Gobierno busca generar con la universidad un pensamiento propio latinoamericano

Alberto Sileoni, ministro de Educación, marcó como desafíos profundizar la inversión en educación y mejorar el aprendizaje como uno de los ejes de la calidad educativa.

Generar un “Consenso del Sur” -en contraposición al “Consenso de Washington” que desde Estados Unidos delineó recetas para Latinoamérica- con una corriente de pensamiento propio que contemple el proyecto nacional y se proyecte al resto de la región, fue la meta grande que planteó el ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, a los rectores de las universidades nacionales que ayer se reunieron en Córdoba.

En el marco de «Encuentros Nacionales por la Educación: Balances y Desafíos», que se desarrolló en la Universidad Nacional de Córdoba, el ministro subrayó: “Somos la gestión de gobierno que le dijo ‘chau’ al Fondo Monetario Internacional (FMI), somos la gestión de gobierno que junto con las universidades quiere generar un pensamiento propio desde aquí para toda Latinoamérica”.

Antes, acompañado en la apertura por la rectora Carolina Scotto y el ministro de Educación local, Walter Grahovac, Sileoni destacó entre los principales desafíos el de “sostener la inversión, la cual pasó de 0,4 por ciento del PIB en 2003 a 0,9 por ciento dedicado a la educación universitaria”.

Asimismo destacó que deben seguir con los planes de recuperación de infraestructura universitaria y sostener la mejora de los salarios docentes y no docentes; y destacó la necesidad de “hermanar a toda la educación superior, universitaria y no universitaria”.

Por otra parte, sostuvo que tienen que intensificar las vocaciones científicas tecnológicas: “Hay entre 60 y 70 abogados por cada físico en la Argentina. Por eso, la universidad tiene que seguir en diálogo con el proyecto de país. Cuando no hay proyecto de país, la autonomía universitaria se vuelve más autonomía. Este país desde 2003 tiene un rumbo y las universidades argentinas acompañan este proceso”.

Ley de Educación Superior
También se refirió a la necesidad de un cambio en la Ley de Educación Superior. “Es una de las tareas que tendremos que emprender en el próximo período junto con la retención de los alumnos y reducir la demora en la titulación en algunas especialidades”.

Sobre el proyecto de ley, agregó que todavía es prematuro señalar los puntos que deberá contener aunque adelantó que estarán involucradas en el debate todas las universidades, públicas y privadas, y otros sectores sociales.

Sileoni también apuntó a la necesidad de mejorar la calidad educativa por medio de un mejor aprendizaje. “No estamos satisfechos con lo que están aprendiendo los chicos, tenemos que hacer que aprendan más”.

Asimismo, recalcó que no existen diferencias de niveles entre los alumnos que llegan a las universidades provenientes de instituciones privadas y públicas. “Hay investigaciones que dicen que no hay demasiadas diferencias entre el subsistema de educación de gestión pública y el subsistema de gestión privada. La pobreza es un enorme obstáculo educativo. En este sentido, la creación de trabajo es una buena noticia educativa”.

Autonomía y Chile
El titular de la cartera educativa también se refirió a la autonomía universitaria y dijo al respecto que las casas de altos estudios están acompañando un proyecto político y asumiendo un compromiso con la sociedad en su conjunto.

“La autonomía tiene que jugar en un proyecto de país, nacional, popular, federal, latinoamericano. Hemos recuperado este proyecto que contempla universidad, trabajo y producción”, explicó al auditorio.

Luego se encargó de relativizar el concepto de la educación problematizada. “Esa idea de que la educación está en una crisis perpetua -agregó- es una de las tantas mentiras que se componen en la Argentina de hoy”.

En su discurso de apertura, el funcionario dejó bien en claro que la mirada nacional está en las antípodas de la gestión chilena. “La educación no es un bien de consumo. Es cierto que cuando el señor presidente de Chile dice que nada es gratis y se pregunta que alguien tiene que pagar la educación, es una pregunta de una derecha que a veces se transviste menos que la derecha vernácula. Nosotros creemos que está bien formulada la pregunta y que tiene una respuesta: el que tiene que pagar es el Estado”.

Cabe recordar que el encuentro es parte de una veintena de reuniones que ya se llevaron a cabo en todo el país para elevar luego un informe a la presidenta Cristina Fernández con los desafíos educativos del país.

Los desafíos de la educación superior

“Hay que continuar el camino iniciado para que la universidad acompañe con fuerza todo un proyecto de desarrollo nacional. Éste es un desafío que nos preocupa para poder dar continuidad y mayor potencia”, destacó a Comercio y Justicia Alberto Dibbern, secretario de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación, quien también estuvo en la cumbre de rectores en la UNC.

“En la Argentina hay un grupo importantísimo de pequeñas y medianas empresas que necesita de soporte tecnológico y de la aplicación del conocimiento para el desarrollo de sus productos y eso, hoy, está en la universidad. Las grandes empresas tienen sus propios desarrollos y en muchos casos son sucursales de empresas multinacionales”, agregó .

Finalmente, destacó que mejorar la inclusión en la universidad y los números de la deserción -que está cercana a 60%-, son otros de los grandes desafíos. Dibbern adelantó que potenciarán no sólo las carreras de ingenierías sino también las de diseño, las ciencias de la  tierra y las de la salud.

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