000 litros de chopp y  360.000 botellas de cervezas por año, totalizando una producción de más de 1.500.000 litros. Es la mayor fabricante de cerveza artesanal del país y la cuarta en volumen de producción (detrás de las multinacionales de elaboración industrial local). Genera 500 choperas por año, 200 para el público en general y el resto para los revendedores. Cuenta con un stock para alquiler destinado a eventos y fiestas de diversas índoles. En sus distintas variedades (esmaltadas, de PVC, económicas, de algarrobo), son capaces de enfriar desde  ocho a 50 litros de chopp, según la capacidad de cada barril. El alquiler de una choppera con 50 litros cuesta $320 y la de 25 litros, $190.

La cerveza que brinda por el Bicentenario

Para sumarse a los festejos del Bicentenario, Cassaro lanzó una edición especial de cervezas  “Bicentenario”, que se fabrica hasta el 25 de mayo. “Es única, con una preparación diferente, totalmente distinta y con envase no retornable”, añaden Cassaro padre e hijo. Los productos son elaborados con las materias primas tradicionales: cebada malteada, agua y lúpulo, los que aseguran su sabor puro y característico.

Exportar para compensar los inviernos

La empresa ya dio sus primeros pasos para exportar el producto. Prepara un envío para Canadá, al tiempo que analiza ingresar en otros mercados. “Si en nuestra temporada baja, que es invierno, exportamos a otro país donde hace calor, compensaríamos y podríamos mantener la fábrica estable”, añade Víctor.
No obstante, pese a la estacionalidad propia de esta industria, la firma creció entre 5 y 10% en estos últimos años, con excepción del último -temporada 2009/2010- cuando se produjo una leve baja, de 5%. “En los peores momentos del país apostamos y crecimos. Ahora vamos por la nueva planta”, remató Adolfo.

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