“Se critica al Indec, pero no a quienes originan la inflación”

Gabriel Tobal, del departamento de Economía de Apyme

El análisis de las pequeñas y medianas empresas sobre algunos de los principales temas de la agenda económica nacional suele ser desplazado en la agenda pública por la opinión de otros actores, pese a que las pymes representan el grueso del empresariado nacional. Por ello Comercio y Justicia dialogó con Gabriel Tobal, quien encabeza el área de Economía de Apyme, para conocer su análisis sobre las subas de precios que se dieron en el país y las medidas que se implementaron hacia algunas importaciones provenientes de Asia o de naciones vecinas.

– ¿Qué causas les atribuye a las    subas de precios que se registraron en los últimos meses?
– En esa cuestión habría que distinguir, porque en el caso de la carne se dio una situación muy particular: hubo una corrida de precios, porque es un sector muy influenciado por el problema del comportamiento del ciclo ganadero, llamado retención de vientres desde el punto de vista técnico. El stock está atrasado y ese problema técnico no se solucionará en el corto plazo, sino que requiere por lo menos tres o cuatro años.

De todas maneras, más allá de esta situación particular, los precios se actualizaron más de lo debido pero, como ya lo preveíamos, a partir de mediados de año se estabilizarán, porque hubo una muy fuerte suba de precios a principios de año. Entonces, ese aumento en parte era lógico por la retención de vientres y en parte fue una corrida, porque el ganadero es un mercado de competencia imperfecta y los actores en posición oligopólica intentaron quedarse con una renta extraordinaria.

Nuevas Medidas de Aislamiento/Noviembre

Lo hicieron, además, en un marco en que la demanda estaba en alza por la mejoría general que se estaba dando en el consumo y por el impacto positivo que generó en los sectores populares la asignación universal por hijo. Hay muchas pymes en la ganadería, pero la tendencia a la concentración en el sector aún es alta.

– ¿Y como se explican los aumentos en otros sectores?
– El resto de las empresas que aumentaron los precios más de lo debido, en otros sectores, lo hicieron por una tendencia a quedarse con una renta extraordinaria. Como hay buen nivel de consumo, subieron los precios, porque iban a vender de todas maneras. Pero eso, en un mercado crecientemente oligopólico, impacta sobre los sectores más empobrecidos de la población. Entonces, estamos ante la situación de que se critica al Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), y con mucha razón, pero no a quien origina la inflación, los grupos oligopólicos que conducen los mercados. Las pymes no son formadoras de precios, sino receptoras de precios y son las que menos están aprovechando la mejoría en la situación del país.

– ¿Cómo aprecia que las empresas están usufructuando el repunte en la economía?
– Efectivamente, este año la economía se está empezando a recuperar nuevamente, pero el usufructo de ese crecimiento es mucho mayor en el caso de las empresas grandes, es más o menos en el caso de las firmas medianas y es francamente poco en las pequeñas. Las pymes se encuentran ante una situación en la que, mientras sus insumos suben y no pueden incidir sobre ellos, también asisten a aumentos de salarios, una cosa con la que estamos de acuerdo las pymes, para fortalecer el mercado interno.

Pero la incidencia de los salarios en los costos totales de las empresas grandes es de entre cinco y siete por ciento, una baja proporción, por lo que ellas pueden muchas veces absorber la suba de los sueldos sin trasladarla a los precios. Pero, en el caso de las pymes, la incidencia de los costos salariales oscila entre 20% y 50% de los costos totales, una altísima proporción, por lo que se ven necesariamente obligadas a trasladar los aumentos de sueldos a los precios, aunque no siempre de manera plena, porque el alza de los costos es creciente, pero los precios no pueden subir al mismo ritmo.

Por eso es necesario legislar de manera diferente para las pymes, para que parte de las subas salariales se puedan tomar a cuenta de Ganancias, IVA o Monotributo. Eso potenciaría la creación de puestos de trabajo que las pymes realizaron los últimos años, cuando fueron responsables de dos de cada tres empleos nuevos en el país, con lo que llegaron a crear más de dos millones de puestos de trabajo.

– ¿Qué opina sobre el debate que se viene dando con relación a ciertas limitaciones a las importaciones implementadas por el Gobierno nacional?
– Argentina debe fortalecer su mercado interno y su producción nacional. Todo lo que se haga para defender la propia industria –a nivel arancelario o paraarancelario–, bienvenido sea. En ese sentido, hay que emular lo que hicieron Gran Bretaña, Alemania, Francia o Italia: primero fortalecieron su industria y su mercado interno y luego salieron al mundo, pero antes crearon una masa crítica en su industria que les permitió salir en mejores condiciones.

En nuestro caso, durante los últimos años se produjo una recuperación de la industria, que estaba devastada. Ahora hay que iniciar otra etapa de verdadera reindustrialización y no hay que ser ingenuos ante las medidas proteccionistas de los países más desarrollados. Eso no significa aislarnos del mundo, pues nuestra industria aún depende de muchos insumos críticos que son importados. Pero, en lo coyuntural, hay que ver rama por rama y sector por sector y tomar decisiones en función de ello. A nivel estructural, hay que apuntar a la reindustrialización, a incorporar más valor agregado e integrar más los sectores.

Artículos destacados