Distribución actual de costos laborales alienta la informalidad

Mientras se espera el debate sobre el reparto de ganancias, un informe de Idesa advierte sobre la necesidad de revisar legislaciones impositiva y laboral.

Esta semana comenzará el debate en la Comisión de Trabajo sobre el proyecto de ley presentado por el senador Héctor Recalde (FPV) que propone un sistema de reparto de ganancias empresariales entre los trabajadores.

El sistema, aplicado ya en distintos formatos en decenas de países americanos y europeos, apunta a reducir la brecha entre el sueldo del trabajador y la riqueza generada por él mismo.

Según un informe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), antes de hablar de reparto de ganancias resulta preciso entablar una revisión de fondo de la legislación laboral argentina para erradicar la informalidad encubierta. Según el reporte, ésta se encuentra alentada por la litigiosidad laboral espuria y los convenios colectivos de trabajo, que llevan a diferenciar salarios para iguales tareas.

En ese sentido, el análisis de Idesa plantea que el régimen legislativo actual empuja al empleador a pretender eludir las cargas impositivas correspondientes a los aportes patronales recurriendo a la terciarización, que termina perjudicando al trabajador.

“Por cada 3 pesos que paga una empresa en costos laborales, el trabajador recibe ‘de bolsillo’ menos de 2 pesos”, plantea Idesa, con base en el cálculo del sueldo bruto, es decir, restándole los descuentos previsionales y patronales.

Según el informe, suponiendo un salario bruto de 1.235 pesos, el empleado recibirá sólo 1.000 pesos, “ya que está sujeto al 19 por ciento del salario bruto en concepto de aportes personales a la seguridad social y los sindicatos”. En tanto, el empleador estará erogando 1.590 y estará obligado a pagar aproximadamente 29 por ciento del salario bruto en concepto de contribuciones patronales con el mismo destino.

Ganancias, opción progresiva
El informe rescata además la experiencia de “los países que lideran la búsqueda de regulaciones laborales para la equidad y la competitividad de las contribuciones patronales” y destaca que “han ido tendiendo a esquemas tributarios en que el impuesto a las ganancias de las personas ha ido reemplazando a las contribuciones patronales”.

“El impuesto a las Ganancias, por tener alícuota progresiva, hace que la presión tributaria sobre los salario bajos y medios (que son la mayoría) sea muchísimo menor que la presión tributaria homogénea que impone la alícuota fija de la contribución patronal”, detalló el informe.

Artículos destacados