Provincia cierra con Nación mejora del contrato de Pilar, llave para megaacuerdo

Ayer las partes comenzaron a suscribir una addenda al vínculo original, que mejora la remuneración por “potencia de chapa” de la usina, al tiempo que permite terminar con las penalidades por incumplimiento de esa exigencia. Se “ahorrarían” US$700 mil por mes. El acuerdo es clave para avanzar en un plan que incluye congelar juicios y renegociar deuda reciente y el bono en dólares, que duplicaría plazos de pago.

Por Alfredo Flury – aflury@comercioyjusticia.info

Los gobiernos Provincial y Nacional avanzaron ayer en el primer acuerdo concreto vinculado con los diferentes frentes abiertos por la Central Bicentenario (Pilar) de la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (EPEC), al suscribir una addenda al contrato de abastecimiento de energía, particularmente en la parte referida a la remuneración de potencia firmado con la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa), que permitirá a la EPEC un “ahorro” de alrededor de US$700 mil mensuales.

El acuerdo fue confirmado a Comercio y Justicia por dos fuentes inobjetables, al tanto de las negociaciones.

Concretamente, el convenio deja sin efecto la “potencia de chapa” informada oportunamente por la EPEC a Cammesa y habilita en su reemplazo una banda con un mínimo y un máximo en el que podrá moverse la central. Así, Cammesa remunerará a la EPEC con los valores del techo de esa banda, es decir con precios mejores que los actuales.

El acuerdo permite así superar en un solo acto dos frentes abiertos. Es que, por haber informado una “potencia de chapa” prácticamente inalcanzable, la EPEC era penalizada periódicamente. A la vez, ahora los pagos por la potencia disponible serán mayores.

Se trata -ni más ni menos- de salvar un “error” cometido durante la gestión de Juan Schiaretti, con Daniel Bonetto al frente de la EPEC. Por entonces se informó que la central operaría con una potencia de 466 megavatios. De acuerdo con la normativa vigente, si la usina no alcanza ese rango, la empresa es pasible de sanciones.

De hecho, esas multas fueron interpuestas de manera recurrente por Cammesa y “retenidas” de los pagos que realizaba por la compra de energía a EPEC. El acuerdo que comenzó a suscribirse ayer permitirá evitarlas.

Punto de partida
El convenio, que terminará de perfeccionarse en las próximas horas, es el primero de una serie de frentes abiertos que la Provincia negocia con la Nación desde hace tiempo, que tienen la central Pilar como eje.

De hecho, esas negociaciones prosperaron incluso pese al distanciamiento político-institucional entre la Provincia y la Nación. En las gestiones mucho tuvo que ver el actual ministro de Agua, Ambiente y Servicios Públicos, Fabián López, quien asumió a fines de 2013, se desempeñó como subsecretario de Recursos Hídricos de la Nación y conserva buen vínculo con el Gobierno central.

No menos cierto es que la Nación también busca acotar frentes en el ámbito de generación eléctrica, en el cual necesita de toda la potencia disponible en función de una demanda que, aunque ahora acotada por la desaceleración económica, cada vez se acerca mas al límite de la disponibilidad.

En ese marco, las fuentes contactadas admitieron que se trabaja sobre otros dos acuerdos, previo a cerrar una reestructuración del bono por US$565 millones emitido por la EPEC para financiar la construcción de la central.

En una primera instancia, hay coincidencia de las partes en “freezar” el frente judicial abierto a fines de diciembre de 2012 por el tema del aumento de tarifas.

En aquel momento, EPEC aplicó una suba escalonada pese a una resolución de Cammesa, a instancias de la Secretaría de Energía de la Nación, de no avanzar en esa medida, bajo posibilidad de recibir una quita de subsidios igual al porcentaje del alza tarifaria.

La empresa provincial interpuso entonces un amparo con cautelar que le resultó favorable, medida que fue apelada por la contraparte.

El último peldaño de la escalada judicial se produjo el 11 de diciembre pasado, cuando la Sala A de la Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba confirmó el fallo del juez federal Alejandro Sánchez Freytes a favor del amparo interpuesto por la EPEC y determinó que la deuda que reclamaba Cammesa por ese “incumplimiento”, que superaba $900 millones de pesos, no era exigible. Como fuere, la decisión iba a ser recurrida por la Nación.

