Hacia nuevas carreras y facultades

Carolina Scotto, rectora por segundo período de la Universidad Nacional de Córdoba

Carolina Scotto, la primera mujer en llegar a dirigir la Casa de Trejo en casi 400 años de historia, asumió ayer su segundo período al frente de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) con el compromiso de “crear nuevas facultades y carreras, además de profundizar las reformas académicas” que comenzó en su primera gestión.

Quien fuera años atrás decana de Filosofía y lograra el 27 de marzo pasado un renovado y contundente apoyo de la Asamblea Universitaria -y sin enfrentar lista opositora-, resaltó que va a “seguir trabajando por una universidad más democrática y funcional a las necesidades de la comunidad” y agregó que para poder responder a todas ellas, se gestiona un “mayor presupuesto para todo lo que se precisa emprender”.

Durante el acto que se realizó ayer al mediodía en la Sala de las Américas del Pabellón Argentina, ubicado en la Ciudad Universitaria, también asumió la vicerrectora Hebe Goldenhersch, en reemplazo del saliente Gerardo Fidelio.

Tras su discurso frente a un anfiteatro colmado con representantes de los distintos estamentos universitarios, gubernamentales, referentes profesionales, políticos y judiciales, Scotto brindó  en conferencia de prensa algunos adelantos de los proyectos para su nueva gestión. Además, precisó que en las próximas horas se abocará, con la vicerrectora, a definir el nuevo gabinete que también mantendría nombres.

“Los proyectos para la próxima gestión son muchos y es imposible contarlos a todos. Hay muchos proyectos para continuar transformando nuestra universidad que es grande y que tiene muchas deudas en lo académico, en la investigación y en las propuestas de extensión. Algunos de esos proyectos de cambio son un poco más audaces y van a requerir algún esfuerzo no sólo presupuestario sino político de nuestra parte. Por ejemplo, crear nuevas carreras de grado y posgrado y facultades”, resaltó la rectora.

Por otra parte, sostuvo que la fórmula continuará profundizando la reforma política que inició en su anterior período hasta conseguir algún consenso para mejorar el actual sistema de elección de autoridades. “Si tuviera que resumir las iniciativas, queremos una universidad todavía más moderna, más democrática y más abierta a la comunidad”, graficó.

– ¿Qué facultades nuevas están bajo análisis?
– Hay proyectos de hace varios años, algunos más elaborados y consolidados y otros en ciernes, pero que expresan iniciativas legítimas. También hay algunos grupos de carreras que tendremos que considerar en esta etapa.

Están bajo análisis la Facultad de Arte en primer lugar, por tratarse de un proyecto ya histórico y consolidado, ratificado y actualizado en estos últimos diez años. También una Facultad de Ciencias Sociales que está aún en ciernes, con carreras nuevas que todavía no se han abierto y otras ya existentes; y una facultad, eventualmente, de Ciencias Naturales, que es una vieja idea de un grupo de carreras de la Facultad de Ciencias Exactas pero que deberán esperar su desarrollo y discusión por parte de la facultad.

– ¿Habrá pedidos de más recursos a la Nación?
– Siempre las universidades públicas pedimos más recursos a la Nación, cada año, cuando se elaboran los anteproyectos de presupuesto, sobre la base de lo que denominamos un ‘presupuesto normativo’, nuestras previsiones para el crecimiento y para la mejora de las situaciones históricas existentes. Todos estos últimos años hemos recibido incrementos de presupuestos, pero ocurre que no son suficientes para estas necesidades.

– ¿Van a necesitar entonces más recursos económicos?
– Así es; no es sensato crear facultades nuevas  con todas las necesidades de funcionamiento y específicos, con pocos recursos. Se requieren aportes presupuestarios excepcionales.

– ¿Es equitativa la distribución de fondos entre las universidades públicas del país?
– En mi opinión, no del todo. Es cierto que cuando se crean nuevas facultades la inversión inicial es muy alta y no guarda relación con la matrícula. Creo que está justificado crear universidades nuevas en regiones estratégicas del país, pero también hay otras universidades que están relativamente consolidadas y cuyos presupuestos son relativamente mayores que lo que necesitan universidades como la nuestra, que continúa creciendo. Somos la segunda universidad del país, tenemos más de 102.000 alumnos de grado, más de 80 carreras de grado y más de 200 de posgrado y un ritmo de crecimiento incesante que necesita, obviamente, sostén presupuestario.

– A la hora de tomar una decisión, ¿va a influir el hecho de que ahora la acompañe una mujer y no un hombre en la fórmula?
– No creo que el género influya. Teníamos, antes con el doctor Fidelio y ahora con Hebe -con quienes veníamos trabajando desde hace muchos años-, una gran confianza recíproca para distribuirnos los roles y tareas que hay por delante.

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