Maradona arrasa como mito del pueblo y símbolo de ascenso social

¿Qué fenómeno se generó con la muerte del ídolo del fútbol? Para entenderlo hay que analizar cómo gravitó su origen humilde y la construcción de su personaje hasta convertirse en simbología social. Los escenarios políticos que habitó y los excesos y opacidades que también enamoraron. Sociólogos y psicólogos analizan la leyenda de un “dios que está cerca de la gente”, con el que ésta se identifica

Pueblo, supremo, grandioso, gloria, leyenda, magia, único, juego sublime, pasión, empíreo, representación universal. Miles de palabras brotan en todo el mundo para describir y llorar a Diego Armando Maradona. El astro del fútbol, que hoy tendrá un velorio de Estado al que se esperan un millón de almas y tres días de duelo nacional, encendió fanatismos, amores, odios, contradicciones. Todos, hinchas y no hinchas, al conocer su muerte, lo homenajearon a su manera, con un recuerdo, una canción de cancha, una foto, un gol, una gambeta, una bandera, una palabra, mil sentimientos y hasta llegó a ser trending topic mundial en las redes sociales. ¿Qué fenómeno se generó ayer en la sociedad argentina? Cómo gravitó su origen humilde, la construcción de su personaje hasta convertirse en mito, la simbología social, los escenarios políticos que habitó. El análisis de dos sociólogos y un psicólogo para Comercio y Justicia

“En Maradona, como en todas las personas, los dos caminos se cruzan: la construcción de su persona y el entorno sociopolítico, sociohistórico. Él, desde muy joven, más allá de tener fama, empieza a simbolizar cosas dentro de la sociedad. Ha sido un ejemplo, un símbolo del ascenso social de nuestro país, porque no sólo se trata de que jugaba bien a la pelota sino que mostró que con esfuerzos se pueden obtener logros sociales, económicos, y empezó a asumir ese rol, ese personaje”, afirma Matías Dreizik, psicólogo del área social y política, doctor en Estudios Sociales de América Latina.

“Sus intervenciones en distintos hechos socio históricos y políticos se cruzan con su persona y él interviene asumiendo que tiene repercusión en términos mundiales, como ha sido conocido Maradona. Eso ha potenciado el símbolo que se empezó a forjar a su alrededor, esa actitud es lo que le da la trascendencia y la repercusión”, agrega el especialista.

Si bien el deporte cuenta con personajes que han trascendido socialmente, no son tantos los que necesariamente intervienen en lo político como lo hizo el ídolo nacido en Villa Fiorito.

Para ser más gráfico, el psicólogo describe que Maradona tenía la capacidad de asumir un partido de fútbol en el contexto de un Mundial como una venganza o tomarse revancha con los ingleses por las invasiones y por la Guerra de Malvinas. Y recuerda su intervención en el tren a Mar del Plata en contra del ALCA. 

“Maradona asumía su permeabilidad social y su influencia política y actuó desde allí. Y eso lo hizo a lo largo de toda su vida y trayectoria deportiva. Lo asumía desde una posición de épica. Cuando en Italia se consagra como un representante de los más humildes, yendo a un club del interior (Nápoles), sacándolo campeón, y mostrándole al mundo que los débiles también podían, lo hace desde una épica y eso lo posiciona como una construcción social de la figura de un héroe. Con la épica al hombro, con el esfuerzo, se puede lograr visibilidad, en este caso, de una ciudad del sur de Italia, así como se puede lograr salir de una villa miseria del sur de Sudamérica y llegar a ser el hombre más conocido del mundo”, analiza Dreizik. 

Con la muerte del “10” se escuchan voces a favor y en contra, porque más allá del personaje, era una persona, con las cosas positivas y negativas que pueda tener. Vida que incluyó drogas, excesos, denuncias por violencia de género. Sin embargo, los analistas coinciden en que los mayores recuerdos que se tendrán serán los de gloria, triunfos deportivos, añoranzas de lo que tuvimos con él y hoy no tenemos, se recordará dónde vimos el partido del Mundial de 1986 en México. En definitiva, Maradona logró lo que se denomina “memoria histórica”. Y esos acontecimientos quedan impregnados en la memoria social.

