Mediante el canje postergaron $ 7260 millones de deuda en los próximos 3 años

El canje de títulos atados al Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER) -vinculado a la inflación oficial- por bonos con vencimiento en 2014 y 2015, finalizó ayer con una aceptación de 76% en promedio en sus dos tramos. Así lo informó el ministro de Economía, Amado Boudou, junto al secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, quienes detallaron que se canjearon papeles por 16.700 millones de pesos y que la operación permitirá al país aliviar la carga de vencimientos de deuda de corto plazo, ya que se postergaron por tres años 7260 millones de pesos.
En conferencia de prensa, Boudou especificó que el primer tramo del canje tuvo una aceptación de 70% y la del segundo fue de 86%. El ministro consideró que la operación “superó las expectativas” y que por medio de ella se pudo mejorar el perfil de la deuda pública argentina.

Además, explicó que se logró “una reducción nominal de deuda de 2000 millones que, si bien no era el objetivo principal, era otro de los objetivos que perseguíamos”.
Esta operación permitió que los tenedores de títulos PRE 9, PR 12, PG GL 08 TF y TV pudieran cambiarlos por Bonar 2014, mientras que los poseedores de PG RA 08, PG GL 09 TF y TV y 012 TF y TV, y Boden 2014 pudieron hacerlo por Bonar 2015.
El rendimiento que devengará el Bonar 2014 será el equivalente a un mix compuesto por la tasa Badlar (la que se paga por los depósitos a plazo fijo por más de un millón de pesos), que actualmente está en 12,125%, más 275 puntos básicos, es decir 2,75 puntos porcentuales.
En tanto, los que obtengan Bonar 2015 tendrán un rendimiento equivalente a Badlar más 300 puntos básicos, es decir tres puntos porcentuales adicionales.

Lo que está en juego

Pocos días después de su asunción como ministro, Amado Boudou anticipó que se iba a concentrar en “administrar pasivos” y “despejar vencimientos en 2010 y 2011”.
En ese marco, este canje de deuda atada a la inflación constituyó un importante primer paso, que permitirá además quitar presión a los cambios introducidos en el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), dado que sus mediciones impactaron sobre buena parte de los pasivos del país y eso profundizó las sospechas sobre el organismo.
El éxito del canje constituyó también un paso importante en el proceso de retorno del país a los mercados voluntarios de deuda y en la normalización de la relación con el Fondo Monetario Internacional (FMI), otra prioridad del actual ministro de Economía.
En reiteradas oportunidades el funcionario señaló que el Gobierno pretende un acercamiento a un organismo del cual forma parte, para dejar atrás la fría relación asumida desde enero de 2006, cuando Argentina saldó su deuda de 9.300 millones de dólares con el Fondo.
De todas maneras, Boudou aclaró también varias veces que no pretende condicionamientos del organismo sobre las políticas económicas del país. “No necesitamos que ningún virrey venga a contarnos las costillas”, dijo recientemente.
El cierre de este canje abrió una puerta para que en la reunión anual del FMI, que se realizará en octubre en Estambul (Turquía), ambas partes puedan cerrar los detalles de un acercamiento.

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