La fragmentación del nuevo Congreso sube el costo de la transacción política

Las elecciones parlamentarias dejaron múltiples lecturas pero, sin duda, un nuevo Congreso fragmentado y la pérdida de quórum del oficialismo lo que implica un escenario complejo que requirirá la generación de consensos.
Martín Lardone, decano de la Facultad de Ciencia Política de la Universidad Católica de Córdoba (UCC), y Pamela Cáceres, politóloga y coordinadora del área Fortalecimiento de la Ciudadanía de El Ágora, analizaron para Comercio y Justicia el panorama político poselectoral.
“La agenda requiere ahora un consenso bien complejo, sube el costo de la transacción, sobre todo en los temas candentes de agenda como coparticipación, reforma económica tributaria o superpoderes. También se dispara el acuerdo de la oposición que empieza a jugar para el 2011”, avisoró Lardone.
Por su parte, Cáceres destacó las posibilidades que abre el hecho de que la nueva conformación contenga una representación tan disímil en cuanto a fuerzas políticas y coaliciones. En ese sentido, subrayó que diputados y senadores tendrán “la necesidad de discutir”.

“El panorama es bastante alentador, las elecciones marcan algunas posiciones de la sociedad. En el caso del oficialismo se manifiesta la necesidad de repensar la forma de construcción del ejercicio del poder y en el caso de la oposición, la necesidad de construir alternativas serias”.
Sin embargo, el decano de la UCC y magister en Ciencias Sociales, planteó una inquietud: “¿Qué pasará en el Congreso hasta que asuman los electos. Me preocupa cuál va a ser la actitud del kirchnerismo hasta la fecha de asunción de los nuevos diputados y senadores. Hay temas claves: por ejemplo, ¿Qué va a pasar con la Ley de Radiodifusión?”

En Córdoba

El capítulo provincial merece también una mirada aparte. Observando los resultados, para Lardone aparecen más gobernables para 2011. “En Córdoba se vio un voto antikirchnerista y se coló el conflicto de la Municipalidad, que le impuso un límite y una merma al juecismo -con una baja fuerte de votos en la Capital-. Por otra parte, la derrota del oficialismo provincial es elocuente. Se ha movido sustancialmente el escenario provincial. Aparecen uno, dos o más gobernables”.
Del análisis se desgrana un futuro más competitivo con final abierto, lo que en democracia “es algo muy bueno porque implica que no hay ganadores ‘a priori’ y varios tienen chances a futuro”, anticipaba otro analista de la política local a horas de la elección .
En tanto que para la politóloga de El Ágora, “la oposición, con una forma de hacer política «antiK´, desdibujó el rol de los partidos, lo que exige, de alguna manera, que los partidos se definan”.
Finalmente, ambos concluyen que la composición del futuro Parlamento nacional exigirá mayor discusión y un notable aumento de la calidad del debate previo a la aprobación de leyes claves en el país.

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