A juicio por explotar mujeres en pleno centro de la ciudad

A Cargo. El fiscal Enrique Senestrari celebró la decisión de la Corte Suprema.

Los acusados son los hermanos Barey. Regenteaban cinco famosos prostíbulos de Córdoba. Se aprovecharon de 25 mujeres en condiciones de máxima vulnerabilidad.

El Tribunal Oral Federal N° 1 de Córdoba juzgará a los hermanos Favio Ricardo y Daniel Alejandro Barey, acusados de explotar sexualmente a mujeres mayores de edad que se encontraban en situación de vulnerabilidad.

La instrucción de la causa fue llevada adelante por el fiscal Federal Nº 1, Enrique Senestrari, quien además les abrió a los acusados una causa paralela por lavado de activos.

Según consta en la acusación, los imputados administraban cinco prostíbulos o casas de tolerancia en el centro de la ciudad de Córdoba, entre ellos Faraón, Play Man, Macarena, Candela y un quinto lugar que, sin denominación ni cartel que denotara su existencia, se situaba en calle La Rioja 390.

«Estos lugares estaban a la vista de todos en pleno centro de la ciudad, todos los conocían, incluso los funcionarios que debían cuidar que esto no ocurriera», indicó Senestrari a Comercio y Justicia.

La investigación contra los hermanos Barey data de 2008; en aquella oportunidad fueron detenidos y acusados de trata de personas. Luego obtuvieron la libertad y recién dos años después volvieron a ser detenidos por orden del fiscal Senestrari.
Previo a la detención y aunque era conocido en el ambiente que los prostíbulos del centro de la ciudad eran propiedad de los Barey, los acusados lograron eludir un procedimiento judicial llevado adelante por la justicia provincial. La fiscal Eve Flores ordenó un allanamiento a uno de los locales y éstos se hicieron pasar por clientes, recordó Senestrari. Poco después, ya con la intervención de la justicia federal, en 2010 fueron detenidos.
«Seguían con la misma actividad, habían puesto uno de los prostíbulos a nombre de otra persona pero seguían a cargo de los locales», explicó el fiscal.

Vulnerabilidad
En todos esos lugares fueron explotadas sexualmente 25 mujeres. El perfil de las víctimas era de nulos recursos económicos, instrucción incompleta, sin trabajo, casi todas madres solteras o separadas con numerosos hijos a cargo.

De acuerdo con el informe de la Oficina de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, «casi todas la víctimas rescatadas durante los procedimientos judiciales manifestaron haberse iniciado en la prostitución en los locales y con las personas involucradas» en la causa.

Libertad
Los Barey están detenidos y esperan obtener la libertad antes del comienzo del juicio. Precisamente, como el plazo de la prisión preventiva está vencido, su abogado defensor ha pedido la excarcelación. Para Senestrari, dicho planteo es difícil que prospere habida cuenta de la envergadura de la causa y que se encuentra próxima a llegar a juicio oral.

Causa abierta
Paralelamente a la causa por trata de personas, el fiscal Senestrari investiga a parientes y amigos de los hermanos Barey a quienes imputó como «testaferros» o «prestanombres» de Fabio y Daniel.

Para Senestrari, los imputados, «formando parte del entorno de los hermanos Barey, desplegaban estas actividades que permitían encubrir el origen del dinero obtenido de manera ilícita, dándole apariencia legítima al integrarlo al sistema económico legal».
La compraventa de decenas de casas, departamentos, lotes, automóviles de alta gama, entre otras cosas, fueron algunas de las maniobras de lavado utilizadas por las que los imputó el fiscal. Además solicitó que varios de ellos fueran decomisados.

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