Más acceso a crédito pyme, pero aún es “insuficiente”

Un informe privado critica los excesivos requisitos que solicitan las entidades, por lo que muchos emprendedores prefieren financiarse con recursos propios o ayuda de amigos y familiares.

Los jóvenes empresarios ven una mejora en el acceso al crédito, aunque la mayor parte reconoce que persisten las dificultades para acceder a éste, según un relevamiento realizado por la Federación Argentina de Jóvenes Empresarios (Fedaje). Las quejas vuelven a centrase en la gran cantidad de requisitos solicitados para solicitar un préstamo y las altas tasas de interés, por lo que muchos prefieren fondearse con dinero propio o solicitar ayuda financiera a familiares amigos.

Del total de los encuestados, sólo 26 por ciento solicitó un préstamo formal durante 2010, de los cuales 11 por ciento fue pedido a bancos y 15 por ciento a otras entidades financieras (cooperativas de crédito, microfinancieras). En tanto, el 74 por ciento restante que no accedió a un préstamo fue o porque se financió con recursos propios (54,5 por ciento) o porque no lo necesitó (19,3 por ciento).

De los jóvenes que se financiaron mediante bancos comerciales, 29 por ciento lo hizo en entidades públicas y el 71 por ciento restante en privadas. En su mayoría (66 por ciento), el crédito fue tomado por el propio empresario (en forma de créditos hipotecarios, prendarios y/o personales), debido a la elevada complejidad de los requerimientos para que fuera otorgado a la empresa (34 por ciento restante). La moneda pactada fue, en todos los casos, el peso argentino.

Características de los créditos
Con relación a los montos percibidos, la gran mayoría (56 por ciento) se situó en la franja de 10 mil pesos a 50 mil pesos, seguido por la franja de menos de 10 mil, con 13 por ciento del total encuestado. “Esto da cuenta de lo reducido de los montos percibidos, en comparación con otros países del mundo, donde los jóvenes son foco de políticas específicas para fomentar el financiamiento de sus emprendimientos”, puntualizó Fedaje.

Con respecto a los plazos de los créditos, éstos se caracterizaron por concentrarse en períodos cortos, desalentando las inversiones de largo plazo por no contar con suficiente tiempo para amortizar los beneficios introducidos por la inversión.

El informe revela además que 49 por ciento de los préstamos tuvo una duración de entre uno y tres años, mientras que 27 por ciento fue de menos de 12 meses. Sólo 24 % superó tres años.
Los reducidos tiempos de repago tuvieron como contrapartida los usos que se les dio a los préstamos. Cincuenta por ciento de los encuestados respondió que se utilizaron en adquirir capital de trabajo, producto en muchos casos del aprovisionamiento de materias primas, para cubrirse de futuros aumentos.

Veintiocho por ciento para adquisición de nueva maquinaria y tecnología. “El aumento de esta última respuesta con relación a las encuestas anteriores es un dato positivo, ya que es el uso vinculado con la inversión productiva que aumenta la productividad de la empresa y afianza su posición en el mercado”, explicó la entidad.

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