Home  >   Arquitectura   >   Prosperidad financiera para el inversor green

Prosperidad financiera para el inversor green

El beneficio económico a largo plazo es uno de los motores que mueven al empresario a construir edificios sustentables. Los que ya han avanzado en el modelo a escala internacional comprobaron que sus acciones en la bolsa de valores han subido como producto de tal inversión. También permite un ahorro energético importante y una reducción en los gastos comunes de más de 20%. Además, los empleados que trabajan en una sede corporativa verde, son más productivos y alegres.

Por Laura Pantoja – lpantoja@comercioyjusticia.info

Los desarrollistas de la construcción están cada vez más emparentados con la industria del Green Building, que a escala mundial nació hace dos décadas y se instaló seis años atrás en Argentina.

Las causas que motivan a los empresarios a adoptar esta nueva modalidad de construcción son tres: sus objetivos de Responsabilidad Social Empresarial, la conservación del medioambiente y la prosperidad financiera.

“Si bien todos los seres humanos tenemos algunas inclinaciones que nos motorizan más que otras, es importante mantener un equilibrio”, dijo aEl Inversor y la Construcción Sohrab Yazdani, miembro fundador de Argentina Green Building Council (AGBC), en el marco de la presentación de la Fase I del Edificio “1ro. De Marzo”, el primero del interior del país que contará con certificación LEED (Leadership in Energy & Environmental Design), perteneciente a la Caja de Previsión Social para Profesionales de la Salud de la Provincia de Córdoba (CPSPS).

Para los que persiguen “prosperidad financiera”, esta apuesta es la carta de presentación con la que la calidad y el prestigio juegan en primer lugar, a tal punto que los accionistas “pagan por él”.

“A los empresarios que han apostado por una visión de sustentabilidad, que han agregado este alto valor a su inversión y que se han propuesto que sus empleados vivan y/o trabajen en edificios sustentables les han subido las acciones de sus empresas en la Bolsa”, confirmó el directivo, diestro en el mercado mundial del Green Building, en el que la verificación LEED debe enviarse al Consejo de Estados Unidos para la obtención de la certificación.

En la misma línea, el equilibrio financiero se traduce también en el “ahorro” futuro que significa utilizar construcciones sustentables, no sólo en la reducción del uso de la energía y otros recursos sino también por los planes de eficientización integral.

“Si bien en la inversión inicial un edificio de características verdes puede costar 10% más, ese valor se compensa a lo largo del tiempo, por el ahorro en sí mismo y la eficientización, y porque en un ambiente confortable los habitantes son más productivos”, dijo Yazdani.

Por caso, el edificio que Ribeiro Construcciones está levantando para la Caja de Profesionales de la Salud, ahorrará 26% de energía, 30% de agua, propondrá 75% de espacios con iluminación natural, 95% de espacios con acceso a vistas al exterior y 15% de los materiales usados serán reciclados.

La iniciativa -que tiene como objetivo la ecosustentabilidad, alentando el ahorro energético y minimizando los impactos sobre el medioambiente- se basa en análisis bioclimáticos y estudios termo-técnicos para su acondicionamiento.

En esta torre se usan tecnologías sustentables, tales como: tratamiento de aguas grises y agua de lluvia, lo cual permitirá reciclar el agua de desagües de duchas y lavatorios, filtrándola y utilizándola luego en descarga de inodoros. El agua de los desagües pluviales se almacenará para ser utilizada en los jardines y espacios verdes; se instalarán calderas solares en las terrazas para proveer agua caliente a cada una de las unidades y reducir de esta manera el consumo de gas natural; se proveerá de un sistema centralizado frío–calor y ventilaciones mecánicas para la renovación del aire en baños y cocinas; muros vivos; cerramientos externos de bajísima conductibilidad que utilizan la luz, el calor o los vientos para optimizar la refrigeración o calefacción del hábitat.

Como artífice de la eficientización energética, la tecnología domótica es la protagonista, porque permitirá programar artefactos lumínicos LED, administrar la luz solar por apertura remota o automática de black out en ventanas, dependiendo del recorrido aparente del sol en cada mes, en cada horario y en la incidencia en ventanas.

Más alegres y productivos
Otro fundamento para los inversores que priorizan la rentabilidad, aún en equilibrio con las responsabilidad social y de conservación del ambiente, es que si los edificios en los que trabajan sus empleados son sustentables, aumentará la productividad.

