Proyectan una carrera “más pareja” entre dólar, salarios y tarifas para 2019

Lo advierte un nuevo informe de la consultora Ecolatina. No obstante, las dudas acerca del repago de la deuda pueden potenciar la presión cambiaria. Los ingresos de los trabajadores continuarán por debajo del incremento de precios

En principio, para el año que viene, se proyecta una “carrera nominal” “más pareja entre el dólar, los salarios y las tarifas”. No obstante, las principales tensiones que pueden desestabilizar estas previsiones provendrán de las elecciones presidenciales y de las dudas acerca del repago de la deuda, las cuales pueden potenciar la presión cambiaria, según advirtió la consultora Ecolatina en un nuevo informe.

“En las economías con elevada tasa de inflación, cada año se disputa una carrera nominal. En ella, distintas variables compiten entre sí para ver quién avanza más y, de esta forma, logra ganar terreno en términos reales, siendo el tipo de cambio nominal, los salarios y las tarifas de servicios públicos las más significativas en nuestro país”, explicó la entidad en un documento difundido ayer. Según el análisis de la consultora, en 2018 “se esperaba una trayectoria del tipo de cambio y la inflación más estables de lo que efectivamente sucedió”. No obstante, la estimación indica, que para fin de año, los salarios de los empleados formales acumularán un alza anual de 31%, por debajo de los precios. “De hecho, el tipo de cambio experimentará en este frenético año una suba superior a 100% interanual, mientras que las tarifas de servicios públicos, que poseen una estructura de costos sensiblemente dolarizada, treparán 65% interanual de acuerdo a los anuncios oficiales”, precisó el informe.
Mientras tanto, para el próximo año las previsiones son más optimistas debido a distintos factores.

“Por un lado, el tipo de cambio real no se encuentra atrasado, de modo que sus presiones alcistas estarían más acotadas. Además, el esquema de zona de no intervención cambiaria acotaría dinámicas disruptivas. De todas formas, las principales tensiones en este frente tendrán lugar cuando se aproximen las elecciones: la incertidumbre acerca de quién será el próximo presidente y las dudas acerca del repago de la deuda potenciarían las presiones cambiarias (el dólar podría incluso perforar transitoriamente la banda superior)”, detalló Ecolatina para advertir que aunque se proyecta que “la divisa cerraría el año próximo en torno a 51,5 ARS/US$, acumulando una suba de casi 30%, los riesgos mencionados no son despreciables”.

Por otro lado, en lo que respecta al valor de los servicios públicos, se prevén aumentos en agua, electricidad y gas durante los primeros cuatro meses del año, mientras que también se registrarán nuevos incrementos en agosto y octubre. “No obstante, éstos podrían postergarse hasta finalizar la contienda electoral, especialmente si el traspaso de los subsidios a la órbita provincial permite cumplir el equilibrio primario del sector público nacional el próximo año”, detalló Ecolatina y agregó: “En definitiva, prevemos un crecimiento entre 32-33% en 2019 -levemente por encima de la inflación-, ya que más allá de las intenciones políticas del oficialismo, se deberán realizar correcciones en pos de alcanzar la exigencia fiscal pactadas con el FMI (claves para el repago de los compromisos asumidos y aportar estabilidad cambiaria)”.
Finalmente, con relación a los ingresos de los trabajadores, se esperan aumentos significativos para los primeros meses del año próximo por efecto de las cláusulas “gatillo”. “Sin embargo, como resultado de la caída de la demanda y un deterioro del mercado laboral, sólo una porción de los reclamos podrá ser satisfecha”. En este escenario, se proyecta un alza en los salarios en un promedio de 35% para el próximo año.
Aun así, respecto de este punto, Ecolatina alerta: “Los ingresos reales volverían a retroceder en 2019, marcando una caída promedio cercana a 2% interanual. Este magro desempeño obedecerá a que recién en la segunda parte del año, especialmente a partir de agosto, los salarios comenzarían a ganarle a la inflación”.

OPTIMISMO
Confían en que las inversiones repuntarán a partir de abril

El titular de la Agencia de Inversiones y Comercio Internacional (AICI), Juan Pablo Tripodi, confió en un repunte de la economía desde el segundo trimestre de 2019, apoyado en el dinamismo de sectores como el agrícola y el energético y en la recuperación de la economía brasileña, aunque admitió que «un punto de interés que tienen todos es ver qué pasa el año que viene en la escena política».

«El inversor mira el largo plazo, no menos de cinco años, para la toma de decisiones», explicó Tripodi y consideró que «si en el segundo trimestre (de 2019) se retoma la senda de crecimiento, con la recuperación de los sectores de consumo hoy afectados, y continúa la baja de la inflación y la estabilidad macroeconómica, eso va a permitir seguramente la reelección del gobierno de Cambiemos y le va a dar continuidad» a este modelo.

«Es algo que los inversores esperan en el fondo, tener esa visión de que todo esto continúe», sostuvo Tripodi.

En cuanto al balance de 2018, el responsable de la AICI recordó que «el primer semestre terminó con 9% de crecimiento de las inversiones, pero en el segundo va a caer y en el año vamos a estar prácticamente en cero, sobre todo por la situación del cuarto trimestre».

Observó, no obstante, «un cuadro heterogéneo con sectores que mantuvieron la tendencia, más allá de la crisis, como el caso de la energía con todos los proyectos de petróleo y gas en (los yacimientos no convencionales de) Vaca Muerta».

«La mejora en la productividad abarató el gas, se abrió la exportación a Chile y ya se piensa en proyectos de mucha mayor envergadura, como nuevos ductos y plantas de licuefacción, con inversiones de miles de millones de dólares en varios años, pero que hay que empezarlas ahora», resumió el funcionario.

Mencionó asimismo los US$15.000 millones que se invertirán en los próximos siete años en energías renovables, «sólo para cumplir lo que dice la ley».

Otros sectores «se relanzaron con la crisis, como el turismo por ejemplo, favorecido por todos los proyectos de aeropuertos, la mayor conectividad y las nuevas líneas que están volando: la demanda aumenta y se necesitan nuevos proyectos para atenderla».

También afirmó que son buenas las perspectivas para el agro, con la mayor cosecha prevista para la campaña 2018/2019, y para los servicios basados en el conocimiento, «con capital humano más competitivo tras la devaluación del peso».

En la industria relacionada al consumo interno, en tanto, «después de un período de muchos años de una economía cerrada, sin competencia, muchas empresas se preocuparon poco y nada por ser más competitivas e innovar, porque tenían su cuota de mercado, y hoy tienen que pasar de atender 44 millones de consumidores a 7.000 millones».

«Pero eso implica comercio en ambos sentidos y hay que invertir para recuperar el terreno perdido en términos de costos y calidad, lo cual momentáneamente afecta en forma negativa al empleo aunque también genera trabajo para gente más calificada», dijo Tripodi.

El sector automotor, en tanto, «depende mucho de lo que pase en Brasil, donde la expectativa es que crezca entre tres y cuatro por cientodurante 2019», y tradicionalmente «cuando la economía brasileña se expande un punto la argentina crece 0,25, y eso va a derramar muy bien en la economía local».

El titular de la AICI resaltó el creciente interés de empresarios de China y España, entre otros, por proyectos como la expansión de la red eléctrica nacional, unos 2.300 kilómetros de tendido que demandarán inversiones por US$ 2.700 millones y cuyo programa de participación público privada se lanzará antes de fines de año.

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