La era del potencial humano comenzó a destronar a la de la información

Análisis de la consultora internacional Manpower para el Foro Económico Mundial.

A lo largo de la historia, las eras se definieron primero según las materias primas que las transformaron –la edad de piedra, del bronce y la del hierro–, luego se caracterizaron según los ámbitos que conquistaba el hombre por medio de tecnología cada vez más desarrollada –la era industrial, la espacial y la de la información–, mientras que en la actualidad se está ingresando en una nueva era: la del potencial humano. Con este anuncio se despachó Jeffrey Joerres, el presidente de la consultora internacional Manpower, especializada en recursos humanos, en la apertura del Foro Económico Mundial que se desarrolló a principios de mes en Davos (Suiza).

El CEO de la compañía subrayó que esta nueva realidad tiene importantes implicancias tanto para los empleadores como para los individuos, ya que el potencial humano se ha convertido en el principal agente de crecimiento económico.

En este sentido, aseguró que el mundo está viviendo una era de transformación en la que se deberán rediseñar los modelos empresariales, redefinir las propuestas de valor y reinventar los sistemas sociales.

“Nuestra capacidad como compañía, como gobierno y, por supuesto, como individuo para adaptarnos a esta nueva realidad dependerá de la medida en la que seamos capaces de acceder al potencial humano interno. El talento ha pasado a ser el principal diferenciador”, dijo Joerres.

Las fuerzas mundiales, entre las que se encuentran la recesión, el rápido avance tecnológico, el cambiante panorama demográfico y el surgimiento y caída en el poder de mercados emergentes y desarrollados, conspiran para que surja la era del capital humano, y la velocidad de cambio es cada vez mayor.

Pasada la recesión, y mientras se transita la recuperación, muchas organizaciones se hicieron más eficientes y redefinieron las prácticas con su gente, logrando una reducción de costos y una mayor eficiencia.

Por lo tanto -señaló- muchas compañías se han percatado de que si son capaces de liberar el potencial de las personas correctas en el lugar adecuado, pueden lograr más de lo que imaginaron, incluso en un entorno exigente.

Darse cuenta
Para el referente máximo de la consultora, los empleadores se dieron cuenta de que el talento correcto es más importante que nunca pero, al mismo tiempo, el talento se está tornando en un recurso escaso.

Según la Encuesta sobre la Escasez de Talentos más reciente de Manpower, a más de 35.000 empleadores de 36 países, más de 30 por ciento tiene problemas para cubrir puestos clave que son vitales para el éxito de su organización.

“El talento no es sólo personas, es más que eso. Es el individuo que encaja donde se lo necesita; los conocimientos, los comportamientos, la forma de desempeñarse; la capacidad para funcionar en un entorno caótico y global. El talento es específico. En el pasado, para que las compañías pudieran crecer, tenían que acceder al capital. Lo que estamos viendo ahora es que para progresar las empresas tienen que acceder al talento, no sólo al capital. A medida que este proceso evolucione, veremos como el capitalismo pasa al talentismo, y el talento, en lugar del capital, será la ventaja competitiva definitiva”, explicó días atrás frente al auditorio del Foro Económico Mundial.

Según Joerres, en esta nueva era es más importante que nunca que las organizaciones se tomen el tiempo para entender exactamente cuáles serán sus requerimientos de talento no sólo ahora sino también dentro de cinco o diez años y alinear estrechamente la estrategia para el talento con la estrategia empresarial. Por lo tanto, tendrán que ser más ágiles en lo que se refiere a cómo atraen, retienen y desarrollan a sus empleados.

A medida que las organizaciones y los gobiernos se den cuenta de que el único camino al éxito es liberar el potencial humano y brindando un entorno adecuado en donde hacerlo, las motivaciones y las preferencias de los individuos serán cada vez más importantes. Esto significa que probablemente se verá cómo el poder pasa de la organización al individuo.

“Esta nueva realidad está creando nuevas normas sociales. Tanto los individuos como las compañías tienen que adoptar nuevas formas de manejarse para tener éxito: cómo se organiza la compañía, cómo hace para que el trabajo se haga de una manera distinta, por ejemplo, a través del trabajo virtual, en equipo, en colaboración. La forma de actuar del individuo en el entorno global está cambiando rápidamente”, analiza el titular de Manpower.

A modo de conclusión, anticipa que “aquellos que puedan aprovechar el entusiasmo y la innovación del espíritu humano serán los que triunfen en este nuevo mundo en donde tenemos que ser más eficientes. Quienes no estén atentos al tema pronto quedarán atrás”.

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