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Emergen nuevos “jugadores” en el mercado lácteo, a raíz de la crisis de las grandes industrias

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Nunca mejor aplicado el viejo concepto del marketing: la crisis de unos es la oportunidad de otros. Williner, Saputo, Tregar, Verónica, Baggio, Cotar y San Lucio son sólo algunas de las marcas que empiezan a ganar terreno por los cambios en la red de distribución que aparecieron luego de la crisis productiva de los grandes protagonistas de la industria láctea, SanCor y La Serenísima. El futuro de toda la industria no está escrito, ya que puede haber más movimientos de mercado  e ingresar un miembro “peso pesado” mundial

Por Javier De Pascuale – jdepascuale@comercioyjusticia.info

El salto de 65% en el tipo de cambio con la asunción de Mauricio Macri en el gobierno; la quita de retenciones a determinados sectores del agro -como el maíz, que tiene una incidencia directa en la alimentación de las vacas-; el crecimiento del precio internacional del maíz y la abrupta caída del precio internacional de la leche en polvo, entre otros productos lácteos, todo eso sumado a las furiosas inundaciones de marzo y abril del año pasado, dejaron el sector lácteo argentino con una herida mortal de la cual mal que mal todas las lácteas del país están buscando sanar.
Mientras SanCor preanuncia la venta de la mayoría de su paquete accionario, seguramente a manos extranjeras, y su principal competidora, La Serenísima, avanza en un delicado plan de reestructuración que le permita salir del atolladero que atraviesa toda la actividad, el resto de las lácteas del país se balancea entre dos polos: la sobrevivencia y la sobreactividad, a la vez dos caras de una misma moneda, que es el retiro de las grandes lácteas del país hacia segmentos más rentables de la misma cadena.

Cosechadoras de leche
Es así que dos de las más grandes lácteas que siguen a las nombradas, Williner y Saputo, están trabajando en el corazón mismo de la zona donde se asienta Sancor, Rafaela (Santa Fe), con los productores que la cooperativa láctea está abandonando. Las opciones son varias para esos productores hoy en busca de un nuevo lugar bajo el sol: Milkaut, Molfino, Williner, Tregar, Verónica son algunas de las lácteas que hoy sacan tajadas diversas de la crisis de Sancor.
Las dos primeras, Williner y Saputo, tienen aceitados canales abiertos en el exterior para balancear los problemas en el mercado interno argentino, con ganancias fronteras afuera en la exportación de leche en polvo y otros productos.
En tanto, algunas de las nombradas en segundo término lograron no sólo recuperar las pérdidas en la provisión de leche que acumularon durante el año pasado sino acrecentar la provisión y, por lo mismo, ampliar la producción.
Es el caso de Cotar (Cooperativa de Tamberos Rosario), que logró triplicar sus ventas en el mercado interno en apenas un año y medio. O Baggio, que acaba de ampliar 30% su planta de producción ubicada en el parque Industrial de Gualeguaychú, Entre Ríos, para incorporar mejoras en los envases UHT para leche y jugos. Por detrás siguen varias lácteas antes: San Lucio, del empresario Hugo Marenchino, con planta en Morteros, es otra empresa que ha logrado superar su red de producción y distribución tradicional gracias a los movimientos de reestructuración de las grandes lácteas de los últimos meses.
De este modo, sus leches se pueden ver en las grandes superficies de Córdoba y otras grandes ciudades, al igual que los productos de Tregar, antes una marca ausente de las góndolas de hipermercados o supermercados grandes.
Algunas de estas compañías no sólo afrontaron la crisis del sector lácteo de los últimos años sino que hasta estuvieron a punto de cerrar sus puertas y hoy, gracias a los cambios de mercado producidos, emergen con aliento como renovadas proveedoras de los canales de distribución más importantes del país.

Salieron a buscar industria 45 millones de litros mensuales

Los cortes en la cadena de pagos de la mayor cooperativa láctea nacional, que se comenzaron a sentir a mediados del año pasado y luego de la catástrofe climática de marzo y abril que enfrentó todo el sector lechero del país, causaron la fuga “por goteo” de productores asociados a SanCor, proceso que a partir de octubre, y particularmente en los últimos tres meses, se convirtió en una ola desenfrenada de abandono de la red de proveedores de materia prima de SanCor.
Hasta octubre ésta recibía 3 millones de litros de leche diarios para su procesamiento, cifra que descendió hoy 50% para llegar a 1,5 millón. Al medio quedaron cientos de productores, con una capacidad de entrega de 45 millones de litros de leche mensuales, en busca de industria que la procese. Éste es el origen del cierre de seis plantas productivas y también de los movimientos de mercado que ocurrieron en los últimos meses en la industria láctea nacional.
Según operadores del mercado lechero, ya hay más 700 productores que se plegaron al corte de suministro, fuga que convierte en profecía autocumplida la cesación de pagos de la cooperativa.
Según el Banco Central, SanCor acumula 4.443 cheques rechazados por $536 millones desde octubre. De ese total, pudo cubrir apenas la cuarta parte ($132 millones) bajo la forma de 830 pagarés.
El resto se está negociando, mientras la compañía “patea” pagos a sus proveedores, sus mismos asociados, a fechas de entre 90 y 120 días de la entrega de la materia prima.
La medida ya es parte del plan de reestructuración financiera en el que trabaja la firma: “Se habla de una normalización de deudas para que la compañía vuelva a elevar su nivel de acopio, de modo tal que en unos meses pueda otra vez procesar unos 3 millones de litros diarios”, dijo Andrea Passerini, coordinadora de la comisión de lechería de Carbap.

