«Si no aumenta la bancarización, no hay posibilidad de más créditos»

“La bancarización reducida es el problema crónico del sistema financiero argentino, que aún sigue sin resolver y es el más importante”, explicó Mario Vicens, titular de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA) y remató: “Si no aumenta la bancarización, no hay posibilidad de más créditos”.
“Es que el desarrollo del crédito bancario actual, de acuerdo con cálculos realizados en base a datos del Banco Central, representa el 11,1% del PIB, muy por debajo de los niveles regionales”, graficó, y agregó: “La infraestructura con que cuenta el sistema bancario está muy por debajo de los niveles que registran los países de ingresos altos. Está en línea con la que se dispone per cápita en promedio en los países de ingreso medio y de la región, y está muy lejos de los indicadores que muestran en promedio todos los grupos cuando se los computa en relación con la superficie”.

En ese sentido, el titular de la entidad explicó que la problemática se debe principalmente a la “distribución poco uniforme de los pobladores”. “La población está distribuida de manera tal que no puede ser atendida por el sistema bancario”.
“La solución pasaría por poner cajeros automáticos donde casi no hay gente, cosa que le es imposible ahora a los bancos”, concluyó Vicens al disertar en el marco del Foro “El sistema financiero hoy” desarrollado en Catamarca.
En otro orden y haciendo referencia al proceso inflacionario que atraviesa la economía del país, Vicens le explicó a Comercio y Justicia que “lo que pasa en lo financiero es consecuencia de lo que pasa en el plano inflacionario”.

“Es muy difícil que la actividad financiera genere por sí misma una situación de crisis inflacionaria, a no ser que se diera una política monetaria muy expansiva, cosa que los bancos reflejarían en su actividad crediticia. Pero eso no es lo que ha pasado en Argentina. Yo creo que la recuperación del crédito al consumo que se dio de 2003 en adelante ha sido la recuperación de una caída muy fuerte, consecuencia de la crisis. No es que se esté forzando la capacidad de la economía de proveer bienes y servicios financiando aquello que no debería ser financiado. Venimos de una época en la que el nivel de endeudamiento era bajísimo, tanto de las empresas como de las personas, y por lo tanto desde ese punto de vista no veo que la recuperación del crédito haya sido un factor fuerte en el plano inflacionario. Creo que tiene que ver más con aumentos salariales por sobre el aumento de la productividad, cambio de precios relativos como el de los alimentos y un mayor crecimiento del gasto público con relación a los ingresos”, aseguró. En cuanto al reclamo realizado semanas atrás por titulares de diversas entidades finacieras sobre la necesidad de una nueva “ley de entidades financieras”, Vicens consideró que “las leyes vigentes siempre pueden ser mejoradas”.

“En la medida en que los procesos sean bien organizados y la discusión sea dirigida a mejorar la cantidad y calidad de los servicios que presta el sistema financiero, nos parece que es bueno discutir las reformas que podrían llegar a ser incorporadas. Ahora, me parece también que no debemos incorporar cosas que no sean técnicas, lo que tradicionalmente sucede en la Argentina, que realimenta discusiones con cuestiones que no tienen que ver con el objetivo”, explicó, y agregó: “Hay que ser cuidadosos respecto de cómo se discuten esas reformas y c&oac

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