La baja importadora frena y condiciona el desarrollo a futuro de industria local

Si bien las cifras que difundió el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) respecto al intercambio comercial argentino en junio revelaron un aumento del superávit y una reducción en la caída exportadora, fundamentalmente a partir de los agroalimentos, también dieron cuenta de que no se frenó la caída de las importaciones de bienes de capital y sus accesorios, que se redujeron 37% en el primer semestre respecto a igual período de 2008. De acuerdo con la opinión de empresarios cordobeses consultados por Comercio y Justicia, esta merma importadora frena el desarrollo futuro de la industria local, condiciona sus posibilidades de reacción frente al freno en la actividad y genera un atraso tecnológico en relación con la competencia extranjera.
Según los datos divulgados por el Indec la semana pasada, las importaciones argentinas cayeron 38% en el primer semestre del año, con un pico de 49% en mayo. En ese marco, resultó particularmente importante el freno en la entrada de bienes de capital (-37%) y sus accesorios (-38%), porque confirmó una merma de la inversión, con la consecuente debilidad de la capacidad productiva futura.

“Este freno en las importaciones de bienes de capital, sumado a la pérdida de competitividad, prolongará la crisis de la industria”, afirmó Juan Grundy, titular de la cámara de empresarios metalúrgicos de Córdoba. Agregó además que la merma importadora “frena el desarrollo futuro de la industria, en momentos en que se está haciendo más lenta la caída de la actividad” y genera “un importante atraso tecnológico” porque limita las posibilidades de renovación de equipos.
Los industriales consultados coincidieron en que, por ahora, no tuvieron problemas para conseguir repuestos para su maquinaria importada, aunque sí sufrieron demoras y aumentos de costos en el caso de reemplazar piezas por otras de fabricación nacional. Hace ya algunos meses, en abril, el propio Cristiano Rattazzi, presidente de FIAT, se quejó al respecto: “Mientras Brasil demanda autos, acá estamos lidiando para poder importar algo tan básico como son los tornillos y los bulones”, señaló.
También desde el Foro Productivo de la Zona Norte, el empresario Luis Esterlizi aseveró que la limitación en algunas importaciones está restringiendo el desarrollo de la industria local. “Varios empresarios integrantes del Foro están atravesando esta situación”, muchas veces producto de las limitaciones que el Gobierno nacional está poniendo a algunos productos extranjeros.

De todas maneras, Esterlizi instó a superar la discusión que contrapone los productos importados a la industria local. “No debe ser una cosa sí y la otra no, sino que tiene que haber una complementariedad que favorezca el desarrollo de la industria nacional”, opinó.
Otro empresario del sector metalúrgico, que pidió reserva de su nombre, señaló que la caída importadora “está reflejando una falta de inversión en infraestructura, tanto pública como privada, que se traduce desgraciadamente en caída de la producción y aumento del desempleo”. Asimismo, estimó que la situación es particularmente grave porque el freno al ingreso de bienes de capital “no está vinculado a una sustitución de importaciones, sino simplemente a una caída de la inversión”.

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