Apuestan a aumentar el pool de cerebros

El principal organismo dedicado a la promoción de la ciencia y la tecnología en la Argentina, el Conicet, cumple 50 años el próximo jueves. Hugo Maccioni, director del Centro Científico Tecnológico (CCT), referente de la entidad en Córdoba, trazó un panorama sobre la situación de la investigación en el país y afirmó que la gran apuesta es “aumentar el pool de cerebros”. También advirtió que esto debe acompañarse con el incremento del “pool de bolsillo”, para que esos cerebros tengan chances de encontrarse productivamente y hagan desarrollo. En tal sentido, el profesional instó a las empresas a invertir en investigación y reconoció que “el Gobierno hace grandes esfuerzos, pero no es todavía todo lo productivo que quisiéramos que fuese”.
A días de la celebración, Maccioni, el titular del Centro de Investigaciones en Química Biológica de Córdoba (del Conicet) y del Departamento de Química Biológica de la UNC, dialogó con Comercio y Justicia.
– ¿Cómo se encuentra la investigación local?
– Dentro del contexto del país y Latinoamérica, diría que estamos en una buena situación. Los últimos siete años hubo una apertura, por ejemplo, en los ingresos en la carrera de investigador del Conicet. Ha habido una campaña relativamente exitosa de repatriación de investigadores formados que estaban en el exterior. Unos 360 investigadores han vuelto con los planes de la Secretaría de Ciencia y Técnica (de la Nación) en los últimos tres años y, de esos, hay unos 30 radicados en Córdoba. También han salido programas de equipamiento técnico, por ejemplo, con cifras de 600 mil dólares para modernización de equipos científicos.
La investigación en este momento está muy tecnificada y la tecnología es muy cara porque, como somos un país periférico, dependemos de la tecnología que se desarrolle en otros países.
– ¿De qué costos estamos hablando?
– Por dar un ejemplo, un microscopio con focal cuesta entre 350 y 400 mil dólares. Pero ese equipo ya venía siendo utilizado en los países de punta desde hace diez años. Entonces, a su vez, estamos a la cola de la tecnología porque nosotros no desarrollamos tecnología para apoyo científico.
– ¿Cómo podría crecer la investigación?
– Hay que poner en contexto la cosa. Los grandes desarrollos científicos lo hacen las grandes empresas en colaboración con los grupos científicos. A medida que los van desarrollando, los van probando y finalmente terminan con un producto vendible, comercializable, con un paquete unitario que llevó, a lo mejor, a que esos mismos grupos que trabajan con las empresas empiecen a tener contacto con esos equipos; entonces siempre están en la vanguardia. Ese equipamiento que nos venden a nosotros ya estuvo explotado en otros países y eso es lo que va aumentando la brecha científica con los países del Primer Mundo.
– ¿Qué otros factores abren esa brecha?
– Otro punto es el acceso a la información; ellos conversan con los investigadores antes que éstos publiquen. Pero así y todo, no es cuestión de que estemos llorando permanentemente.
– ¿A qué potencialidades del país se apunta?
– La apuesta de Conicet pretende generar un crecimiento de la planta de científicos, investigadores y becarios (hoy son unos 5.200 en el país

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