Chinos ratificaron interés en el subte, con Roggio y Macri

La estatal asiática llega acompañada con fondeo del Eximbank y proveerá el material rodante. Roggio y Iecsa serían los socios locales para la obra civil. El proyecto incluye una inversión de US$1.800 millones y un plazo de obra de dos años.

El Gobierno nacional firmó ayer un acuerdo de cooperación con la empresa estatal China Railway International  para la construcción de un subterráneo en la ciudad de Córdoba, con una inversión de US$1.800 millones.

El acuerdo se suscribió ayer en el marco de la gira encabezada por la presidenta Cristina Fernández por China, de la que también participa el intendente Daniel Giacomino.

Fue parte de los ocho acuerdos firmados con empresas chinas auspiciadas por el gobierno de ese país para la provisión y equipamiento ferroviario en Argentina, por unos US$10 mil millones.

Las empresas llegan acompañadas por el financiamiento del Eximbank. El fondeo se restituirá a 19 años de plazo, con cuatro de gracia y a una tasa accesible, en torno a 6%, según informó Cristina Fernández luego de reunirse con su par chino, Hu Jintao.

En cuanto al proyecto de subterráneo para Córdoba, el intendente Giacomino dijo que se trata de una carta intención con China Railway.

“Si el proceso marcha bien, la obra podría iniciarse en un año y tendría un plazo de ejecución de dos años”, reveló el jefe comunal desde Pekín.

El proyecto replicará el ya presentado dos años atrás en el fallido intento por avanzar con la obra a partir de iniciativas privadas de las empresas Alstom y Roggio.

Se trata de un recorrido de 10,5 kilómetros en forma de cruz por avenida Colón -una de las líneas- y desde Alta Córdoba hasta el Mitre y Ciudad Universitaria, por otro. China Railway llegará acompañada por Benito Roggio e Hijos y por Iecsa, la empresa de Angelo Calcaterra, sobrino de Franco Macri.

Fuentes de Roggio consultadas por Comercio y Justicia admitieron avanzadas gestiones para sumarse al proyecto. De hecho, uno de los que integró la comitiva oficial a China es el gerente General de la constructora Benito Roggio, Esteban Rabsiun.

“Hay al menos ocho viajes previos de parte de gente de Roggio. La sociedad está avanzada”, reveló la fuente.

La compañía de origen cordobés se encargaría de las obras civiles, al igual que Iecsa. Por lo demás, Roggio tiene experiencia en el negocio. Es adjudicatario de la obra de la línea E de subterráneos en la Ciudad de Buenos Aires,  además de ser operador del servicio a través de Metrovías.

Giacomino ponderó el acuerdo alcanzado y destacó que los recursos provendrán en su totalidad de la Nación. Asimismo, pronosticó que, de no mediar imponderables, el proyecto podría arrancar en un año y tendrá dos de ejecución.

“Les cuento que China Railways es una de las empresas más grandes de este país dedicada a este tipo de obras, imagínense que por año construye en promedio 400 kilómetros de subterráneos y en nuestra Ciudad la obra sería de 10,5 kilómetros”, indicó Giacomino a través de su Facebook desde el país de lejano oriente. “De aquí en más es el Concejo Deliberante de la Ciudad, tal como fue siempre, el que tiene que autorizar a la Nación la utilización de uso del suelo para poder llevar adelante esta gran obra”, completó.

Cautela en el Concejo Deliberante

De prosperar el proyecto de China Railway, antes de fin de año debería ingresar al Concejo Deliberante un convenio marco además de la autorización para el uso de suelo en la ciudad. Al igual que en el fallido intento anterior con Alstom y Roggio y con el ex secretario de Transporte de la Nación, Ricardo Jaime, como principal impulsor, el convenio debería asegurar el financiamiento de la Nación además de contar con la factibilidad técnica de la obra. Ediles de diferentes bloques consultados por Comercio y Justicia prefirieron la cautela antes de fijar posición y coincidieron en que hay que aguardar una mayor definición del tema.

En tanto, el propio municipio también optó por la reserva. “Es un tema aún muy prematuro.

Habrá que ver luego el flujo posible de pasajeros, quién operará el sistema y cómo compatibilizar ese nuevo servicio con el transporte urbano de pasajeros. Hay que esperar”, señalaron los voceros.

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