Comenzó otro juicio por un maltrato infantil: una beba de 3 meses, asfixiada

La Cámara 3ª del Crimen de la ciudad de Córdoba dio inicio ayer al juicio por jurados populares que se le sigue a una pareja acusada de asesinar a una beba de tres meses de edad y posteriormente haberla abandonado en la playa de estacionamiento del Hospital Córdoba, el 29 de junio de 2006.
En el banquillo de los acusados se sentaron Lourdes Patricia Cuello y quien entonces era su concubino, Carlos Roberto Romero, actualmente ambos detenidos. El único que declaró fue el padrastro de Brenda, quien se limitó a dar su versión de lo sucedido sin responder ninguna pregunta de los presentes. Bajo la premisa de “querer decir la verdad”, el imputado intentó desvincularse de la muerte de la criatura, aclarando que al momento del fallecimiento de la beba, él estaba trabajando.

Durante su relato, Romero también pretendió justificar el porqué decidió con su pareja abandonar el cadáver de Brenda y no llevarlo al hospital. Al respecto, dijo que “estaban muy nerviosos” y que si bien esa era la intención original, no pudieron hacerlo. “Fuimos al Urgencias, después nos fuimos al Hospital de Niños, pero no pudimos bajarnos y ya eran como las 5 de la tarde”, señaló.

Lesiones

El primer testigo en prestar declaración testimonial fue Adolfo Bergese, el perito oficial y médico forense que realizó la autopsia. Tal como lo sostuviera en su informe pericial, el profesional confirmó que la pequeña murió asfixiada, producto de una lesión compatible con “una compresión manual en el rostro”. Las marcas encontradas en la cara de la pequeña daban cuenta de ello y eran de color azuladas, lo que evidenciaba – expresó el perito- que eran recientes a su fallecimiento.
Aclarada la causa eficiente de la muerte, donde quedó descartado que pudiera haber sido producto de un accidente, el perito afirmó que el cuerpo de la beba tenía, asimismo, signos de desnutrición, deshidratación y poco cuidado. En este sentido, remarcó que la niña sufrió a lo largo de su corta vida una quebradura en su brazo izquierdo, que se encontraba en vías de reparación, a la vez que presentaba una innumerable cantidad de cicatrices y hematomas.

“Son lesiones compatibles con maltrato, sostenidas en el tiempo y de distintas datas”, explicó el profesional, quien, contundente, señaló que éstas no pudieron pasar desapercibidas para quienes tenían al cuidado a la pequeña. Consultado respecto del nivel de maltrato que a su criterio había sufrido Brenda, el forense respondió “del 1 al 10, pienso que 9”.

Más casos esperan ser resueltos

El fiscal de Instrucción del Distrito 2, Turno 4, Víctor Chiapero, quedó a cargo de la investigación de un supuesto caso de violencia familiar en barrio Maldonado de esta ciudad.
El hecho ocurrió en la jornada de ayer y se conoció luego que los padres de un pequeño asistieran al dispensario con su hijo en grave estado y, posteriormente, éste perdiera la vida. Si bien las sospechas recaen sobre los progenitores del menor, Chiappero expresó que habrá que aguardar el informe que remitan los

Artículos destacados