La justicia juvenil restaurativa como una respuesta frente al delito

El juez, de nacionalidad italiana, anticipó un panorama de los retos a los que se enfrenta hoy la justicia especializada. Vendrá para disertar en el Congreso Latinoamericano de Niñez, Adolescencia y Familia.

Uno de los desafíos que hoy enfrenta la justicia penal juvenil en el mundo es el de introducir o aplicar la justicia restaurativa, aquella que atiende a las causas y efectos del fenómeno del delito, tanto a la víctima como al culpable, en el contexto de una solución comunitaria basada en la asunción de responsabilidades personales. ¿Cómo? Por ejemplo, mediante el encuentro entre la víctima, el ofensor y otras personas que puedan servir de apoyo a las partes; o la reparación por la devolución de la cosa, pago monetario o trabajo en beneficio de la víctima o de la comunidad, entre otros.

El análisis sobre los principales retos para la justicia juvenil fue adelantado a Comercio y Justicia por Joseph Moyersoen, presidente de la Asociación Internacional de Magistrados de Juventud y Familia (Aimjf). El juez, de nacionalidad italiana, disertará en Córdoba en el Congreso Latinoamericano de Niñez, Adolescencia y Familia organizado por la Asociación de Magistrados.

-¿Cuáles son hoy los principales desafíos de una justicia especializada en la materia?
– Los desafíos pasan por introducir, aplicar y cumplir con todos los operadores de justicia penal juvenil, los principios consagrados en la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño, la Convención más ratificada en el mundo (193 Estados, excepto Somalia y los Estados Unidos de América) y otros estándares internacionales de “soft law”, incluyendo las Reglas de Beijing, Reglas de La Habana, Directrices de Riad y Directrices de las Naciones Unidas sobre niños víctimas y testigos de crímenes.

Estos principios incluyen el interés superior del niño, el derecho a ser oído y esgrimir su opinión, la privación de libertad como medida de último recurso y durante el menor tiempo, el desvío y la Justicia restaurativa. Por estos dos últimos se entienden: medidas alternativas de desvío para niños que entran en contacto con el sistema de justicia penal, un enfoque interdisciplinario que involucra completamente a los menores, a la familia y a la comunidad y un sistema de justicia restaurativa que debería incluir una transferencia parcial y significativa de poder a las comunidades, víctimas, delincuentes y sus familias, que resulte en una respuesta restaurativa frente al delito. Otro desafío es la atención puesta en cada procedimiento penal que relata  un menor, en los aspectos de su personalidad y no solamente en el hecho de que él es acusado.

Finalmente, es necesaria una capacitación inicial y periódica por todos los involucrados en el sistema de justicia penal juvenil (trabajadores sociales, agentes de policía, fiscales y jueces en particular), con momentos de participación conjunta que también consolidará el trabajo fundamental en “red”.

– ¿Cuáles son los derechos más vulnerados en niños y jóvenes en Latinoamérica? ¿Qué soluciones evalúan los jueces para revertir esta situación?
– Se trata de una cuestión compleja, a la cual no es posible dar una respuesta general, porque también en América Latina existen diferentes problemas entre lo que ocurre en Brasil, Argentina o Ecuador (por ejemplo, el tipo de pandillas juveniles).

Es claro que el juez sólo puede aplicar la ley de su país, siempre teniendo en cuenta las normas internacionales; pero el juez no puede trabajar solo, sino que debe trabajar junto con otros que están involucrados en la justicia penal juvenil. En los países donde esto ocurre y donde el enfoque del proceso de justicia de menores es sobre todo reeducativo en lugar de punitivo, la tasa de delincuencia y de recurrencia de los menores frente al proceso penal juvenil es más bajo -es suficiente pensar en el sistema vigente en Italia-. Así que vuelvo de nuevo a la importancia del desvío y de la justicia restaurativa.

Por último, los medios de comunicación deberían desempeñar su deber de informar, a través de un enfoque que no sea el sensacionalismo y la furia que no ayudan a la comprensión de un caso específico. Además, respetando  la privacidad del menor, para evitar que sea estigmatizado.

– ¿Cree que la magistratura está preparada para abordar la temática cada vez más compleja, en relación con violencia  sobre niños, niñas y jóvenes?
– Éste es un aspecto fundamental que debe estar constantemente bajo control. Debe ser una buena adición a la formación inicial, la posibilidad de tener cursos de actualización no sólo para mejorar su preparación sino también para intercambiar opiniones con sus colegas. A menudo el juez se ve obligado a trabajar solo para la carga de trabajo y la complejidad de las decisiones a tomar, por lo tanto la estructura y la formación obligatoria en cuestiones que nos ocupamos es esencial.

Agenda

-Segundo Congreso Latinoamericano de Niñez, Adolescencia y Familia, organizado por la Asociación de Magistrados
-Disertan: Joseph Moyersoen, Eugenio Zaffaroni; Elisa Carrió; Cristina Wargon; y Aída Kemelmajer de Carlucci, entre otros.
-Fechas: 10, 11 y 12 de noviembre en los teatros  del Libertador y Real.
– Cierre de recepción de ponencias:  mañana. Informes

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