La integración de lo público y lo privado como forma de unir el Estado con la sociedad

Por Carlos Zaffi, Roberto Barbieri, Luis Esterlizi y Francisco Vaccaro / Comité Ejecutivo del Foro Productivo de la Zona Norte

Visión innovadora
Como si fuese una resultante de la crisis vivida en Argentina, fundamentalmente en los últimos años se ha venido insistiendo en la necesidad de la complementación entre el sector público y el privado, a los fines de aunar esfuerzos y conseguir -frente a las necesidades sociales- resultados más inmediatos e integradores.

Las experiencias realizadas hasta el momento no han llegado a expresar el verdadero sentido de esta especie de asociativismo, ya que desde algún sector privado hubo la decisión de expandir sus intereses por medio     de la realización de obras públicas, frente a un Estado que evidenciaba una situación económica muy comprometida por las crisis vividas y estaba, por lo tanto, imposibilitado de realizar inversiones genuinas.

Creemos que el verdadero objetivo de esta confluencia contiene un trasfondo mucho más importante y estratégico, siempre y cuando la complementación se lleve a cabo entre los sectores organizados de la sociedad y los organismos del Estado. Esta especie de simbiosis en la realización de las políticas públicas posibilitaría el involucramiento de la sociedad por medio de sus diferentes asociaciones en la solución de problemas estructurales como una forma de avanzar hacia el ejercicio de una democracia social.

La participación social en las políticas de Estado
Muchas entidades intermedias vienen tomando conciencia de la necesidad de involucrarse en la elaboración y explicitación de las políticas públicas, tales como educación, seguridad, servicios públicos, legislación impositiva y laboral, etcétera, porque han comprendido que es la Sociedad la que debe asumir la mayor cuota de responsabilidad para resolver los problemas y esbozar los ejes estratégicos de su desarrollo y crecimiento. Y ello significa que a partir de adjudicarse tal responsabilidad, las políticas públicas pueden ejercerse a partir del Estado que la representa y también mediante las distintas entidades que forman parte de ella y -mejor aún- si ambos las realizan en forma mancomunada.

Por lo mismo, el Foro Productivo de la Zona Norte promueve la participación de los empresarios en temas esenciales que inciden en el desarrollo social y crecimiento económico de la sociedad y no solamente porque podrían solucionarse algunos de los problemas que afectan su propio sector, hecho que instamos a ser imitado también por las distintas instituciones gremiales, sociales y políticas, como parte de la responsabilidad social que todos debemos tener con nuestro país.

Así mismo, estamos convencidos de que en los que conducen el Estado existe plena conciencia de que, sin un acompañamiento activo de la comunidad, las políticas públicas corren el riesgo de carecer del respaldo popular, pudiendo a veces ver resentidos sus efectos y su legitimidad.

Estos argumentos justifican excepcionalmente dicha complementación, siempre y cuando se garantice lo trascendente de la propuesta, el beneficio general de la comunidad y la desconexión total con cualquier interés específico de algún sector o partido.

Educación, trabajo y producción
Más allá de que puedan realizarse acciones conjuntas para solucionar emergencias, es fundamental coincidir en que las políticas públicas a considerar en esta integración deben ser aquellas que abarquen temas esenciales. De acuerdo con las experiencias que nos dejaron las distintas crisis que hemos padecido en el plano social, nosotros encontramos que la educación, el trabajo y la producción conforman una trilogía inseparable y requieren un tratamiento integral si pretendemos conseguir resultados definitivos, constituyendo de esa forma la vía más apropiada para la recuperación de los argentinos en situación de extrema marginalidad.

Los distintos planes implementados en forma separada no han constituido un proceso de avance ya que faltando cualquiera de ellos, los sectores afectados no recuperan plenamente las condiciones de vida digna de las que fueron despojados.

Por supuesto que hay quienes sostienen que las soluciones pasan mayormente por uno u otro de estos factores, pero se ha podido comprobar que de nada sirve hacer hincapié solamente en uno de ellos sin tener implementado en forma concurrente la participación de los demás.

