Empresas ante más demandas gremiales por la inflación

Los sindicatos del sector industrial redoblan la presión en las negociaciones por mejoras salariales, intensificadas luego de conocerse proyecciones privadas de inflación, e incluso las del Gobierno que la estima en un nueve por ciento anual.
En Córdoba, el conflicto eclosionó en las concesionarias automotrices y en la empresa Arcor de Arroyito. La semana pasada se realizaron paros y movilizaciones del Smata, por demandas de sus afiliados que prestan tareas en las concesionarias. La puja entró en un compás de espera luego que el Ministerio de Trabajo de la Nación dictara la conciliación obligatoria. La medida desactivó un paro general en las terminales automotrices para este lunes, en solidaridad con el personal de los comercios de autos cero kilómetro.

El caso más complejo se presentó en la empresa alimentaria Arcor. El jueves pasado hubo un bloqueo al centro de distribución ubicado en la ruta Panamericana en Buenos Aires y movilizaciones en plantas como las Arroyito y San Pedro. La demanda es por un pago de $ 400 por mes hasta mayo del año próximo, como compensación por el desfase salarial producto de la inflación real de la economía, aseguran los dirigentes. En mayo próximo se volverían a negociar los salarios de convenio, pero fuentes sindicales no descartaron que se pida una reapertura de las paritarias en diciembre.
En la industria alimentaria en general y sectores como el comercio, gastronómicos, encargados de edificios o curtidores, ya se evalúa pedir o se está pidiendo una mejora adicional a la lograda por los convenios cerrados, siempre con el argumento de los efectos negativos del IPC real en el bolsillo de los trabajadores.

En Buenos Aires, la Federación de Trabajadores de la Industria de la Alimentación tiene previstas movilizaciones para esta semana en el centro porteño. De generalizarse el movimiento, podría afectar a la provincia de Córdoba, sede de numerosas fábricas del sector de la alimentación. El último acuerdo salarial que involucró a toda esta actividad se cerró en junio, con un nivel de incrementos del 31%.
En forma paralela, el grave problema financiero de la firma Alladio, porcaída de las ventas, se sumó a los problemas de las empresas locales.

Conflictos ocultos

Se prevé que el sector lácteo será uno de los más perjudicados por el aumento de costos. Algunos propietarios de pymes lácteas decidieron liquidar sus empresas para evitar seguir acumulando pérdidas y otros apelan a una reducción de la producción y de los costos, incluido el precio pagado a los tamberos.

“Las complicaciones para exportar y con un mercado local abastecido y sin recibir compensaciones como las grandes industrias, la rentabilidad mínima sería pagar al tambero no más de 0,75 $/litro de leche”, dijo Julio Ilastorza al sitio Info Campo. Ilastorza es propietario de Lácteos Pozo del Molle, dedicada a la elaboración de leche en polvo, entera, yogur, crema, manteca y quesos.

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