Proyectar otro turismo en Córdoba

Los desafíos de ajustarse a las exigencias internacionales que bregan por una actividad respetuosa del medio ambiente y de las identidades locales.

La Universidad Católica de Córdoba (UCC) y Fundación Ábaco proponen un programa de formación para profesionales del sector turístico que  apunta a colaborar con el crecimiento de un turismo responsable, atendiendo a las necesidades contemporáneas de adaptación ambiental, crecimiento económico e incidencia sociocultural positiva de la actividad.

Comercio y Justicia conversó con José Bisio, ex subsecretario de Turismo de la ciudad y actual coordinador de la Diplomatura en Turismo Sustentable de la Universidad Católica de Córdoba (UCC) para conocer en detalle cuáles son los desafíos que enfrenta hoy el desarrollo del sector.

– ¿Cómo surge el proyecto de la diplomatura?
Nace de un módulo de turismo cultural que se dictó en la Diplomatura en Gestión Cultural, con orientación en Patrimonio y Museos. A partir de ahí vimos dos cosas: primero, que generaba mucho interés el tema del turismo articulado con la cultura, que es algo nuevo en Córdoba; y segundo, sabíamos que existe una gran demanda en la necesidad de profesionalizar el sector en la provincia. Córdoba tiene una escuela provincial de turismo que otorga un título terciario -uno de los más antiguos de Latinoamérica- pero que le falta actualizar un poco las herramientas que brinda a nivel académico. Entonces, decidimos poner en marcha esta formación para ofrecer una alternativa más de profesionalización del sector, orientada al turismo sustentable o desarrollo sustentable. Se trata de un nuevo paradigma que trasciende la cuestión de la calidad, orientado básicamente a monitorear un desarrollo que tenga que ver con una economía distributiva, que genera empleo, que sea protectora del medio ambiente, que es un punto de partida de este paradigma, y poner en valor la identidad cultural de cada uno de los pueblos. Ésos son los ejes que atraviesan la diplomatura.

En función de eso diseñamos seis módulos, que se desarrollan en modalidad presencial y a distancia, con gente que ya está incorporada al mercado laboral turístico, algunos profesionales (licenciados y técnicos) y algunos que son idóneos, porque en el comienzo de esta actividad en Córdoba había mucha gente que ingresó sin tener un título, sin tener formación y fue adquiriendo experiencia.

– ¿Existen prácticas concretas de turismo sustentable en Córdoba?
La provincia de Córdoba está dividida en 11 áreas turísticas, agrupadas en siete regiones. Por supuesto, hay algunas áreas que tienen un desarrollo más sustentable que otras, que explotan el turismo en masa característico de Córdoba. Traslasierra y Punilla Norte son las zonas que están más avanzadas en desarrollo de turismo sustentable. Por supuesto capital, aunque el producto estrella es el turismo de reuniones. En este plano están apareciendo certificaciones, como el eco-meeting o certificaciones “verdes” que se conocen a nivel mundial, que abren la posibilidad de postulación como ciudad sede y de  acceder a ciertos beneficios, créditos o financiaciones internacionales. La calificación necesaria surge de estar trabajando dentro de una planificación sustentable. Esto va desde el sistema de refrigeración que se utiliza en los salones hasta la mano de obra que se emplea. La oferta complementaria a las reuniones, que tenga que ver con la identidad del destino.

– ¿En qué ámbitos pueden insertarse los profesionales que finalicen la diplomatura?
En la gestión pública, tanto en la administración de las diferentes dependencias, secretarías. Para funcionarios públicos resulta de utilidad porque trabajamos con esquemas de planificación estratégica. En el sector privado, desde consultoría hasta los espacios tradicionales -como la hotelería, la gestion de productos particulares, agencias de viaje emisivas y receptivas- y la comunicación turística, que está creciendo mucho.

– ¿Cuáles son los principales obstáculos para el desarrollo sustentable en Córdoba?
Lo primero que falta es capacitación. No solamente conocer las herramientas técnicas que se pueden manejar sino estar sensibilizados con el tema. Formar esa conciencia en el plano operativo pero también de las comunidades receptivas. Esto no es algo que se pueda llevar adelante sólo desde un ministerio o desde la gerencia de una empresa sino que requiere el compromiso participativo de la gente involucrada en este tipo de desarrollo. Hoy estamos un poco retrasados como provincia, no tanto como Nación. Tenemos un plan de turismo sustentable 2016 que se generó en el año 2004 pero vamos a empezar a crecer en estos próximos años de manera más acelerada por las exigencias internacionales. Ni siquiera vamos a poder postularnos como ciudad sede de encuentros internacionales si no demostramos que estamos preparados y que nuestras propuestas tienen que ver con el desarrollo sustentable, que ponen en valor la identidad cultural, que no son agresivas para con el medio ambiente y que son distributivas desde lo económico.

– ¿Se trata de un paradigma ya instalado, entonces, en otras regiones del mundo?
Se encuentra instalado en el sector privado. Acá llegó como estrategia de marketing, como responsabilidad social. Las empresas empezaron a usarlo más en la comunicación que en la operatoria para posicionarse como empresas responsables. Pero estas exigencias internacionales o aquellas que puedan ser competitivas en el mercado internacional latinoamericano se tienen que ir ajustando a este tipo de desarrollo o paradigma.

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