UIA pide a la CGT concesiones mutuas y una relación “madura”

La entidad aminoró las críticas al Ejecutivo y se mostró proclive a un espacio de diálogo, con vistas a encauzar el debate relativo a 2011 sobre precios y salarios.

Tras la convocatoria a un diálogo tripartito entre empresarios, trabajadores y el Estado realizado por la presidenta Cristina Fernández en la última conferencia de la Unión Industrial Argentina (UIA), dirigentes de la entidad se mostraron complacidos y expectantes con la iniciativa, pero también empezaron “a marcarle la cancha” a la Confederación General del Trabajo (CGT). El titular de la UIA, Héctor Méndez, reclamó a los sindicatos entablar una relación “más madura” y pidió “negociar para que el resultado final sea mejor para todos”. Esta semana podría haber novedades sobre este espacio de diálogo, que tendrá como temas excluyentes los salarios y los precios en 2011.

Si bien en varias oportunidades las principales entidades empresariales del país se mostraron reticentes a la conformación de un espacio de diálogo -de hecho, la iniciativa fracasó en 2008 y 2009 por la negativa de algunas cámaras, como las agropecuarias-, esta vez se mostraron más proclives a aceptar una iniciativa de este tipo, que asumiría la forma de un Consejo de Diálogo Económico y Social con amplia representación, que permitiría abordar un tema central para la economía argentina, como la suba de precios.

“El Gobierno mandó una señal fantástica, de compromiso, que debería augurar que nos vamos a sentar en la mesa, que ya es todo un inicio”, señaló ayer Héctor Méndez en declaraciones radiales.

De hecho, si bien algunos discursos de los industriales en la conferencia de la semana pasada tuvieron críticas duras al “intervencionismo estatal”, los dirigentes empresariales también evidenciaron cautela y expectativa, propiciando así un diálogo con la CGT y con el Gobierno que comenzó a prepararse pocas horas después de la muerte de Néstor Kirchner.

Marcar la cancha
El titular de la UIA aseguró que la entidad “apuesta” a poder sostener un espacio de diálogo con la CGT, para entablar con la central obrera una “relación que sea más madura” y con mayor alcance que un mero “pacto de precios y salarios”. Reconoció que “no todos los empresarios son buenos, pero hay muchas actitudes sindicales que son muy malas”. Pidió, por ello, que “quede atrás el maltrato y que tengan más racionalidad las cosas”.

Lo cierto es que tanto empresarios como trabajadores han tenido en las últimas semanas actitudes que imposibilitaron el diálogo: los primeros negándose a participar, en Diputados, de las comisiones en que se debatían los proyectos de distribución de ganancias; y los segundos con los bloqueos a empresas por problemas de encuadramiento sindical.

Méndez consideró, con vistas a esta nueva oportunidad, que “tiene que haber una cuota de renuncia de cada uno para negociar, porque negociar significa ceder, para que el resultado final sea mejor para todos”.

En ese sentido, llamó a “tratar de garantizar que la Presidenta tenga un marco no traumático; lo menos que uno tiene que hacer es tironear. Hay que negociar, eso permite que la gestión de quien tiene que gobernar día a día sea más liviana». Al ser consultado con respecto a si hay avances con relación a lo propuesto por la jefa de Estado, contestó: “Nada. No hay agenda marcada, pero sin duda la va a haber”.

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