La zona norte y una visión integral de sus posibilidades
Nuestra institución ha venido constantemente bregando para que nuestros criterios y esfuerzos lleguen a los distintos estamentos del Estado, tanto el municipal como el provincial y el nacional, con la intención de potenciar las enormes posibilidades que en el tema de la educación, del trabajo y la producción tiene nuestro sector, al mismo tiempo de fijar posturas superadoras de las luchas de clases, partidarias o sectoriales.

Creemos que no resulta fácil desprenderse de toda una historia que marca una línea divisoria entre lo público y lo privado ya que en las mentes de algunos queda la idea de que el Estado es el encargado de resolverlo todo mientras coincidentemente desde ciertos sectores de la sociedad se piensa que la cosa pública es de injerencia exclusiva del Estado.

Sin embargo, tanto desde los que ejercen la función pública como desde los que participamos en las distintas actividades privadas y tal vez por las secuelas heredadas de las crisis que nos acometieran, empezamos a comprender que la unión trascendente entre lo público y lo privado, entre gobiernos y comunidad, entre el Estado y los sectores organizados, resulta fundamental porque implica consensuar la definición de las políticas públicas e institucionalizar el involucramiento social para que los éxitos o los fracasos sean asumidos por todos y nadie ni nada pueda medrar con ellos.

La falta de legislación ante la decisión de participar
Desafortunadamente, más allá de estas actitudes que indican una evolución en la faz democrática, en la mayoría de los casos nos encontramos con un vacío legal que nos impide establecer derechos y obligaciones frente a determinadas acciones llevadas a cabo mancomunadamente con el Estado.

Solamente en algunas experiencias, primordialmente las que tienen que ver con la construcción de viviendas o barrios residenciales, se ha llevado acabo este tipo de concertación, estableciéndose una especie de compensación que reclama el Estado, por la autorización para sobrepasar algunas normas urbanísticas que impiden o frenan determinados proyectos.

Creemos que es necesario calificar en forma más precisa este tipo de integración público-privada ya que debe quedar totalmente despejada cualquier duda o circunstancia que implique ocultar o disimular proyectos y beneficios particulares.

El Estado y los empresarios, juntos por la educación
El foro inició su emprendimiento en educación técnica a partir de 2006, creando su Instituto Técnico en 2007, cuando recién estábamos saliendo de los efectos que la crisis de 2001/02 había producido sobre la educación, el trabajo y la producción, aseverando que los tres factores formaran parte indisoluble de la realidad que habíamos detectado en el sector y que rápidamente había que acometer.

Y esto no significó otra cosa más que crear la posibilidad de inserción escolar y un futuro laboral a cientos de jóvenes que vivían las calles y comprometer el sector empresario a aportar para la formación y capacitación técnica de la mano de obra que estaba necesitando la reactivación productiva emprendida.

Hoy somos conscientes de que el foro, por su lado, con su Instituto Técnico no mucho más puede hacer, aunque lo esencial es haber marcado un rumbo. Al mismo tiempo estamos persuadidos de que es menester crear las condiciones para encarar una nueva etapa, compartiendo las experiencias y responsabilidades con el Estado, en este caso provincial, por ser la jurisdicción con quien mejor se ha conciliado el diagnóstico situacional y la puesta en práctica de las políticas públicas. Por lo tanto hoy estamos obligados a emprender nuevas alternativas de mayor penetración en lo social e incrementar el involucramiento de los empresarios en política pública no partidaria, y esto es bueno aclararlo, para evitar confusión o malos entendidos.

El foro tiene un reconocimiento avalado no solamente por lo que ha hecho sino por el sostenimiento de propuestas integrales a través del discurso instalado. Eso nos da la posibilidad de comprometer la participación de un mayor número de empresarios para que, conjuntamente con el Estado, trabajemos en proyectos que contemplen el fortalecimiento coordinado de la educación, el trabajo y la producción por ser los aspectos fundamentales en la realización plena de la sociedad.

Artículos destacados