El Estado se queda en diciembre con 59,3% de la renta agrícola cordobesa

Ese porcentaje contempla la sumatoria de impuestos nacionales, provinciales y municipales. En el ámbito federal, la participación promedio asciende a 60,5%. Según el informe de FADA, incidieron la devaluación, la suba de los costos y la baja de los precios

De cada 100 pesos de renta que obtiene un agricultor cordobés, el Estado (en sus tres estamentos) se queda con 59,3 pesos -cantidad que se obtiene de la sumatoria de impuestos nacionales, provincial y las tasas municipales-, según surgió del monitoreo trimestral de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), basado en el análisis de los datos a diciembre.
La participación muestra así una baja respecto de la medición anterior que, en Córdoba, había sido de 60,9% en septiembre para el promedio ponderado de los cultivos de soja, maíz, trigo y girasol.

Asimismo, muestra una retracción respecto de igual mes del año anterior cuando, según FADA, el Estado se quedaba con 65,3 pesos de cada 100 obtenido por un agricultor cordobés.
En tanto, la participación promedio del Estado en todo el ámbito nacional es superior: asciende a 60,5 de cada 100 pesos. En ese nivel también muestra una baja en relación con igual mes de 2017, cuando había dado 66,2%. Por su parte, la medición de septiembre había marcado una participación de 60,8%.
Para comparar, el índice fue de 63,4% para los agricultores de Buenos Aires; de 61% para los de Santa Fe; de 57,9% para los de San Luis y de 60,6% para los que cultivan en La Pampa.
David Miazzo, economista Jefe de FADA, explicó: «El movimiento del indicador es resultado de factores que lo impulsan a subir y otros que lo impulsan a bajar. Por un lado, la caída de precios de la soja, el trigo y el girasol, junto a un mínimo deterioro del tipo de cambio real, son factores que impulsan la suba. Sin embargo, el efecto sequía dejó de operar en los cálculos, ya que entramos en una nueva campaña, por lo que los rindes promedio utilizados en el indicador son superiores a los que se dieron este año, lo que impulsa una baja del indicador. Esta confluencia de factores hace caer 0,3 punto porcentuales el índice FADA», dijo haciendo referencia al promedio obtenido a escala nacional.

Precios y dólar
Con respecto a septiembre de 2018, se observan caídas en los precios disponibles en dólares de tres de los cuatro cultivos considerados. La soja cayó 7%; el trigo, 6%, y el girasol, 12%. El maíz tuvo un incremento de 9%. A su vez, el alza del tipo de cambio en los últimos 12 meses fue de 115%. En los últimos tres meses cayó 2,1%. Por otro lado, los costos de labores se han incrementado cerca de 15% en pesos con respecto a septiembre. Este aumento se vio amortiguado por el resto de costos dolarizados.
Al observar la estructura de costos de los cultivos, se puede identificar que una parte se encuentra en pesos y otra en dólares. En el caso de la soja, 62% de los costos de una hectárea están dolarizados mientras que el restante 38% están pesificados.
Si se considera la renta de la tierra dentro del esquema de costos, los costos dolarizados en una hectárea de soja pasan a representar el 73%.

“El componente en pesos, también suele tener una alta relación con el dólar por dos motivos: la rápida transmisión de la devaluación a los precios que hay en una economía inflacionaria como la argentina; y porque dentro de los costos pesificados está, por ejemplo, el flete, cuyos costos dependen en gran medida del precio del combustible y éste está ligado directamente al precio del petróleo y del dólar. Lo mismo con las labores. Además de que el valor de los camiones y maquinaria también guarda correlación con el tipo de cambio”, se indicó.
Consultado sobre qué puede pasar hacia adelante, Miazzo opinó que «si no suben los precios y el dólar no se dispara, el índice podría tender a subir en la próxima medición de marzo. A comienzo de año se dan las actualizaciones en los costos de fletes, labores e impuestos inmobiliarios provinciales y tasas viales municipales, lo cual haría que la participación de los distintos niveles del Estado suba».
Respecto al año anterior, Miazzo comentó que «el indicador se ha reducido porque creció el valor de la producción por sobre lo que creció el costo de transporte, como efecto de la devaluación».

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