“Estar entre los países de dudoso compromiso en la lucha contra el lavado, sería muy duro”

Gonzalo Vila, director de Operaciones para Latinoamérica de Association of Certified Anti-Money Laundering Specialists

La Cámara de Diputados se prepara para tratar, el miércoles, una nueva ley para luchar contra el lavado de dinero y evitar que Argentina sea sancionada por el Gafi por no cumplir con las recomendaciones del organismo internacional para luchar contra este flagelo. Pese a la voluntad de los legisladores para aprobar la norma, se espera un debate arduo que enfrentará proyectos con posturas antagónicas.

Gonzalo Vila especialista en la materia dialogó sobre el tema con Comercio y Justicia.

– ¿Una nueva ley de lavado ayudará a combatir este delito?
– Argentina cuenta con la ley 25246 promulgada en 2000, la que criminaliza el lavado de dinero y fue la ley que crea la Unidad de Inteligencia Financiera. Esta ley, luego, fue enmendada en el 2007 por la ley 26268, que criminaliza la financiación del terrorismo. Las iniciativas de nuevas legislaciones buscarán, principalmente, solucionar las deficiencias en la estructura ALD del país.

Por ejemplo, la legislación argentina no cubre los actos de lavado de dinero cometido por el autor del delito subyacente de donde provino el dinero a ser lavado, es decir que no se puede acusar de lavado de dinero a quien haya cometido el delito de donde provino el dinero sucio. La figura de conspiración o complot para lavar dinero tampoco está contemplada en la ley argentina y la responsabilidad criminal por lavado de dinero no se extiende a las personas legales en Argentina, como el caso en otros países, Chile, por ejemplo.

– ¿Cómo calificaría las tareas que viene realizando la UIF?
– Creo que la nueva gestión de la UIF ha mostrado una actitud nunca vista en este organismo. No sé si estábamos acostumbrados a una UIF sin poder de acción y decisión, pero creo que la gestión de Sbatella desde el año pasado ha puesto el tema del lavado de dinero en el tapete. No estoy seguro si es por voluntad política o manotazos de ahogado, luego de tanta inacción y frente a duras reprimendas, pero por primera vez se ve una acción que toma decisiones, no todas buenas, pero que se mueve. Lo que va a llevar a muchos actores en escenario, llamados sujetos obligados, a tomar conciencia del tema e interiorizarse sobre sus obligaciones ALD.

– Entre los puntos en disidencia de los proyectos de ley sobre lavado, está la cuestión relacionada con las tareas que desarrollará la UIF. A su criterio, ¿cómo debería estar conformado este organismo? ¿Debería ser un ente autónomo?
– Existen diferentes tipos de UIF en el mundo, algunas son meramente administrativas, otras dependen de agencias de ley, otras son mixtas, pero todas están encargadas de analizar y procesar información muy valiosa a la hora de combatir todo tipo de delitos. Una UIF debe tener independencia de acción y autonomía política de operación, sólo así podrá actuar con objetividad en la toma de decisiones. Una preocupante tendencia en los últimos tiempos ha sido ver a las UIF convertirse en brazos de inteligencia para las agencias tributarias de distintos países con el solo fin recaudatorio, y si bien la evasión fiscal debe ser combatida por el Estado en todos los frentes, en algunos países no es delito precedente para el lavado de dinero y aún si lo fuera, el espíritu de una política antilavado se sustenta en la lucha contra delitos llamados graves. Repito, la lucha contra la evasión fiscal debe ser prioridad estatal, pero no se pueden utilizar los recursos de la UIF sólo con ese objetivo.

– ¿Cree que Argentina podrá evitar la sanción del Gafi?
-Sí, creo que se puede evitar y sé que el gobierno está haciendo todo lo posible para lograrlo. Caer en la lista de países de dudoso compromiso en la lucha contra el lavado de dinero sería muy duro para Argentina, en primer lugar porque sería el único de los tan sólo 3 miembros de Latinoamérica del GAFI en ser sancionado (los otros dos miembros son Brasil y México). Para poner la situación en perspectiva, de las 40 más 9 recomendaciones del GAFI, en la última evaluación Argentina cumplió completamente con 2, cumplió ampliamente con 1 y no cumplió con 20. Si comparamos estos números con Holanda, nos encontramos con que este país cumplió completamente con 6, ampliamente con 22 y no cumplió con 1; y Francia cumplió completamente con 9, ampliamente con 29 y no cumplió con 1.

Por último, para comparar con un país más cercano, en la evaluación del año pasado Brasil cumplió completamente con 3, ampliamente con 21 y no cumplió con 7, lo que marca una significativa diferencia con Argentina.

-¿Hay una estimación respecto del monto de dinero que se lava en nuestro país?
– No existe un monto sobre el lavado en Argentina, la única cifra que en forma vaga han dado las agencias norteamericanas es de entre US$ 20.000 y US$ 40.000 millones que el crimen organizado puede estar lavando en México por año producto, principalmente, del narcotráfico.

Las autoridades argentinas identifican la evasión fiscal como la actividad que genera el mayor monto de dinero ilícito, a pesar de que el narcotráfico, también, genera una importante cantidad.

Según el GAFI, se estima que la mayor parte de las operaciones de lavado en nuestro país se realizan mediante transacciones financieras, que involucran centros offshore y las operaciones más comunes en el sector no financiero involucran transacciones realizadas por intermedio de abogados, contadores y estructuras corporativas.

Vila será uno de los disertantes del Seminario Regional Sobre Lavado de Dinero, que se realizará el 13 de mayo. Por informes llamar al ICDA, de la Universidad Católica de Córdoba

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