«Si no se enfría la economía por una política, se va a enfriar por la inflación»

La llegada de Carlos Fernández a la cartera de Economía de la Nación tuvo sus repercusiones y aunque el mismísimo ministro dijo durante su asunción -el pasado viernes- que su nombramiento “no tiene que cambiar nada”, hay economistas que reclaman exactamente lo contrario.
“Hay una necesidad de cambio que no creo que se pueda llegar a plasmar en el corto plazo, sobre todo a partir del nombramiento de Fernández, que fundamentalmente lo que hace es reforzar la idea de que el ministro de Economía es un funcionario con poca decisión sobre el rumbo económico que quiere llevar la Presidenta”, resaltó José Simonella, economista y titular del Consejo Profesional de Ciencias Económicas provincial. En diálogo con Comercio y Justicia analizó el cambio.

– ¿Genera incertidumbre el nuevo ministro?
– La llegada de Fernández no genera incertidumbre, pero tampoco combate la que ya existe. Al ministro le toca enfrentar un problema de inflación y expectativas muy importantes. El cambio de ministro siempre es interpretado como una oportunidad para cambiar un rumbo y esto no se da. Por quienes conocen el perfil de Fernández, éste va a ser un continuador de la política económica que viene llevando la Presidenta. Por eso creo que no va a despejar la incertidumbre ni aquellos rumores de posible desdoblamiento de tipo de cambio. Tampoco ha despejado los rumores de posible minicanje, ni sobre si se mantienen o no las retenciones móviles. Si bien se estima que algún guiño o gesto puede llegar a hacer, eso no está claro ni se despejan los rumores de tratar de mantener los precios mediante la política de subsidios, de congelamiento de precios, que ya ha quedado demostrado que no da resultado, que ha fracasado. Basta con ir al supermercado para verlo y ver la desesperación de la gente por acopiar bienes de la canasta que no son perecederos.

– ¿Estaba de acuerdo con el plan de enfriamiento de la economía del ex ministro Lousteau?
– El enfriamento de los economistas versus el ex presidente Kirchner, que no quiere esa medida, es, a esta altura, una discusión menor. Cualquiera que estudie economía sabe que la inflación es lo peor que hay para una economía y fundamentalmente para aquellos que viven de un sueldo. La inflación no sólo genera incertidumbre sino que básicamente genera más pobreza. Cada punto de inflación genera miles y miles de pobres que ingresan bajo la línea de pobreza. ¿A quién le conviene la inflación? A los especuladores que no son los empleados y tal vez reafirma el poder político de algunos sindicatos, ya que vuelve a generar la necesidad de ellos para negociar aumentos salariales. Cualquier economista cree que hay que enfriar la economía y de hecho, si no se la enfría por alguna política económica, se va a enfriar por la inflación, porque va a producir un retraso salarial en términos reales muy importantes y va a disminuir el consumo. Creo que eso es lo que se viene.

– ¿Qué temas candentes recibe Fernández?
– Entre los temas pendientes que Lousteau no resolvió están: el Club de París, ¿le vamos a pagar?, ¿qué vamos a hacer con el tren bala?, ¿vamos a lograr financiamiento para eso?, ¿qué se hará con los embargos del juez (Thomas) Griesa que nos impide emitir nuevos títulos?, ¿qué vamos a hacer con el minicanje? ¿y con el Banco del Sur? Todo lo que esté vinculado a financiamiento va a ser de una gran rigidez

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