Trampas al emprender que es mejor evitar

Por Endeavor Argentina

Emprender no es un camino llano y despejado. La senda de la empresa propia está llena de trampas. Enumeramos algunas de ellas.
Pretender que el proyecto sea original y único. El emprendedor debería pensar que si a él se le ocurrió una idea, ¿por qué no le va a pasar lo mismo a otro?.. Si es capaz de prestar atención a este punto, no se sorprenderá si encuentra que existen competidores y se enfocará en la mejora continua de su emprendimiento.
Pensar que todas las buenas ideas son novedosas. Emprender no implica necesariamente crear algo nuevo y revolucionario. Resolver problemas claves y típicos ha sido una llave maestra para varios emprendedores. En muchos casos, este camino resulta más viable que el lanzamiento de servicios y productos nuevos o desconocidos.
Suponer que el producto se venderá solo. Un buen producto favorece las ventas pero no las garantiza. El valor de la empresa no está dado exclusivamente por él sino por las alianzas estratégicas que desarrolle y la “cadena de valor”. Todos los productos, por geniales que sean, necesitan una estrategia y un esfuerzo de ventas considerable.
Creer que con una mínima innovación alcanza. El emprendedor necesita tener un producto consistente. Puede ser tentador introducir un pequeño cambio en algo que ya existe. Pero no es suficiente para sobrevivir en un mercado altamente competitivo.
Subestimar el trabajo en equipo.  Algunos emprendedores creen que pueden llevar adelante en forma personal el desarrollo de su idea. Está probado que el trabajo en equipo es uno de los apoyos fundamentales del éxito. Un equipo de personas que funcione como tal es un componente clave para lograr mejores resultados.
Creer que es fácil convencer a los inversores. Muchos creen que una buena idea atraerá automáticamente a los inversores. Pero éstos prestan especial atención a un plan de negocios consistente, que respalde la idea, y a la formación de un equipo sólido para la gestión del emprendimiento.
Confundir proyección con realidad. Los números de una proyección son apenas una aproximación al panorama real. Hay que identificar cuáles son los factores que pueden influir tanto en la estimación de ingresos como de gastos. Los números desprovistos de una estrategia son sólo un ejercicio intelectual.

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