La movilidad económica intergeneracional, el gran desafío para América Latina

A pesar del crecimiento económico que tuvo la región en los últimos años y la disminución de las tasas de pobreza, aún no se avizoran mejores oportunidades para las generaciones futuras,

El Banco Mundial (BM) publicó el informe ejecutivo de la investigación “Avances sociales en la balanza”, que versa sobre la equidad de orportunidades que existen en la actualidad en América Latina.

El estudio, difundido esta semana, señala que aunque el acceso igualitario a bienes y servicios para los jóvenes ha mejorado en los últimos años en la región (destacándose Argentina por sus programas Asignación Universal por Hijo, Jefes y Jefas de Hogar Desocupados, Familias para la Inclusión Social y el Nacional de Becas Estudiantiles), todavía persisten “serios problemas” en torno a la calidad de esos bienes y servicios, especialmente en educación y vivienda.

El organismo precisa que el acceso a distintos tipos de oportunidades es clave para el futuro de los individuos y está en proporción directa con la educación e ingreso de los padres.

Así, “para la juventud latinoamericana, el estatus social de sus padres tiene un rol importante a la hora de definir su acceso a una educación de calidad, asistencia médica e incluso a servicios tan esenciales como agua y saneamiento. Por ello, a pesar de que en la última década 73 millones de latinoamericanos salieron de la pobreza, la movilidad intergeneracional sigue siendo limitada”, señala un artículo del organismo multilateral que presenta los principales resultados de la investigación.

No obstante, “El panorama no es igual en toda la región. Los países del cono sur y la región andina, por ejemplo, han logrado cerrar más esta brecha”, señala el reporte.

Índice de Oportunidad Humana
Para realizar parte la investigación, el BM utilizó una tasa de cobertura de la desigualdad conocida como el Índice de Oportunidad Humana (HOI, sigla en inglés) con el objetivo de evaluar cómo han evolucionado las oportunidades de acceso a bienes y servicios en Latinoamérica Las medidas HOI muestran cómo las circunstancias particulares de vida de las familias (por ejemplo, el lugar de residencia, género y educación del jefe de hogar) tienen incidencia sobre la educación actual y el futuro de los niños.

En este sentido, el informe se centra sobre tres grupos de oportunidades: educación, vivienda y tecnología de la información.

Las dos primeras dimensiones fueron seleccionadas porque “se consideran generalmente los servicios vitales que tienden a ser incluidos en la medición de la pobreza y se han analizado en estudios previos”. Aun así, “dada la importancia de la calidad de lo educación, el ánalisis no sólo examina el acceso sino también la equidad de los resultados relacionados con la calidad educativa”, agrega la investigación.

“Además, como la tecnología de la información y la comunicación está incluida, se reconoce cada vez más la mportancia de conectar a los niños al conocimiento global y facilitar la integración en el mercado económico”, indica la publicación difundida por el organismo multilateral del crédito.

Argentina
Mientras que la variable referida al acceso a la educación es alta en casi toda la región lantinoamericana, las brechas para alcanzar el sexto grado a tiempo entre los distintos países es actualmente un problema importante respecto de las oportunidades educativas de jóvenes y niños

“El IOH para terminar sexto grado a tiempo supera 90% de la población sólo en el caso de México, si bien es inferior a 60 por ciento en El Salvador, Colombia, Guatemala, Honduras y Nicaragua”, detalla la investigación.

A este respecto, Argentina es la segunda nación mejor posicionada en el índice, ya que se ubica detrás de México poco más de 80% de la población escolar primaria que logra completar sus estudios en ese nivel a tiempo.

Aun así, la calidad de la educación de los niños también depende de los ingresos y las posibilidades educativas que ofrecen los padres. En este punto, según el informe del BM, toda la región está en deuda.

Uno de los índices muestra cómo en los resultados de los exámenes de matemática de los niños, los puntajes obtenidos están en relación con estas situaciones estrucutrales de sus familias.

En este ítem en particular, Perú presentó la mayor desigualdad y México la menor. Mientras que Argentina se encuentra cuarta en el ranking, luego del país inca, Chile y Uruguay.

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