Responsabilizan a Aguas al no demostrar lo contrario

Al confirmar la condena contra Aguas Cordobesas SA por los daños en una vivienda producidos por caños rotos de la empresa prestataria del servicio de agua potable y desestimar la defensa de prescripción intentada, la Cámara 5ª Civil y Comercial local determinó que esa empresa debió probar que los deterioros tenían una causa anterior -como sostenía, que el defecto en la cañería ya existía desde hacía más de dos años antes de interpuesta la demanda, produciendo fisuras en casas colindantes-, pues “para dar solvencia a la excepción de prescripción estaba en cabeza de la demandada demostrar que la causa de los daños era anterior y que los daños reclamados ya se habían estado produciendo, lo cual no ha logrado”.

En ese sentido, el fallo estableció que “la invocación de la prescripción colocó a la demandada en la obligación de acreditar no solo la existencia de daños preexistentes sino también que éstos tuvieron su origen en una causa similar anterior ya conocida por los actores” y “sin embargo el perito oficial que ha analizado la cuestión atinente a la relación causal sostiene lo contrario a la postura de la excepcionante, esto es, que el origen de las fisuras cuya reparación se reclama en el presente juicio –no las anteriores- tienen su causa generadora en la pérdida de agua producida en el año dos mil tres, conclusión que ha sido plenamente valorada por el Sentenciante y que no ha podido ser desmerecida por el apelante, a pesar de la crítica reiterada en esta sede”.

A su vez, el Tribunal de Apelación, integrado por Rafael Aranda -autor del voto-, Beatriz Mansilla de Mosquera y Silvana María Chiapero, señaló que “en el presente caso, el haberse mencionado que hubo un hecho anterior y que los inmuebles de la cuadra ya tenían algunas fisuras, no alcanzan para dar por sentado que los daños en las fincas que nos ocupan ya preexistían”.
“En síntesis: los actores han afirmado que la causa generadora y los daños que reclaman tuvieron su origen en el año dos mil tres y han rendido prueba suficiente para corroborar este aserto”, al tiempo que “de modo alguno puede supeditarse el rechazo de la excepción a que los actores acrediten haber reparado los daños viejos y que sus causas fueron eliminadas antes del dos mil tres -como pretende la demandada- pues lo que importaba y era relevante era demostrar si los daños actuales tuvieron su origen en aquel incidente con conocimiento de los actores o si se trata de una causa nueva y presente”, determinó el pronunciamiento.

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