Advierten de las oportunidades y desafíos que impone el teletrabajo

Un documento de la OIT señala la incidencia que tienen en las personas los avances de la denominada “cuarta revolución industrial”

Por Luz Saint Phat – lsaintphat@comercioyjusticia.info

El mundo asiste a una importante transformación en los ámbitos laborales, derivada del avance de la digitalización y la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas. De hecho, la mayor conectividad y la posibilidad de robotizar procesos de trabajo ya están modificando las organizaciones de las empresas y la rutina de los empleados.
En este contexto, y en el marco del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo conmemorado el pasado 28 de abril, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) difundió un extenso documento, que destacó -entre otras cuestiones- las oportunidades y desafíos que supone la denominada “cuarta revolución industrial”.
Específicamente, se aborda una serie de riesgos psicosociales que podrían disminuirse aplicando nuevas tecnologías, pero a la vez se advierte de nuevos. Tales cuestiones son válidas de tomar en cuenta también para contribuir a los debates por el Día Internacional del Trabajador.
En el documento titulado “Seguridad y salud en el centro del futuro del trabajo: aprovechar 100 años de experiencia”, la OIT señala que “los avances tecnológicos afectan todos los aspectos”, desde quién o qué realiza la labor, cómo y dónde se desarrolla y cómo se organiza. También impacta en las condiciones en que se efectúa, así como en la seguridad y salud de los individuos. Además, agrega que “estos cambios y avances se producen cada vez con más rapidez”.

“Si las tres revoluciones anteriores surgieron con la llegada de la energía de vapor, la electricidad y las computadoras personales, puede decirse que la cuarta la está impulsando la digitalización de la información”, se explica, a la vez que se detallan como herramientas habituales en los entornos laborales contemporáneos la robótica, los vehículos autónomos, los drones, las interfaces hombre-máquina y los sistemas “ciberfísicos”, entre otros.

Promos Naranja

Mundo virtual
Entre los temas que se tratan en el informe aparece la modalidad de teletrabajo, ampliamente implementada en distintas empresas de todos los países del mundo.
“Un cambio decisivo ha sido la virtualización, que ha provocado una mayor demanda de flexibilidad en relación con la organización y los horarios”, detallan los especialistas, y aseguran que, además de modificar el modo de interactuar de las personas, el desarrollo y la generalización de la digitalización y las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) están desdibujando la línea divisoria entre el empleo y la vida personal.

“Se ha producido una proliferación de prácticas como el teletrabajo/trabajo móvil basado en las TIC y el trabajo con horario flexible. Estas prácticas pueden brindar nuevas oportunidades para las personas y las empresas, inclusive en relación con la seguridad y la salud”, se asegura.
En relación con la recuperación de la noción de riesgos psicosociales del trabajo, vale recordar aquí que constituyen peligros a los cuales las personas están expuestas al desarrollar su tarea cotidiana. Es decir que el empleo, a la vez que significa una parte importante de la vida individual y social, también puede ser causante de dificultades físicas y/o psíquicas. Sobre este punto, la OIT detalla que es posible mediante las nuevas tecnologías reducir algunos, por ejemplo facilitando mediante el teletrabajo una mejora en el equilibrio entre la vida laboral y la familiar y reduciendo el estrés que implican los traslados hasta y desde el lugar donde se desarrolla la tarea.
No obstante -específicamente en lo que se refiere al desempeño en entornos virtuales-, es posible que las personas incrementen su “percepción de que es necesario estar disponible en todo momento”, que se fomente el aislamiento del individuo del grupo laboral y que exista mayor control del rendimiento. Además, constituyen serios problemas el ciberacoso, las ciberagresiones y los ciberataques.

Por otro lado, se han identificado en los teletrabajadores tendencias al “tecnoestrés”, la adicción a la tecnología y la sobrecarga de tareas o de objetivos a cumplir.
En el marco de este análisis -también teniendo en cuenta otras problemáticas del empleo actual como la migración, el crecimiento demográfico, la cuestión de género y el cambio climático-, el documento de la OIT concluye que “preocupan especialmente los riesgos psicosociales y la aparición de enfermedades no transmisibles por causa de cambios en el estilo de vida y en los hábitos de adaptación”, y que “al mismo tiempo, muchos de los trabajadores del mundo se enfrentan a riesgos persistentes para la salud que exigen un nuevo enfoque y esfuerzos para asegurar una cultura de prevención”.
Así, la entidad internacional exhorta a que “los gobiernos, los empleadores, los trabajadores y demás partes interesadas aprovechen las oportunidades de crear un futuro del trabajo seguro y saludable para todos”.

Salud y seguridad en el trabajo

– El informe “Seguridad y salud en el centro del futuro del trabajo: aprovechar 100 años de experiencia” fue publicado en el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, el 28 de abril. Se encuentra disponible en el sitio web de la OIT.
– Cada año, más de 374 millones de personas sufren lesiones o enfermedades a causa de accidentes relacionados con el empleo. Se estima que la pérdida de días de productividad debido a motivos relativos a la seguridad y la salud en el trabajo (SST) representa casi 4% del PIB mundial y, en algunos países, 6%.
– La mayor proporción de las muertes actuales relacionadas con el trabajo (86%) son causadas por enfermedades. En el mundo, alrededor de 6.500 personas fallecen cada día a causa de enfermedades ocupacionales, en comparación con los 1.000 por accidentes mortales que se registran en el ámbito laboral.