“Las empresas deben invertir en inteligencia”

PEDIATRA. El médico especialista en desnutrición disertó el viernes pasado en Córdoba sobre esta problemática que deja secuelas irreparables.

El presidente de la Fundación Conin sostuvo en Córdoba que “quien no estudia o no quiere trabajar, quien no comprende saberes complejos, más que carente de autoestima o vago, la mayoría de las veces es un simple desnutrido”.

“Las empresas deben invertir en inteligencia”. La desafiante afirmación pertenece al doctor Abel Albino, quien el viernes pasado estuvo en Córdoba disertando sobre el mal oculto de la desnutrición, invitado por la Fundación de Empresas de Servicios (Feser) y la asociación civil Vaso de leche, encuentro que contó con el auspicio de este diario.

Albino es presidente de la Fundación Cooperadora para la Nutrición Infantil (Conin), que desde 1993 desarrolla una intensa tarea contra la desnutricion infantil.
El especialista mira intensamente y con firmeza expresa que vivimos una crisis escandalosa, porque la pobreza lo es y porque los argentinos estamos rodeados no sólo del hambre sino también de miles de niños que por estar mal alimentados tienen cerebros con lesiones irreparables.

“El daño cerebral de la desnutricion provoca en muchos casos deserción escolar, en otros una aptitud que sólo permitirá terminar con el colegio primario porque el niño podrá aprender apenas un vocabulario básico y poco menos que sumar y restar; mientras que otros con el cerebro menos dañado tal vez puedan avanzar en algo de sus estudios secundarios pero jamas serán universitarios”, explicó.

“Quien no estudia -agregó- o no quiere trabajar, quien no comprende saberes complejos, más que carente de autoestima, o un vago, la mayoría de las veces es un simple desnutrido”.

Inclusión
Un tema de semejante magnitud, relacionado con la verdadera inclusión y con la competitividad social, sólo puede ser asumido en la medida en que se conoce, y solo podrá ser resuelto en tanto se articulen esfuerzos de los sectores privado y público, expresó -a su turno- Miguel Cavatorta, director Ejecutivo de Feser, voluntario en Vaso de Leche y organizador del evento.

“Muchas y grandes empresas hacen un gran país, y se dice que todos los grandes países fueron primero miles de niños leyendo, pero se sabe que para leer y escribir se necesita educación, y la educación no existe sin cerebros aptos, y la desnutrición infantil, si no es atendida en los dos primeros años de vida del niño, produce lesiones irreparables en su cerebro. Quienes tenemos la capacidad debemos hacernos cargo de esta grave situación vinculada directamente con el comportamiento humano; los empresarios deben cumplir un rol central porque invertir en este tema es invertir en inteligencia y eso equivale al futuro”, concluye Albino.

Recientemente, este médico firmó un acuerdo de cooperación con el Vaticano que vinculará educación con nutrición, recreación y deportes.

En Córdoba, Albino participó de encuentros en el Colegio Mark Twain, en la empresa Syngenta y fue el orador central de la conferencia organizada por Feser y Vaso de leche en la sede de la Universidad Católica de Córdoba (UCC).

Artículos destacados