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Consumo y desechos, claves para pensar las ciudades contemporáneas

El próximo miércoles se presentarán en el auditorio de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño de la UNC dos revistas de psicoanálisis que abordan el tema. En la ocasión, se entablará un diálogo entre especialistas que estudian la temática.

Por Luz Saint Phat – lsaintphat@comercioyjusticia.info 

Qué hacemos con los desechos que generamos en nuestras ciudades es un tema de discusión que tiene larga trayectoria entre los académicos, las organizaciones sociales, la política pública y la ciudadanía en general.
¿Somos capaces de organizar la forma en la que disponemos de nuestros residuos? ¿cuáles son los impactos en el lazo social de la excesiva generación de objetos desechables de las que somos parte y testigos en la actualidad?
Algunos de estos interrogantes integrarán el diálogo “La ciudad de tus desechos”, que el próximo miércoles 11 se desarrollará a las 20 en el auditorio de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño (FAUD) de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), con motivo de la presentación de las revistas La Ciudad Analítica, del Instituto Clínico de Buenos Aires (Icdeba) y La Lúnula, del Centro de Investigación y Estudios Clínicos de Córdoba (Ciec). Las publicaciones, editadas con los títulos de “Alta Suciedad” y “Perspectivas del objeto de desecho” -respectivamente- analizan la temática desde la mirada del psicoanálisis de orientación lacaniana.

En la conversación que se desarrollará también participarán arquitectos y urbanistas, ya que la actividad se inscribe en el marco de workshop Suquía Urbano que lleva adelante el Taller Mediterráneo de la FAUD.
Así, el encuentro contará con las intervenciones de los arquitectos Cristian Nanzer y Marcelo Fiorito y de los psicoanalistas Jorge Assef y Pía Liberati. En diálogo con Comercio y Justicia, Assef -quien es coordinador académico de la maestría- indicó algunos aspectos que orientarán el conversatorio.

– ¿Por qué se eligió el tema de los desechos en ambas publicaciones de psicoanálisis?
– La noción de desecho es una categoría interesante para problematizar y para reflexionar. Primero hay que pensar a qué llamamos desechos y una vez que tenemos una dimensión amplia de lo que eso quiere decir, es necesario preguntarse cómo se las arregla cada sujeto con sus propios desechos.

Esto es una actividad que surge porque la cátedra de Arquitectura de la FAUD-UNC desde hace tiempo viene trabajando con el área de extensión de la Maestría en Teoría Psicoanalítica Lacaniana de la Facultad de Psicología, también de la UNC. En esta ocasión, la cátedra que tiene como titular a Cristian Nanzer nos comentó que había sido convocada para pensar el espacio público del río Suquía y un plan urbano de desarrollo en torno a lo que nosotros conocemos como la costanera. Este lugar ha sido históricamente usado por la ciudad para descargar los desechos que se producen y la cátedra nos comentó que quiere pensar desde el psicoanálisis cuál es la relación de los sujetos con estos espacios que fortuitamente terminan convirtiéndose en vertederos de basura de distinto tipo y que también son habitados por sujetos que se encuentran, podríamos decir, en el margen del tejido social. Así, encontramos esta posibilidad de reunirnos para un diálogo que va a ser muy fecundo entre los arquitectos, los urbanistas y los psicoanalistas.

– ¿Cómo se conceptualiza la categoría de desecho desde la perspectiva del psicoanálisis?
– Para el psicoanálisis, los objetos que pueblan la vida de un sujeto tienen un valor muy particular y los primeros son los alimentos, los restos de los alimentos y los restos del propio cuerpo. Podemos decir que los sujetos tienen una historia en la relación con los objetos de su mundo y, en el transcurso de la vida, esos objetos van cambiando, van sumándose, van transformándose en otros objetos que importan, que se cuidan, con los cuáles hay vínculos, que se atesoran, que se esconden, que a veces son prohibidos, que ha veces se evitan. Bien, todos esos objetos tienen su lado de consumo y de desecho. Entonces, es una pregunta muy psicoanalítica pensar qué hace cada uno con los propios desechos que produce al vincularse con los objetos ¿qué hacemos con los restos de las cosas que nos gustan, las mismas cosas que nosotros buscamos o tratamos de conseguir? ¿qué se hace con las relaciones que sentimos que ya no disfrutamos como antes? ¿qué hacemos con los recuerdos o con nuestras propias historias que preferiríamos esconder o que ya no queremos ver o presentarle al otro?
– En esta respuesta, se refería a la relación entre consumo y desechos ¿podemos pensar que vivimos en una época de lo “descartable”?

– Las dos publicaciones que presentaremos el miércoles parten de una frase del psicoanalista Jacques Lacan, que dice: “La característica del hombre es que no sabe qué hacer con sus desechos. La civilización es el desecho: cloaca máxima”. Ésta es una frase un poco fuerte pero, sin lugar a dudas, desde la revolución industrial hasta ahora, la producción de desechos ha sido exponencial porque la producción de objetos de consumo ha sido exponencial. Entonces tenemos un problema fundamental en la subjetividad contemporánea que es la posibilidad de consumir más, pero no hay modo de tapar los efectos secundarios que el consumo produce a todo nivel.

-¿Esto también tiene un impacto en la forma en que las personas se vinculan?
– Lo que me preguntás se refiere a si las relaciones humanas también se han transformado en relaciones de consumo. Me parece que en cierto modo hoy el lazo social en general va tomando el color del discurso capitalista, en el sentido de que se vuelve cada vez más teñido por un ideal práctico, utilitarista, narcisista, en donde busco cada vez más lo que me satisface a mis intereses más personales, pagando el menor precio y obteniendo la máxima ganancia, inclusive con lógicas que son de mercado. Pero el lazo mismo anida un vacío, un núcleo de vacío sobre el cual cada quien va a tener que construir algo, que no va a ser lo que tape ese vacío, sino que lo bordee, lo preserve y que, justamente, va a hacer crecer esa relación. Cuando los sujetos buscan anular cualquier vacío, es decir alcanzar la satisfacción máxima, es ahí donde encontramos la mayoría de los problemas.

– ¿Cuál sería la propuesta del psicoanálisis con relación a esto?
– La propuesta del psicoanálisis siempre es algo que no se puede hacer a gran escala porque, desde sus inicios, trata de preservar la singularidad. Nunca es prêt-à-porter porque, si fuese así, estaría en una góndola más. Entonces, siempre lleva un trabajo que es hacer a la medida de cada uno para saber qué es lo que mejor. Para eso, inevitablemente, cada quien tiene que arreglárselas primero con sus propios desechos.