Preocupa alta dependencia de energía convencional

El hábito de hacer una ecuación entre altas temperaturas y electricidad disponible, o bajas temperaturas y oferta de gas disponible, seguirá siendo una preocupación a la luz de la falta de inversiones en materia energética que terminen con los reeditados cortes que cada año se producen en industrias o domicilios, según la dimensión de la escasez. Más aún, cuando la matriz energética se basa en fuentes no renovables.

Para ahondar sobre el tema de las crisis en esta materia, las vías alternativas para afrontarla y el potencial del país y la provinicia, Comercio y Justicia dialogó con Judith Cherni, una especialista cordobesa, investigadora del Imperial College London, que días atrás se reunió con el ministro de Ciencia y Tecnología, Tulio del Bono. A él le planteó la necesidad de comenzar a considerar y estudiar las energías alternativas renovables, “un tema que va a afectar a Córdoba por los problemas del agua, del costo del petróleo y las emisiones (contaminantes) que, si bien no serán tan altas, pueden subir”, precisó la master en Desarrollo Económico de América Latina y doctora en Geografía/Economía.

– ¿Qué visión tiene sobre la crisis energética en el país? ¿Qué se puede hacer?
– Es una pregunta difícil para mí y para mucha gente que está trabajando en el tema. En cuanto al país, hay una dependencia muy grande sobre los combustibles fósiles, sobre los cambios de precio y existe una dependencia muy marcada sobre las cuencas hídricas y la energía hidroeléctrica. Noto una intención sobre las energías renovables, pero sabiendo que éstas pueden generar un porcentaje de la demanda, pero nunca van a suplir toda la demanda. Veo que en el país se está tratando de fomentar la energía nuclear, se va a poner mucho dinero en eso. Si bien es cierto que Argentina ha tenido una historia segura al respecto, yo prefiero otras clases de energía.

– ¿Como cuáles?
– Prefiero que se continúe con las hidroeléctricas. Hay que tener muy en cuenta que el cambio climático ya está afectando a las hídricas. En un futuro no habrá tanta agua, entonces es posible que sea necesario tener diques más pequeños y pensar en energías a escalas menores. La otra cuestión va a ser, posiblemente, continuar con el uso de los combustibles fósiles y, en ese caso, pensar y generar más investigación en lo que es la eficiencia tecnológica y limpia. Otro punto será el uso del carbón, que es algo de lo que ya se está hablando en Argentina. Creo que se volverá a esta fuente y ahí lo importante será la inversión en tecnologías limpias de su uso y almacenamiento. Luego habrá que poner más inversiones en energías renovables a gran escala.

– ¿Qué implicaría?
– Eso implicaría ver cuánto podrían dar las costas, la expansión del uso de la energía solar en el norte, continuar con la energía eólica como en el sur del país. Imagino que en las partes altas de Córdoba, la energía eólica puede trabajar muy bien. Esto también va a ayudar a subir la calidad de vida y la productividad de la población. La cuestión pasa por la inversión y ver cuáles son aquellas compañías que están interesadas en invertir y cuánto los gobier

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