La socióloga Claudia Laub lo resume: “Es un ídolo popular construido a lo largo de los años, consolidado. Nació un genio, vinieron los mundiales, la camiseta, el héroe, el ídolo y el mito. La vida personal es problema de él, se dice de Maradona. Así es cuando se idealiza a alguien. Y esto es universal, Maradona pesca algo que está en el pueblo, se va a convertir en el santo, con las flores, el llanto, la tristeza”. 

Para Laub, al hombre de carne y hueso hay que analizarlo desde “la categoría pueblo”, un fenómeno que supera el radar occidental y llega a oriente, atraviesa el globo. 

En tanto, considera que, para Argentina, la estrella de la Selección de todos los tiempos, será como Gardel. “Maradona cada vez será mejor, se dirá que jugó más lindo de lo que jugó. Cuando se analiza al mito es maravilloso y no sólo en nuestro país, porque hay personas de lugares como África o de países en guerra a las que hoy se les cae una lágrima. ¡Qué necesidad de dios tenemos! De un dios universal que lo admira desde un argentino hasta un árabe, un terrorista, qué magia había para que independientemente de los idiomas, de los colores, de los grupos étnicos, todos sabían quién era”, describe la socióloga el amplio alcance del fenómeno. 

Y concluye: “Maradona no da lo mismo, era un pasaporte en el mundo. No es para vivirlo como una tragedia, porque viviste un mito. Tenemos que imaginar que para Argentina el mito nació con vos y es universal”. 

Del “negro villero” al prócer nacional

En tanto, para Francisco Monteverde, sociólogo de la Universidad de Villa María, especialista en estudios culturales y sociales del deporte, el fenómeno Maradona va directamente al núcleo “asociado al negro, al villero, a lo más bajo, que se construye como mito, casi como prócer nacional a partir de su entrega en la Selección, su llegar a jugar en Europa, triunfar con los clubes de Europa, el relato del jugador del pueblo con una base idealizada que enamora”. 

A partir del fallecimiento de quien encarna la cultura del fútbol, se refuerza cada vez más el mito, incluso en las nuevas generaciones que no lo han visto jugar y sólo viven del mito. Sólo lo escucharon, vieron sus videos, recibieron relatos. “Incluso se refuerza el mito con la parte de los excesos. Cuando se dice de Maradona ‘qué mala persona’, ‘qué irrespetuoso’, también es algo que es parte de eso que el pueblo admira, que es lo que lo convierte en una persona mucho más humana, más común, habita contradicciones. Incluso enamoran mucho los excesos de él y que a la vez sea una figura pública respetada, amada, odiada, pero que triunfe. Algo fundamental que tuvo fue el éxito. Todo lo que hizo mal lo justificó con el éxito y de allí todo es desborde de amor, romanticismo y mito”, afirma Monteverde. 

Finalmente, reflexiona que Maradona -como un dios- tiene relación con los dioses griegos de los excesos y el placer, “que lo hacía mucho más terrenal, banal, un dios que te lo cruzas en un bar tomando algo. Eso en la gente es muy fuerte y se siente identificada, se siente que es parte de uno”.

Junto a otras cientos de figuras de la cultura y analistas sociales, el sociólogo Eliseo Verón resumió en una oportunidad, al definir a Maradona, como aquella persona que trascendió el fútbol y refleja “las creencias y las necesidades colectivas, de los despojados, de los pobres, de los que necesitan creer que dios está cerca y por eso se identifican con Diego, como antes con Evita”.

1 Comentario en "Maradona arrasa como mito del pueblo y símbolo de ascenso social"

  1. Brillante e incomparable jugador de fútbol……….contestatario..inmoral..drogadicto…pedofilo como ser humano…qepd

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