¿Aprovechar las oportunidades o tropezar en las diferencias?

 Por Germán Piedrabuena Demmel*

Las perspectivas globales de crecimiento siguen ajustándose a la baja. El martes pasado el FMI redujo su visión de crecimiento a 3,2% después de haber alcanzado 3,3% en abril y contra 3,9% de crecimiento logrado en 2018. En el análisis realizado, el organismo atribuye el magro resultado a las disputas comerciales a escala mundial pero sobre todo a la que tiene como protagonistas a EEUU y China. Mientras el país occidental muestra que sus índices de manufactura continúan reduciéndose, el gigante asiático confirmó un crecimiento de seis por ciento anual, el más bajo en los últimos 30 años. En la misma sintonía, Europa no ha logrado consolidar un camino de crecimiento, Alemania ratifica la caída en sus índices de manufactura a la vez que desde el BCE, Mario Draghi, se prepara para nuevas medidas de relajamiento monetario y posibles recompra de activos adicionales en caso de ser necesario para detener la caída en la actividad.

Ante la ralentización de las economías desarrolladas los países emergentes aparecen como los grandes favorecidos ya que sus activos presentan atractivo en la busca de rentabilidad. Al mismo tiempo, los principales bancos centrales bajan sus tasas de referencia y lanzan estímulos monetarios abaratando la financiación que los mercados emergentes y sus industrias necesitan para crecer.
En Argentina venimos transitando en los últimos meses una estabilidad cambiaria que trae como consecuencia una desaceleración de la inflación que ya acumula cuatro meses en fila, con valores todavía altos pero decreciendo mes a mes. Con la agenda política marcada por las elecciones, los estímulos al consumo no se hicieron esperar y el índice de confianza de los consumidores publicada por la Universidad Torcuato Di Tella mostró un salto de 8,9%, dato alentador para el oficialismo a dos semanas de las paso. Las encuestan en las últimas semanas comenzaron a mostrar un aumento en la intención de voto a la fórmula oficialista acortando distancia con la fórmula del Frente para Todos. La mayoría de las encuestas locales indican un empate técnico y el nivel de indecisos cercano a 10%, lo que hace difícil especular sobre los resultados de este proceso eleccionario.

Por las evidentes diferencias que presentan los dos modelos con chances a ocupar el sillón de Rivadavia, la paridad en las encuestas y el alto nivel de indecisos, la incertidumbre predomina en los mercados locales, se generan tensiones en las cotizaciones de los activos argentinos y algo de volatilidad en el mercado de cambio. Por ello es que recomendamos carteras altamente dolarizadas siendo muy selectivos en el riesgo de crédito a tomar, priorizando la renta corporativa con legislación extranjera por sobre la soberana. Para aquellos inversores más agresivos que ven continuidad en el gobierno actual, los bonos soberanos en dólares, la tasa en pesos vía Lecap, los títulos que ajustan por CER e incluso las letras duales, pueden mostrar importantes ganancias en caso de concretarse el escenario.

* Magister y Asesor Financiero de S&C Inversiones

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