La redistribución del ingreso frena su ritmo hacia el final de 2010

La Encuesta Permanente de Hogares revela que la distribución de ingresos volvió a empeorar algunos decimales durante el tercer trimestre de 2010, en relación con el trimestre anterior.

A pesar del aumento de la capacidad adquisitiva de los trabajadores, en Argentina la distribución del ingreso tiene un techo difícil de perforar, cuestión que se observa principalmente en los últimos tres trimestres informados.

De acuerdo con los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) correspondiente al tercer trimestre de 2010, 30% de las familias se queda con 60% de los ingresos en Argentina.

El dato surge de considerar que de un total de 33 mil millones de pesos que reciben los hogares con ingresos, los últimos tres deciles de la escala social concentran más de 20 mil millones de pesos.  Asimismo, tan sólo 10% de la población recibe 30% de los ingresos por familia, con entradas cercanas a 12 mil pesos.

Si bien, según la Cepal, la pobreza en el país se redujo 10% entre 2006 y 2009 -al pasar de 21%  a 11,3%-, la distribución del ingreso sigue siendo un problema para el país.

Haciendo una lectura de los datos históricos de la distribución del ingreso en Argentina, ésta mejoró en más de cinco puntos comparando el tercer trimestre de 2003 con el mismo período de 2010.

Esta mejora sufrió sin embargo varios vaivenes durante el período que corresponde al ciclo iniciado en 2003, con retrocesos de no más de un punto en ciertos lapsos de 2005 y 2008.

Profundización

Es posible observar que desde 2007 se profundizó la tendencia a redistribuir progresivamente las riquezas, aunque en 2010 esa distribución se amesetó. Esta afirmación surge de la lectura de los ingresos familiares medidos según el coeficiente de Gini, que ubica además la línea que parte a la mitad la escala de ingresos promedio.

Por dar un ejemplo, según el Indec, aumentó 30% la media del ingreso total para las familias comparando el tercer trimestre de 2010 con igual período del año pasado.

Además, 10% de las familias de menos recursos recibió en el tercer trimestre un promedio de 764 pesos por mes, mientras que el 10% más rico tuvo una media de 12.988 pesos. Esto significa que los hogares más ricos perciben ingresos 17 veces mayores que los  10% más pobres. Si bien esto significa un avance respecto de igual período de 2009, representa un retroceso en relación con 2008, cuando la relación llegó a 15 puntos de diferencia.

De todas maneras, el impacto de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la evolución de los salarios permitió mitigar las desigualdades socioeconómicas estructurales.

De hecho, de acuerdo con investigaciones del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), a un año de la aplicación de la AUH, al menos 1,4 millones de personas salieron de la pobreza y otro millón de la indigencia. Esto se tradujo en una notable mejora en la distribución del ingreso. El 10% más rico de la población llegó a ganar en 2002 40 veces más que el 10% más pobre. Mientras que después de la AUH gana 14 veces más.

El factor desempleo
Según indicó el premio Nobel de economía, Joseph Stiglitz, una de las materias pendientes en nuestro país es la problemática del desempleo.

Stiglitz consideró que en Argentina es “más preocupante” el índice de desempleo de 7,5 por ciento que el nivel de inflación. Sin embargo, aclaró que “el actual nivel es alto, pero no es cierto que exista un punto de no retorno”.

Todas los caminos conducen a la necesaria capacitación de los trabajadores para enfrentar la creciente demanda de mano de obra calificada y de profesionales en un país cada vez más industrializado.

Analizando los datos correspondientes a la evolución del nivel de ingresos por ocupación principal, los ingresos de las familias de profesionales aumentaron 30%, mientras que para los hogares de trabajadores no calificados la suba fue de apenas 10%.

Esta desigualdad representará uno de los desafíos para profundizar el modelo industrial en 2011.

Redistribución

–  El 10% más rico corresponde a 766.000 hogares, que se reservan 30% de los ingresos durante el tercer trimestre de 2010.
– En el tercer trimestre de 2003, el 10% más rico se quedaba con 35% de los ingresos.

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