Kirchner nos apuñaló por la espalda

El futuro es incierto, el pasado conocido por todos. El 30 de abril de 2005 una multitud de argentinos y uruguayos tomó el puente internacional General San Martín, que une Fray Bentos con Gualeguaychú, manifestándose en contra de la instalación de las papeleras Botnia y Ence. La gigantesca movilización sacudió a los gobiernos de ambas orillas del Plata y el conflicto tomó relevancia nacional e internacional. A partir de entonces, parte de la población de Gualeguaychú se organizó en la Asamblea Ciudadana Ambiental de la zona y comenzó a desarrollar una acción permanente.

A pesar de los reclamos, el 8 de noviembre de 2007 la finlandesa Botnia comenzó a funcionar. Tras la calma que parecía desdibujar la larga protesta de los asambleístas, este fin de semana el conflicto se reactivó. En los cortes los manifestantes exigieron la aplicación del Código Aduanero, para evitar que empresas argentinas comercien con Botnia, y pidieron que se discuta en el Congreso la Ley Nacional de la Madera. Entre los manifestantes estuvo José Pouler, el coordinador de la Asamblea de Gualeguaychú. Con él dialogó Comercio y Justicia.

-¿Qué evaluación hacen de este conflicto, de las manifestaciones de los funcionarios kirchneristas y qué expectativas tienen respecto de lo que resuelva el Tribunal de La Haya?
– Nosotros sabemos que estamos como estamos porque el Gobierno está ausente. Kirchner nos ha dado una puñalada en la espalda, ha venido haciendo todo en complacencia con el gobierno uruguayo y estas son las consecuencias que estamos viviendo. Con respecto de La Haya, creemos que estamos muy mal; estamos al horno, con fritas. ¿Cómo puede la defensa de Uruguay ir ante el Tribunal Internacional de La Haya a presentar como medio de prueba los testimonios de funcionarios argentinos diciendo que no hay pruebas de que la planta de Botnia contamine? Es como si en una familia yo estoy peleando por una causa que considero justa y cuando me presento al juez, le doy argumentos en mi contra. Es un contrasentido.

– Un informe del INTI asegura que Botnia no está contaminando, ¿qué dicen ustedes sobre eso?
– Primero, la gente tiene que saber quién es Enrique Martínez, este personaje siempre estuvo a favor de los grandes emprendimientos. Este informe no es real, además el mismo Martínez dijo que es un estudio que está incompleto y que las muestras que se extrajeron son de varios meses atrás.

– Muchas personas cuestionan la modalidad de la protesta, ¿qué opinan ustedes?
– Yo estuve cinco año gritando al aire junto con otros vecinos cuando Botnia sólo era una iniciativa muy incipiente, nadie nos escuchó. El día que decidimos comenzar a protestar con los cortes, recién se comenzaron a escuchar nuestros planteos. Lamentablemente, ésta no es la metodología que nos gusta, pero no tenemos otra que esté a nuestro alcance.

– Se dice que esta protesta no es legítima y que la sostienen unos pocos
– La protesta es legítima; es apoyada por la mayoría del pueblo. Si viene a Gualeguaychú, se encuentra con cartelitos en todos los negocios, que dicen “Fuera Botnia”; en la calle, cuando se habla con la gente, uno se da cuenta que todos quieren que esta papelera se vaya. Ahora, si me dicen que los cortes no son masivos, puedo decir que es imposible mantener una movilización constantemente. Nosotros no contamos con un aparato político, no tenemos colectivos para movilizar la gente,

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