El sector de motovehículos se integra y reclama su lugar en las políticas públicas

Fabricantes, importadores, concesionarias, aseguradoras, financieras – entre otros sectores- presentaron ayer la cadena de valor del mercado de motos de todo el país. Buscan consolidar la formalidad.

Concesionarias, fabricantes, importadoras, motopartistas, financieras y aseguradoras dejaron conformado ayer un comité de la “Cadena de Valor del Mercado”, con el cual buscan establecer un régimen que permita “sostener  las inversiones” en el sector y garantizar la creación de empleos.

De esta manera, los sectores de motovehículos se integran a nivel nacional y buscan desarrollar actividades y acciones que tiendan a consolidar la formalidad, para así reclamar su espacio en las políticas públicas.

“La idea, primeramente, consiste en   tener pleno conocimiento de las cifras que hacen a la actualidad de nuestro  mercado para, a partir de allí, trabajar en conjunto y darle solución a las problemáticas que nos aquejan”, dijo a Comercio y Justicia Cecilia Fraire, vicepresidente de Zanella Hnos. y Cía. SA.

En ese sentido, explicó que más de 100 mil personas son las que de una u otra manera están involucradas en la cadena de valor de los motovehículos: fabricación, importación, ensamble, venta, financiamiento, talleres mecánicos, repuesteros, aseguradores… “y entre todos los sectores, el volumen de negocios oscila en alrededor de 8 mil millones de pesos al año”, aseguró.

El comité, cuya conformación se hizo pública ayer en la sede central de la Asociación de Concesionarios Automotores de la República Argentina (Acara), se fijó una serie de objetivos entre los que se destacan: consolidar la formalidad, el desarrollo y la sustentabilidad del negocio; construir un amplio nivel de representatividad del sector; resaltar el rol que cumple el motovehículo como medio de transporte social único; regular el mercado estableciendo claramente los derechos y obligaciones que se requieren para ser fabricantes, importadores y concesionarios oficiales; proteger a los consumidores mediante la generación de una regulación que los defienda cuando adquieren un motovehículo y facilitar el acceso a los repuestos legítimos necesarios para su mantenimiento; plantear a las autoridades nacionales, provinciales y municipales correcciones en la matriz impositiva de cada uno de los integrantes de la cadena de valor; integrarse a los estamentos del Estado en los cuales se regule la seguridad vial para producir una mejora sustancial; desarrollar estadísticas reales de índices de siniestralidad, y fomentar y expandir el acceso masivo al financiamiento de la compra de los motovehículos.

Cabe destacar que el sector aspira a llegar a vender un millón de unidades a lo largo de este año.

Desafíos
Es imprescindible “avanzar con la Secretaría de Industria en la definición de un régimen para el sector, similar al de los automóviles”, puntualizó Damián Szapkievich, gerente ejecutivo de la entidad que agrupa las concesionarias oficiales, a la hora de identificar los desafíos el sector.

En ese sentido, también destacó la necesidad de “sostener las empresas que hicieron inversiones en Argentina con mano de obra local”.

Por su parte, representantes de las industrias locales no manifestaron muchas “esperanzas” con esta nueva avanzada, “más, tras el fracaso de lo que significó la ley que pretendía sustituir importaciones por partes nacionales”, indicó una fuente a este medio.

El gerente general de la división motocicletas de Honda, Gustavo Ogura, precisó que “si tomamos todo el mercado de unidades terminadas y motopartes, en Argentina, 90% procede de China, con precios que son tres o cuatro veces más baratos”.

“El ensamble -aseguraron los empresarios- no es un gran valor que se agrega, mientras que sí lo es la fabricación de partes”, por lo que “las terminales nos estamos juntando para encontrar el modo de dar más competitividad a la fabricación de partes, lo que requerirá de una acción múltiple y no de una medida aislada”.

En ese sentido, Fraire reconoció que entre las medidas que, “en un principio, consideramos que sería necesario aunar con el Gobierno nacional, están las de preservar los puestos de trabajo y ganar mercados externos, como el de Brasil, por ejemplo”.

Respecto a lo primero, reconoció la amenaza que recae sobre el sector de los fabricantes competir con importaciones provenientes de China. “Los costos de los insumos y los laborales son muy diferentes y hacen que las cosas sean bastante difíciles”, indicó.

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