“Un invento que sigue salvando vidas”

Por Sergio Castelli* y M. Constanza Leiva**

En un año en el que se rogaba que surgieran las vacunas, invento que salvaría miles de vidas derrotando el virus covid-19, recordaremos otro invento que también ha contribuido al salvamento de incontables vidas humanas: el cinturón de seguridad. 

Si bien hoy colocarse el cinturón de seguridad es, en general, un gesto automático, –resultado no sólo de la educación vial sino también del sistema de multas y de las alarmas recordatorio de abrocharse el cinturón que traen incorporadas la mayoría de los vehículos de nueva generación–, es cierto que hubo una época en la que los automóviles ni siquiera traían el cinturón de seguridad. Incluso, luego de que los automóviles lo incorporaron, su uso se hizo obligatorio tiempo después. 

Los primeros indicios de existencia del cinturón de seguridad se remontan al año 1885 para evitar que los pasajeros de un coche de caballos se cayeran de su asiento por los baches de los caminos. Sólo en el año 1911 Benjamin Foulois incorporó un cinturón de seguridad rudimentario a un avión diseñado por los hermanos Wright, con la intención de retener el cuerpo ante los vaivenes del aparato tanto en tierra como en aire, en contrapunto con la necesaria retención del cuerpo en caso de accidente.

En sus orígenes, los cinturones eran solamente de dos puntos, aquellos que solamente sujetaban la cintura, con el objetivo de evitar que la persona saliera despedida a causa de las fuerzas G. Ante el aumento del número de coches en circulación y el creciente número de accidentes mortales, los médicos comenzaron a implorar a los fabricantes de coches que equipasen sistemas de retención y seguridad en sus vehículos. Pero en aquellos años, los cinturones no eran muy populares. «Si tiene muchos sistemas de protección es porque no es un coche seguro».

En el año 1955, los médicos propusieron formalmente en el Journal of the American Medical Association, una serie de medidas enfocadas a mejorar la seguridad de un vehículo, con un habitáculo más protegido y cinturones de seguridad de serie como principales medidas a tomar por los grandes fabricantes del sector. 

Preston Tucker fue el pionero: En su afamado Torpedo del año 1948, se podía equipar un cinturón de seguridad de dos puntos de fábrica. La actitud de Tucker fue rápidamente imitada por Nash y Ford, que dotaron a algunos de sus automóviles con este sistema de manera opcional. 

Sin embargo, el cinturón de seguridad tal y como lo conocemos hoy, de tres puntos, recién vio la luz en el año 1958, de la mano de un ingeniero sueco llamado Nils Bohlin, quien perfeccionó y adaptó el cinturón existente a una forma moderna, la que hoy en día conocemos y usamos a diario. Nils, trabajaba para Volvo, cuyo directivo, Gunnar Engellau, había sufrido la pérdida de uno de sus familiares cercanos en un accidente automovilístico, a pesar de llevar un cinturón de dos puntos abrochado; por ello Bohlin se puso a trabajar en un diseño mejorado de cinturón de seguridad de tres puntos, cuya primera versión había sido patentada por Roger W. Griswold y Hugh DeHaven en Estados Unidos, en 1951. El llamado cinturón “CIR-Griswold” combinaba un cinturón de altura abdominal inferior con otro que atravesaba en diagonal el pecho del conductor, abrochándose en una hebilla central situada en el cinturón abdominal. Un diseño eficaz, pero en palabras de Bohlin, poco práctico.

Bohlin en el año 1959 patentó un cinturón de seguridad de tres puntos, que se puede enganchar con un solo movimiento, con una sola mano. El anclaje central cercano a la bisagra del asiento y la cinta que atraviesa el pecho impedían que el pasajero se escurriese por debajo de la cinta y sujetaban la parte superior del cuerpo. 

En el mismo 1959 el Volvo Amazon y el PV544 comenzaron a montar de serie el cinturón de seguridad de tres puntos, para todos los mercados. Pronto todos los Volvo tendrían cinturón de seguridad de tres puntos de serie. 

Para la empresa Volvo, la magnitud de este invento y sus beneficios para la humanidad eran de tal relevancia que a pesar de ser propietaria de la patente, la liberó para su uso gratuito por parte de toda la industria del automóvil.

* Agente de la propiedad industrial ** Abogada

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