En principio, ahora las partes resolverían evitar nuevos pasos procesales y congelar literalmente ese diferendo.

Paralelamante, negocian un acuerdo por la deuda en gestión administrativa de EPEC con Cammesa. Ese pasivo, derivado de la energía que EPEC Distribuidora no canceló a la compañía administradora, se sitúa en torno a $200 millones. La intención de las partes es consolidar ese pasivo y refinanciarlo en un plan de pagos.

Ese frente aún no está cerrado. Es que, en principio, esa deuda debería “netearse” de las penalidades que Cammesa fue cobrando a EPEC por no tener la “potencia de chapa” disponible. A priori, hay acuerdo para que esa operación se realice con retroactividad a febrero pasado.

No obstante, la Provincia presiona para que Cammesa deje sin efecto las sanciones desde el momento mismo que comenzó a operar a pleno la central. La diferencia es clave porque, si EPEC lograre ese último objetivo, hasta podría darse el caso de que Cammesa le deba a la empresa provincial, escenario de máxima que la propia empresa admite cuasi inalcanzable.

Por lo demás, hoy no está en discusión una mejora en el contrato de venta de energía de Pilar a Cammesa, más allá de la “potencia de chapa” y de los detalles de la addenda.

Concretamente, hoy son escasas las posibilidades de lograr que se reconozca una remuneración superior por la energía vendida, al amparo de la resolución 220/2007, que mejoraba los valores del megavatio para aquellas inversiones nuevas en generación, justamente como incentivo para esos proyectos.

El reclamo no es nuevo y registró su pico el año pasado cuando la Provincia interpuso un amparo judicial para evitar tener que desembolsar fondos para cubrir la parte de la cuota del bono que no se sostenía con la venta de energía a Cammesa.

La medida judicial le resultó favorable aunque la Provincia desistió pronto de aplicarla. No pagar la totalidad de la cuota del bono implicaba lisa y llanamente un default de la deuda que arrastraría la calificación de todos los títulos emitidos por la Provincia y sus posibilidades de emisiones futuras.

La escalada desembocó en un duro comunicado de la Provincia (Central Pilar: Provincia denuncia ataque K y exige reajustar precios), publicado el 4 de junio del año pasado, en el cual se advertía de una “campaña para intentar asfixiar financiera y económicamente a la Provincia de Córdoba” en el marco de la “embestida que el kirchnerismo viene sosteniendo sobre Córdoba”.

El bono de la discordia
El panorama luce hoy ciertamente distinto.

La addenda iniciada apunta a ser la llave para el resto de los convenios que terminarían con una renegociación del bono en dólares. Se trata de un “lastre” difícil de sobrellevar para EPEC y para la propia Provincia.

El título a 96 meses se pactó a una tasa de 12,5%, en dólares. La Provincia intenta hoy renegociar esa tasa y los plazos de pago.

Como justificativo para haber avalado semejante costo del dinero, los funcionarios de la gestión Schiaretti adujeron que las condiciones macroeconómicas internas y externas del momento eran compatibles con ese interés. No obstante, consideran que hoy es usurario.
Como fuere, en principio Anses, tenedora principalísima del título, no está dispuesta a renegociar la tasa pero sí los plazos.

En ese marco, las fuentes admitieron que se duplicaría el plazo de pago respecto al vigente. Específicamente, de las 68 cuotas pendientes (eran 96 en total) se pasaría al doble. Esto permitiría reducir los pagos de los US$10,19 millones actuales a unos 6 millones mensuales.

La mejora es ostensible pero no concluyente. Por lo pronto, la Provincia dejaría de aportar de US$5,2 millones cada mes, como garante del repago del título, y sólo debería sumar un millón de dólares mensuales.

“Está claro que mejoraría la situación pero el problema de EPEC no es sólo ése. Hoy hay un déficit operativo que rondará $800 millones en el año, imposible de revertir, agudizado por el exiguo aumento de tarifas, de 10%, del año pasado”, advirtió otra fuente y dejó al descubierto otro de los tantos frentes abiertos en la compañía.

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