Home  >   #MundoPsy   >   La lucha contra el acoso a mujeres en el trabajo, entre las prioridades del mundo

La lucha contra el acoso a mujeres en el trabajo, entre las prioridades del mundo

marcha mujeres

La lucha contra el acoso a mujeres en el trabajo, entre las prioridades del mundo

Luz Saint-Phat - lsaintphat@comercioyjusticia.info

Entre tantos otros reclamos de género, la lucha contra el acoso laboral a las mujeres figura como una de las prioridades en la agenda internacional. Esta problemática, que las afecta por miles en todo el mundo, tiene consecuencias físicas y psíquicas fundamentales que se traducen en menos oportunidades para las víctimas.
Una de las principales secuelas que se presenta entre quienes transitan esta experiencia traumática es el sentimiento de opresión a la hora de elegir y asistir a un trabajo y de sentirse insegura para circular libremente. Esto puede derviar en ausentismo laboral, por ejemplo, y finalizar en despido.
Es por esta razón que ONU Mujeres promueve que los países promulgen y apliquen leyes y políticas que penalicen todas las formas de acoso y violencia de género en el lugar de trabajo.
Para eso se sugiere “trabajar en conjunto con los sindicatos, las empresas y las personas que defienden a las y los trabajadores informales para que todas las mujeres conozcan sus derechos y puedan exigir reparación por las violaciones de sus derechos”, especifica la organización en unos de sus textos.
“Independientemente de la edad, los ingresos o el tipo de empleo, ir a trabajar implica para todas las mujeres un riesgo de sufrir violencia y acoso. Algunos jefes conceden ascensos únicamente a cambio de favores sexuales. Un taxi puede ser una fuente de ingresos o suponer un riesgo de violación”, dice el organismo internacionl, y agrega que “Las consecuencias son múltiples. Los daños ocasionados en la salud física y mental pueden traducirse en absentismo laboral, salarios más bajos y despidos”.

Ésta es una de las dificultades a resolver, si el objetivo es que las mujeres tengan más oportunidades en el mundo laboral de hoy.
De hecho, según datos de la misma organización, aunque 114 países del mundo ya cuentan con legislación que penaliza el acoso sexual a las mujeres en el trabajo, en la Unión Europea 55% de la población femenina mayor de 15 años ha experimentado algún suceso de este tipo, que contribuye a que la tasa de desempleo de las mujeres a escala mundial sea más elevada que la de los hombres.
Mientras la tasa global de desocupación general se ubica en 5,8%, para hombres es de 5,5% mientras que para mujeres se eleva a 6,2%. En tanto, en América Latina, la falta de trabajo para las mujeres se eleva aún más: a 9,5%.
“En este contexto, apenas 50 por ciento de las mujeres en edad de trabajar está representado en la población activa mundial, frente a 76 por ciento en el caso de los hombres. Es más, una abrumadora mayoría de las mujeres trabaja en la economía informal, subvencionando el trabajo de cuidados y doméstico, y se concentra en empleos peor remunerados y con menos cualificaciones, con poca o ninguna protección social. Lograr la igualdad de género en el trabajo es indispensable para el desarrollo sostenible”, dice la organización.
“La disparidad de género es muy acusada en algunas regiones, como África del Norte y los Estados árabes, donde la tasa de desempleo juvenil de las mujeres casi duplica la de los hombres jóvenes, situándose próxima a 44% pese al incremento del nivel educativo que se observa entre las jóvenes en dichas regiones. Esto sugiere que la educación, por sí sola, no puede superar las barreras estructurales que existen en los mercados de trabajo”, dice ONU Mujeres.

Múltiples reclamos, una sola voz
La lucha contra el acoso en el trabajo y otras demandas de género -como la implementación de mejores medidas contra el femicidio y contra el acoso cibernético y en la calle, la incorporación de la perspectiva de género en el acceso a la salud y la implementación de políticas activas por la igualdad de género y el reconocimiento de la diversidad sexual- fueron ayer algunos de los reclamos que se elevaron en una sola voz en distintos puntos del planeta, en el marco del segundo paro de mujeres, de carácter internacional denominado “Nosotras Paramos”. La medida de protesta, que se llevó a cabo en 46 países, fue convocada en Argentina por el colectivo Ni Una Menos y por el Movimiento de Mujeres.
En Córdoba, la multitudinaria manifestación se congregó en la intersección de las avenidas Colón y Cañada y finalizó en Vélez Sársfield y Bv. San Juan, donde hubo un festival artístico.