Alerta por la baja inversión pública en salud mental que existe en América

En Argentina, 34% de los años de vida perdidos por discapacidad están relacionados con trastornos mentales o neurológicos, consumo de sustancias y/o suicidios (TMNS), según la OPS

Por Luz Saint Phat – lsaintphat@comercioyjusticia.info

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) alertó nuevamente sobre la baja inversión en salud mental que existe en todo el continente americano, con relación a las necesidades existentes de la población.
Particularmente, según detalla un informe que contiene datos actualizados a 2018 denominado “La Carga de los Trastornos Mentales en la Región de las Américas”, en Argentina, 34% de los años de vida perdidos por discapacidad (APD) están relacionados con trastornos mentales o neurológicos, consumo de sustancias y/o suicidios (TMNS).
La APD es una unidad de medida que utiliza el organismo sanitario internacional para dar cuenta de la prevalencia de las enfermedades, ponderadas en función de su impacto discapacitante en la población. Con relación a esta medición, el país se ubica en el octavo lugar entre las naciones donde mayor porcentaje de la discapacidad de la población está relacionada con problemas de salud mental, aunque se encuentra en el mismo nivel que la media continental.
“Si bien más de un tercio de la discapacidad total en la región de las Américas se debe a trastornos mentales, la inversión actual es muy inferior a la necesaria para abordar la carga que estas enfermedades suponen para la salud pública. La OPS insta a los países a incrementar el presupuesto destinado a la salud mental y asignar los recursos a intervenciones de costoeficacia más comprobada”, dice un comunicado reciente de la entidad.

El comunicado agrega que “los retos que plantea el financiamiento apropiado de los servicios de salud mental incluyen incongruencias en los datos reportados sobre la inversión en salud mental entre todos los países, la subestimación de la carga de los trastornos mentales, y la necesidad de que exista la voluntad política para afrontar los cambios necesarios para mejorar los servicios de salud mental” y advierte de que -además- “los países de ingresos más bajos tienen a asignar la mayor parte del presupuesto para financiar hospitales psiquiátricos”, lo cual se encuentra en disidencia con las recomendaciones internacionales para el abordaje de las dolencias subjetivas. De hecho, asegura la organización, la relación costo-eficiencia y el acceso a los tratamientos mejora sustantivamente si se realiza una prestación de servicios integrada que no “conlleve a la estigmatización y el aislamiento que muchas veces se asocian” a los monovalentes.
“El desequilibrio entre la carga y los servicios de salud mental eficazmente asignados es tremendo, oscilando entre tres veces en Estados Unidos y Canadá y 435 veces en Haití, con una mediana regional de 34”, alertan las conclusiones del documento, destacando que esta brecha en el gasto público puede provocar el infratratamiento y un aumento de la discapacidad y la mortalidad por causas tratables; y un incremento de los pagos directos. Esto a su vez puede producir un gasto en salud de “proporciones potencialmente desastrosas” y una disminución de la productividad tanto en el nivel individual como en el nacional.

Promos Naranja

“Es indispensable que los gobiernos —especialmente los de países de ingresos bajos y medianos— reconsideren cómo se asignan sus presupuestos de salud”, dicen los especialistas y destacan que “se pueden adoptar medidas audaces para asignar decididamente fondos después de una evaluación racional de las necesidades, las prioridades, los recursos disponibles y los datos probatorios existentes”.
“En lugar de asignar la mayor parte a los hospitales especializados, los países deben dar prioridad al financiamiento de los servicios de salud mental comunitarios y de atención primaria, conforme a una estrategia equilibrada de atención dirigida a las múltiples fuentes de la carga de enfermedad causada por los trastornos mentales”, concluye el informe.

Estadísticas
En Argentina, también en línea con lo que sucede en el continente, la depresión es una de las principales problemáticas que causa discapacidad en la población con un porcentaje de APD de 7,8%. Aun así, la cifra se encuentra lejos de las naciones con mayor prevalencia como Paraguay (9,4%) y Brasil (9,3%).
Por otro lado, los trastornos de ansiedad registran un porcentaje de 5,4% en el país y en este caso es el cuarto más alto de toda la región después de Brasil (7,5%); Paraguay (6,8%); y Chile (5,5%).
El suicidio y la autoagresión también tienen prevalencia en el territorio nacional, con dos por ciento de años de vida ajustados en función de la discapacidad (AVAD), medida que proporciona una relación entre la mortalidad y la discapacidad atribuible a cada enfermedad. En este caso, Argentina se ubica luego de Suriname (3,6%); Guyana (3,5%); Uruguay (2,6%); Chile (2,5%); Canadá (2,2%); Trinidad y Tobago (2,1%); y Estados Unidos (2,1%).
La esquizofrenia (medida en APD) también tiene significación con 1,9%, luego de Estados Unidos (2,5%) y Chile (2,1%).
También es importante destacar el consumo de sustancias (excluyendo el alcohol) como una problemática relevante. El lugar que ocupa el país es el cuarto con un porcentaje de APD de 1,3%, luego de Estados Unidos (3,1%); Canadá (2,5%); y Puerto Rico (1,6%).