Un hecho: empresarios cordobeses son más emprendedores que los empleados

El grupo conformado por empresarios cordobeses mostró altos niveles de “necesidad de logro, de innovación, de percepción del éxito y de autoconfianza”, todas características que componen un perfil emprendedor. Por Natalia Riva / nrvia@comercioyjusticia.info

En las últimas décadas hubo un resurgimiento del emprendedorismo dentro de las teorías económicas, reconociendo a la figura del emprendedor como una pieza fundamental en la generación de empleo y crecimiento económico. Ahora bien, ¿cuáles son las características que hacen que una persona sea considerada emprendedora?

Ante esta pregunta, Pablo Ignacio Peralta y Juan Pablo Carranza -los dos, licenciados en Economía- realizaron la investigación “Aproximación del perfil emprendedor en la ciudad de Córdoba”, que fue presentada en la XV Reunión Anual de la Red Pymes del Mercosur. Básicamente, la principal conclusión del trabajo tiene que ver con que “el grupo conformado por empresarios cordobeses presenta una mejor ‘performance emprendedora’ que el grupo de     empleados en relación de dependencia”, según explicaron los investigadores a Comercio y Justicia.

Para arribar a esta afirmación, se midió la actitud emprendedora (a través del test de Escala de Orientación de Actitud Emprendedora -EAO-) desde un punto de vista multidimensional, teniendo en cuenta distintas variables del espacio personal y la relación empresarial. “Con esta investigación la idea era llenar un bache, porque el modelo clásico para evaluar el éxito de un negocio siempre fue, por ejemplo, la tasa interna de retorno o el valor de una empresas. Pero nunca se tiene en cuenta otro factor crítico que tiene que ver con quién lleva adelante ese negocio. Todavía no existe una forma teórica, convencional y aceptada para medir esta cuestión”, indicó Juan Pablo.

En este sentido, Peralta agregó que, actualmente, decidir quién es o no emprendedor “queda a criterio personal del seleccionador”, lo que no deja de ser un análisis subjetivo. “A través de esta investigación pudimos comprobar que el EAO es una muy buena escala para medir la performance emprendedora, ya que asignó correctamente 96 por ciento de los casos estudiados”, puntualizó.

¿Sos o no?
En palabras de los investigadores, una de las principales diferencias del test EAO respecto de otros es que incluye la medición de variables situacionales; es decir, mide actitudes en diversas situaciones. Así, explicaron que lo más habitual en los estudios sobre emprendedorismo es que sean análisis descriptivos del tipo “los emprendedores cordobeses tienen entre 25 y 35 años y la mayoría son hombres” y sólo muestran datos sociodemográficos.

En esencia, el test que se utilizó en esta investigación consta de 75 preguntas, “que no son ni buenas ni malas”, sino respuestas valorativas en una escala que va del uno al diez. Las preguntas se organizan en torno a cuatro variables -del espacio personal y la relación empresarial- que son las que definen el perfil emprendedor de una persona.

Estas subescalas son: nach, innovación, locus de control y autoconfianza.  La primera tiene que ver con el impulso de superación en relación a un criterio de excelencia. “Las personas que presentan una mayor necesidad de logro son más motivados por el deseo de triunfo, presentan un mayor desenvolvimiento y más iniciativa”, explicaron los investigadores.

La segunda variable -innovación-  es el estilo creativo que induce a una persona a combinar sus acciones, evitando los procesos rutinarios. En esta línea, se pierde el carácter emprendedor en cuanto se siguen rutinas de comportamiento y la persona se dedica a actuar como las demás.  Por su parte, el locus de control hace referencia, según los economistas, al grado en que un individuo percibe el éxito y/o fracaso de su conducta como dependiente de sí mismo (interno) o del contexto (externo). “En los emprendedores tiende a ser interno con la creencia de que ellos controlan el resultado de sus acciones y no el azar”, puntualizaron.

Finalmente, la autoconfianza es la característica que le permite a una persona tomar para sí una responsabilidad, en la medida de su convencimiento de que las cosas pueden lograrse en la medida en que toman esa responsabilidad.

“Del análisis que se desprendió de las respuestas dentro de las subescalas se concluyó que en cada una de ellas y a nivel global, los empresarios tienen mejor performance emprendedora que los empleados que trabajan en relación de dependencia”, dijo Carranza.

Identificar para modificar
Sin bien se puede, a través de este test, indicar quién es portador de características emprendedoras, no apunta a “discriminar diciendo que tal o cual persona no merece apoyo financiero por no tener ese perfil”, apuntaron los investigadores.

Por el contrario, lo que se busca es establecer en qué áreas una persona puede llegar a estar mas “floja” y trabajar en mejorar esa característica en particular. “Cuando se trabaja con situaciones, esto significa que las respuestas se pueden modificar en el tiempo, ya que cada persona toma diferentes decisiones dependiendo del momento en el que se encuentre”, indicó Carranza.

Para aprovechar
Por el momento, esta herramienta sólo se utiliza en la Fundación para la Incubación de Empresas de Córdoba (FIDE) con el objetivo de determinar lo mejor posible quiénes pueden desempeñarse exitosamente como emprendedores incubados.  En otro orden, los investigadores aseguraron que como es muy difícil medir la “actitud emprendedora”, una de las mayores dificultades de las pymes que buscan financiarse con capital de riesgo es poder demostrar esa característica. “Esta herramienta sirve para paliar esta problemática”, finalizaron.

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