Según contó Yazdani, compañías de ascensores y aires acondicionados de Estados Unidos encargaron una investigación a la Universidad de Hardvard que mida la productividad y ánimo de las personas que trabajan en edificios estándares y en edificios green. “Han comprobado que en los edificios sustentables mejora considerablemente el entorno humano, el ánimo y la productividad”, aseveró.

De quienes trabajan en Green Buildings, 83% son más productivos; 92% piensa que estos edificios han tenido un impacto positivo en su salud, y 93% afirma que les ha sido más sencillo colaborar con sus compañeros, según se desprende del World Business Forum e International Well Building Institute.

Y, continuando con el mismo propósito económico, el ahorro de energía en un edificio también incide en la reducción de las expensas, además de la extensión de los tributos que analizan los proyectos municipales en danza, que buscan alentar la construcción sustentable en Córdoba, según adelantaron miembros de la Caja de Profesionales y del Colegio de Arquitectos de la Provincia de Córdoba.

En el edificio presentado por la entidad, sus constructores estiman que el ahorro de mantenimiento como gastos comunes y reparaciones será de casi 20% comparado con un edificio común.

Valentía
En Argentina, son 200 las empresas en proceso de certificación, que se sumarán a 80 construcciones que ya la obtuvieron. Argentina fue el país número 14 en el mundo en adoptar este concepto y ponerlo en marcha, y fue el tercero en Latinoamérica, después de México y Brasil.

“Los argentinos comenzaron a integrarlo por los elevados costos de la energía actual, y porque tienen esa valentía de emprender lo nuevo. Son abiertos a concretar algo que nadie logra e incluso a mejorarlo y hacerlo más competitivo”, dijo Yazdani, nacido en Persia, acentuando de esta manera su poder de observación y comparación con otros países del mundo.

“Lejos de los prejuicios de una industria cara y que, al comienzo, no tenía soportes ni componentes, el argentino fue valiente y pudo tomar la posta y encarar el futuro con otro razonamiento: ante el crecimiento de la población mundial y el consumo desenfrenado, la energía será escasa; entonces hay que invertir hoy para que el futuro sea sustentable”, continuó, admirado por el ímpetu argentino.

Para que un edificio reciba la certificación LEED debe ser 10% más eficiente que un edificio tradicional. Esta valoración se somete a un simulador energético que analiza varios patrones como sitios sustentables, eficiencia en el agua, energía y atmósfera, materiales y recursos, calidad del aire interior e innovación, entre otros. “Luego de eso, en Argentina se compara con un edificio de categoría AAA y para que pueda empezar a aplicar las normas LEED debe consumir 10% menos de energía. En relación con un edificio ‘tradicional’, podría estimarse que consume 22% menos de energía ”, explicó Yazdani. Por otra parte, si se sumara todo el consumo, el de espacios comunes y el de cada usuario, el ahorro energético sería superior.

En el caso del edificio de la Caja, superaría 50%, según precisaron los arquitectos a cargo del proyecto.

Primer LEED de Córdoba categoría “Gold”
La obra contará con un total de 13.000m2 distribuidos en dos torres. La primera está ubicada en Pueyrredón 148 y ya tiene un grado de avance de 40%. Será de 10.031,58 m2 y 15 pisos, tendrá 100 cocheras, 53 departamentos y dos plantas libres polifuncionales. La segunda torre, ubicada en Av. Vélez Sarsfield 1034, con una superficie de 1.222,90 m2 y ocho plantas, será destinada para uso de laboratorios, consultorios y demás dependencias afines al ejercicio de la profesión.

“Estamos realmente honrados por la confianza depositada por la Caja en nuestra compañía para la edificación de una obra de magnitud y características únicas en el interior del país. Significó un aprendizaje muy intenso y la enorme satisfacción. Esta obra valida nuestra experiencia en el desarrollo de arquitectura sustentable y edificios verdes, procurando el equilibrio entre el valor económico, el desarrollo social y la conciencia medioambiental”, destaca Jorge Ribeiro, titular de la desarrollista Jorge Ribeiro Construcciones, encargada de la dirección técnica y ejecución de la obra.

 

Artículos destacados

  • Un sistema rápido y económico para construir una vivienda 29 abril, 2014 Steel Frame se aplica en todo el mundo. Una...
  • Construir en seco, una alternativa eficiente 30 agosto, 2013 Se trata de un sistema constructivo amigable con el...
  • Viviendas al natural 28 julio, 2014 Córdoba, Rolando Ipérico, un arquitecto local, está al...
  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *