Trabajar en el exterior, una opción que tienta a los estudiantes argentinos

Obtener un beneficio para el desarrollo profesional, tener apertura hacia mejores empleos, ampliar la agenda de contactos y diversión son las principales razones por las que viajarían.

La posibilidad de vivir una experiencia laboral fuera del país está dentro del abanico de oportunidades que se les presentan a los universitarios argentinos. Al menos así lo considera 87% de los consultados, según una encuesta realizada por Universia, la red de universidades que está presente en 23 países de Iberoamérica.

El perfil de los participantes quedó determinado por una mayoría (52%) femenina por sobre un 48% masculino, de más de 27 años (63%), seguido por 33% de entre 21 y 26, y 4% de entre 18 y 20 años.

El interés de asumir una experiencia foránea tiene que ver con un desarrollo a futuro. El dato está relacionado con la edad que reveló tener la mayoría de los encuestados: para este momento de la vida que atraviesa, obtener un beneficio para progreso profesional (48%), tener una apertura hacia mejores empleos (34%) o ampliar la agenda de contactos (15%) representa un mayor provecho que hacer el viaje simplemente por diversión (3%).

Al seguir los parámetros que se reflejan en el resto de Iberoamérica, el interés por el crecimiento personal supera algunas barreras. Es que 73% respondió que se animaría a trabajar en alguna área que sea ajena a los estudios cursados en el país de origen. Veintisiete por ciento, en tanto, mantiene firme su postura y se niega a esa posibilidad.

¿Cuánto tiempo vale la pena apostar en esta experiencia? Se inclina por plazos cortos, que demanden menos de un año, 17%. Del otro lado, para 21% puede extenderse hasta más de ocho años, apostando a insertarse y extender lazos en la sociedad que los recibe. Por su parte, 48% señaló que de uno a tres años le parece un tiempo razonable, tal vez asociado a lo que puede llegar a durar un curso de posgrado. Finalmente, 14% indicó que se iría de cuatro a siete años.

Aquellos encuestados que contestaron no estar trabajando actualmente (52%) confesaron que en los próximos meses tienen previsto estudiar idiomas (49%), justamente la barrera más fuerte (27%) que se les presenta para irse a trabajar a otro país. Es decir, aparece una proactividad de parte de los jóvenes que buscan superar los aparentes impedimentos.

Otros, dentro de ese porcentaje señalado de personas que están fuera del mercado laboral, tienen pensado próximamente estudiar un posgrado (25%) o trabajar en el extranjero en algo no relacionado con sus estudios (26%). Por último, al mencionado 17% que viajaría al extranjero por menos de un año le afecta la distancia con sus familiares, que con 19% aparece como la segunda barrera a superar para lanzarse a vivir la experiencia. El resto esgrimió motivos económicos (15%) e inestabilidad laboral (12%). Quince por ciento, finalmente, contestó que no existen barreras.

Bertie Benegas Lynch, director general de Universia Argentina, comentó al respecto: “Los encuestados son conscientes de la existencia actual de un mercado globalizado, motivo por el cual están abiertos a la posibilidad de trabajar en el extranjero”. Y completó la idea: “Con este tipo de experiencias se persigue obtener un desarrollo personal y profesional que genere una apertura a mejores propuestas laborales a mediano plazo”.

En tanto, Pablo Molouny, gerente general de Trabajando.com Argentina, agregó: “Es altamente positivo que un gran porcentaje de personas quiera explorar sus oportunidades en una experiencia laboral en el exterior, más allá de la barrera idiomática. Es una actividad que está bien valorada por los empresas. Estos intercambios promueven el aprendizaje, el conocimiento de una nueva cultura, valores, filosofías”.

Por otra parte, añadió, “las compañías que poseen un ambiente de trabajo multicultural podrán recibir los beneficios de la diversificación, incorporando iniciativas que afecten positivamente los resultados de los negocios y el clima laboral dentro de ellas”.

Por su parte, Diego Dalman, jefe de Comunicaciones Externas de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), aportó su punto de vista: “Cada vez son más los graduados que trabajan en el exterior. Siguen vinculados con la universidad y comparten su visión con alumnos actuales y colegas”.

Luego explicó: “En un mundo global como el de hoy, la experiencia internacional agrega valor. Pero tomar la decisión final no es una tarea sencilla y dependerá de múltiples factores. Las certificaciones internacionales y los convenios de doble titulación resultan de ayuda: los graduados de UADE, por ejemplo, pueden obtener un segundo título en el extranjero en un tiempo inferior al requerido, evitando trámites engorrosos. La internacionalización de las universidades va en línea con la tendencia actual de trabajo en el extranjero”.

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