Sobreseen a imputada por violar su defensa

La Sala V de la Cámara Nacional del Crimen sobreseyó a una empleada doméstica, a quien su empleadora había acusado de robo. El tribunal integrado por los jueces Mario Filozof y Julio Lucini confirmó la decisión basándose en el hecho de que las pruebas aportadas por la supuesta damnificada no resultaron idóneas.

Según los hechos relatados por la denunciante, entre agosto y septiembre de 2009 detectó un faltante de su caja de seguridad -ubicada en el placard de su dormitorio-, que estimó en tres mil dólares y 600 pesos.

Tras ello se sucedieron otras “desapariciones”, lo cual la llevó a revisar en presencia de su pareja y otros testigos la cartera de la acusada, encontrando allí dinero que presuntamente no pertenecía a la trabajadora. Incluso, filmó una confesión de ésta, reconociendo que había tomado el efectivo en cuestión.

Sin embargo, los magistrados invalidaron tales probanzas, señalando que de “las imágenes captadas en el video surge con total claridad que la supuesta confesión fue obtenida como consecuencia de la coacción psíquica” a la que fue sometida la acusada, destacándose que en la propia filmación se divisa que la empleadora efectuó “un interrogatorio insistente e inducido para obtener las respuestas buscadas, en un ámbito de total hostilidad y en presencia de varias personas”, concluyendo el tribunal que las expresiones de la imputada “no fueron producto de su libre voluntad”, obtenidas violando las garantías del debido proceso.

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