El uso de la capacidad instalada se contrajo por cuarto mes consecutivo

En agosto, se ubicó en 63%, cuatro puntos porcentuales menos que en el mismo periodo de 2017. El rubro de los productos textiles, apenas alcanzó 53%

En línea con otros datos oficiales que dan cuenta de la afección que vivencia la industria, el uso de la capacidad instalada en las empresas cayó en agosto por cuarto mes consecutivo, ubicándose en 63%, cuatro puntos porcentuales menos que en el mismo período de 2017, según los datos difundidos ayer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Por segmento, los bloques sectoriales que presentaron en el octavo mes del año niveles de utilización de la capacidad instalada superiores al nivel general son: industrias metálicas básicas (85,2%), refinación del petróleo (78,1%), productos del tabaco (76,7%), papel y cartón (76,1%), y productos minerales no metálicos (72,1%).
Mientras que los bloques sectoriales que se ubicaron por debajo del nivel general de la industria son: productos alimenticios y bebidas (61,7%), productos de caucho y plástico (57,6%), la industria automotriz (57,3%), sustancias y productos químicos (54,1%), la industria metalmecánica excepto automotores (53,9%), edición e impresión (53,9%) y productos textiles (53,4%), según registró el organismo estadístico.

En el caso de la industria textil , la contracción se registró por la baja en los niveles de elaboración de tejidos y de hilados de algodón.
Mientras, la situación de los productos alimenticios (cuya utilización de la capacidad instalada se ubicó en el medio de los otros bloques), la caída se originó “fundamentalmente, en las bajas de la molienda de granos oleaginosos y de la elaboración de bebidas”, explicó en el Indec y detalló que “en el primer caso, la menor elaboración de aceite y subproductos de soja y girasol produjo la retracción en la actividad de las plantas”, mientras que “en el caso de las bebidas, la disminución de la utilización de la capacidad instalada en agosto de 2018 respecto del mismo mes del año pasado se vincula con el menor nivel de actividad de los segmentos de bebidas gaseosas, aguas y sodas”.
Finalmente, las metálicas básicas mostraron una mejoría respecto del año pasado al a partir, principalmente, del crecimiento de la producción de acero crudo y, en menor medida, del incremento de la elaboración de aluminio primario.

EMPLEO
Se perdieron 97.400 empleos en el país

Unos 97.400 empleos registrados se perdieron en la Argentina en los últimos cuatro meses, de los cuales casi 34.000 son del sector formal privado, advirtió ayer un estudio. El Observatorio de Comercio Exterior, Producción y Empleo (CEPE), organismo dependiente de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET), presentó el doceavo informe económico que monitorea el empleo registrado. El análisis señaló que el mercado de trabajo ya empezó a sentir los «primeros impactos de la crisis «económica que desde abril golpea a la Argentina.
«Los números revelan que los primeros impactos de la crisis económica se reflejan tanto en una pérdida de puestos de trabajo como en un incremento de la precarización laboral», dijo el estudio. Según el CEPE, «la informalidad alcanza el 34,3% en la comparación interanual, reforzando la tendencia en alza de precarización laboral que sufren los trabajadores».
Nicolás Trotta, rector de la UMET, opinó que «la crisis aceleró aun más la destrucción que se venía dando en los empleos registrados». Según el académico, las «malas medidas económicas» tomadas por el Gobierno impactaron con fuerza en el sector formal durante los últimos meses. «Un dato muy importante es que la cantidad de trabajadores registrados privados cayeron de manera pronunciada entre marzo y julio de 2018», dijo y agregó que «en ese periodo se destruyeron casi 34 mil puestos de trabajo del sector privado». El informe detalla también que la precarización laboral crece continuamente hace dos años y esta tendencia que se profundiza. En el último año el trabajo asalariado disminuyó 1,1 punto porcentual y el no registrado creció 0,5 punto, cayendo de este modo la participación del empleo formal en el total de los ocupados.
Los datos del estudio revelan que los asalariados registrados representan menos de 50% del total de los trabajadores ocupados del país, en el segundo trimestre de 2018, por lo que hubo una caída de 1,7 puntos respecto al segundo trimestre de 2016.

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