La paridad fijada en el presupuesto de 2011 condiciona evolución de precios

Reclamos de pérdida de competitividad de la industria argentina, aumento del turismo a países lejanos y el ingreso de productos importados baratos caracterizarán el mercado interno.

La suba máxima del dólar de 4,5% para 2011 contemplada en el Presupuesto nacional incidirá en los precios internos. Como la propia norma que comenzará a discutir el Congreso establece una inflación cercana a 10 por ciento, la brecha proyecta una puja alcista de los productos nacionales y la continuidad del abaratamiento de los artículos importados.

Fabricantes y productores agrarios tomaron nota de las estimaciones oficiales del presupuesto y ha empezado el planteo de estrategias de negocios por un lado y las consultas entre ellos por otro lado, para reclamar medidas contra la pérdida de competitividad.

La distorsión de los precios, según la óptica de los empresarios, será todavía más apreciable si se toman en cuenta las estimaciones privadas que señalan que las inflación estará en el orden entre 20 y 25 por ciento. Aun con las cifras del gobierno, la inflación estará varios puntos arriba del alza del dólar, cuyo valor puede controlar mejor el Gobierno.

«El dólar el año próximo será administrado con suavidad”, dijo el ministro de Economía, Amado Boudou, al presentar el presupuesto.

Los analistas del mercado dicen que el Gobierno controlará el billete verde para que la población mantenga el consumo y el país muestre altas tasas de crecimiento. El año eleccionario abona esta tesis, de la cual hay consenso que no abandonará.

Lo más caro y lo más barato
En 2009 la inflación le sacó 20 puntos de ventaja a la suba del billete verde -23% contra tres por ciento, según las cuentas de las consultoras privadas, que el mercado ha terminado aceptando-. El presupuesto 2011 anota una suba de 4,5% del dólar, de los actuales $3,97 a $4,15.

Estos valores proyectan un abaratamiento de algunos productos, en tanto que otros empezarán a estar fuera de alcance. Con esta realidad, el nuevo presupuesto trajo preocupación a muchos industriales debido al menor costo de los artículos importados, mientras que con los propios pierden competitividad en el mercado doméstico. Se suman los mayores costos por los aumentos salariales y la presión impositiva.

Las consultoras han tomado en cuenta que los precios de las propiedades y los salarios de diversos sectores tendrán un repunte dolarizado.

• Electrónica importada con precios dolarizados, como electrodomésticos y productos de alta tecnología se harán más accesibles en términos de salarios. Un informe de Abeceb reveló que los argentinos deben destinar una menor proporción de su sueldo para acceder a estos artículos frente a los consumidores de países vecinos.

Sin embargo, pese a la recuperación del sector textil local, es posible que comiencen a ingresar hasta prendas de vestir. Algunos viajeros han reparado que algunas prendas de marcas, como los vaqueros, ya cuestan igual o menos en Miami que Argentina.

• El turismo externo se hará también más barato, en especial para quienes viajen a Estados Unidos, México o Europa. El atraso cambiario hizo que un pasaje a Madrid, que hace cuatro años requería 2,3 sueldos en promedio, ahora sólo ascienda a poco más de un sueldo. En cambio, los países vecinos seguirán siendo más caros para el argentino, debido a la revalorización de sus propias monedas.

• Los productos industriales nacionales aumentarán por sus mayores costos. Los sectores que utilizan mucha mano de obra y que deben otorgar aumentos sufrirán un encarecimiento de sus costos en dólares. Esto ya se viene dando y se profundizará.

• Los precios de las propiedades en zonas de alta demanda seguirán los costos de la construcción en lugar del dólar. Esto implica que están dadas las condiciones para otro incremento -de entre 6% y 10%- en el precio del metro cuadrado en barrios premium.

• Servicios en alza: los servicios, que incluyen los gastos de esparcimiento, como cenar fuera, serán los que más aumentarán, siguiendo un fenómeno típico de los países que aprecian su moneda. La excepción, afirman los economistas, son aquéllos con precios regulados. “Es difícil que haya cambios en la política tarifaria hasta 2012”, afirmó Diego Giacomini, economista jefe de Economía & Regiones.

• La apreciación de la moneda argentina “empuja” a los alimentos a la baja, en términos reales. Pero los precios de las materias primas presionan en sentido inverso. La opinión de los economistas es que, tal como ocurrió este año, seguirán subiendo en mayor proporción que la inflación promedio, una mala noticia para los segmentos de menores ingresos.

• Los sectores que han recibido aumentos que superan la inflación han visto crecer sus ingresos en más de 10% en dólares. Sin embargo, esto no necesariamente significa que su capacidad de consumo sea más alta, ya que la inflación también pesa en el balance. Este juego que se desarrolló durante este año es un fiel reflejo de lo que vendrá en 2011.

Presión impositiva

–  El presupuesto 2011 seguirá aumentando la proporción de ingresos destinados a impuestos, según un informe de la consultora Idesa.

Si los impuestos provinciales se mantienen en el nivel de 2009, con datos del Ministerio de Economía y del Presupuesto se observan:

– Entre 1993 y 2003, los impuestos nacionales y provinciales se mantuvieron en 21,1% del PIB. De 2003 a 2009, la presión impositiva subió a 32,1% del PIB.

– Para 2011, se proyecta una presión de 35% del PIB. Si se agregan los tributos municipales y los recursos que obtiene el Estado por la inflación, se llega a que en 2011 la presión se ubicará en 40%.

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