SanCor en venta: cuatro o cinco meses para la transferencia y después otro perÍodo de due dilligencesancor

“SanCor deshoja la margarita entre extranjerización, desguace y convocatoria”, reza algún portal sensacionalista, pero la responsabilidad de la prensa especializada obliga a precisar las alternativas reales que enfrenta la mayor cooperativa láctea del país, que gestiona 15 plantas productivas con capacidad para procesar 6 millones de litros de leche diarios y emplea a más de 4.000 personas en forma directa y otros tantos de modo indirecto.
Lo cierto es que mientras elabora por estas horas un “plan de  reestructuración financiera” que le permita sortear la crisis que la aqueja y salvaguardar la mayor parte de sus más de 4.000 empleos, SanCor profundiza diálogos con algunos de los mayores grupos económicos del mundo, para iniciar un proceso de venta de parte de sus activos o de su capital accionario (51%), proceso que demandará -según funcionarios del Gobierno santafesino- al menos unos 4 ó 5 meses, sin contar el período posterior de due dilligence que se exige en estos casos para asegurar una transición no traumática entre la gestión cooperativa y la nueva gestión asociada, privada-cooperativa.
Entre esos pulpos alimentarios internacionales se encuentra Lactalis, el mayor grupo lácteo del mundo, firma de origen francés que factura cerca de 20 mil millones de dólares al año, presente en más de 40 países.
El canal de diálogo entre Lactalis, que maneja marcas como Parmalat, Président y Lactel, con 220 fábricas y 75 mil empleados, ya estaría abierto con SanCor. Esta versión fue difundida por el diario La Nación pero en la empresa, cuya sede central está en Sunchales, Santa Fe, se negaron a confirmar o negar la existencia de las tratativas. Portales especializados hablan de al menos dos multis con diálogo por parte del paquete de SanCor, Lactalis y la canadiense Saputo, mientras que no se descartan negociaciones con el grupo local Vicentín, que el año pasado compró a SanCor las unidades de negocios de postres y yogures.
El secretario de Lechería de Santa Fe, Pedro Morini, advirtió de que no habrá venta inmediata: “La empresa tiene potenciales compradores, pero no se hará en esta situación. Van a esperar a que las autoridades tomen definiciones para salir de la crisis”, precisó. Las “definiciones” se conocerían esta semana. Se habla de refinanciación de deudas, mientras que la Federación de Trabajadores Lecheros habla de “mil despidos” en las 15 plantas.

Nuevas iniciativas productivas

Brinkmann: posible formación de cooperativa con nueva planta sancor 2

Productores lecheros de la zona de Brinkmann y del este de la provincia analizan por estas horas, junto a autoridades municipales y provinciales, alternativas diversas al cierre de la planta productiva de Sancor en la localidad.
Entre las opciones posibles aparece como la más factible la formación de una cooperativa compuesta por una veintena de productores asociados que, con un crédito productivo del Banco de Córdoba o de la Fundación Banco de Córdoba y el compromiso del municipio de facilitar un terreno en el nuevo Parque Industrial Regional del Noreste Cordobés, podría erigir una planta en el lugar.
Este flamante parque industrial, ianugurado en noviembre pasado por el ministro de Industria, Comercio y Minería, Roberto Avalle, es un emprendimiento conjunto de los municipios de Brinkmann, La Paquita, Porteña y Seeber y está ubicado en el cruce de las rutas 1 y 17, en el departamento San Justo. Se sabe que varios proveedores de insumos para la producción de derivados de la leche se radicarán allí, lo que será un atractivo más para la nueva cooperativa.

En Entre Ríos, Cotagú buscará quedarse con el mercado de Cotapacotagu

La Cooperativa de Tamberos de Gualeguaychú, que elabora los productos y las leches Cotagú, habla de “equilibrio” aunque en realidad muestra crecimiento. Sus voceros son cautos ante la perspectiva de que los problemas climáticos de 2016 puedan repetirse: “Si podemos sostener los que nos aportan leche, no tenemos ningún riesgo”, explican. La falta de leche genera una situación complicada en el sector lácteo. Mientras tanto, en un proceso de reconversión productivo y comercial, la Cooperativa Tambera de Gualeguaychú busca avanzar más allá de la crisis en el sector.
Ricardo Díaz, gerente de la firma, anuncia que “estamos en un proceso de reconversión productiva y comercial. Tenemos el firme compromiso de seguir creciendo. Nosotros venimos de un proceso con deudas importantes de arrastre, por lo que tenemos que afrontar situaciones del pasivo pasado. Hoy estamos en una situación de equilibrio”, asegura el directivo. Cotagú se prepara para ocupar el espacio que dejaría vacante el cierre de otra láctea entrerriana importante, Cotapa.

La rosarina Cotar ahora tiene 40% del mercado bonaerensecotar

Con 80 años a sus espaldas, la Cooperativa de Tamberos de Rosario (COtar) es una industrializadora que casi baja sus persianas -incluso tuvo que rematar una planta-, pero renació de sus cenizas.
Así, a pesar de estar atravesando la cadena láctea una coyuntura difícil (recibe 20% menos de leche por los eventos climáticos), esta cooperativa rosarina inauguró hace más de un año una línea de tetra-pack, puso una segunda ya en funcionamiento y proyecta más inversiones para el mediano plazo. Entre otras, un robot para “paletizar” los productos.
El despegue en ventas lo explica el mercado bonaerense, al que Cotar accedió hace aproximadamente un año. Hoy esa plaza significa 40% de su facturación. Además, sumaron el fazón para Baggio (leche 7 días), Tremblay, Manfrey y Tregar, entre otras empresas a las que brindan sus servicios.
Cotar tenía 40 productores asociados el año pasado, pero va sumando más. Además, da trabajo a más de 200 obreros en forma directa.