Advierten de que una rápida flexibilización del Mercosur puede perjudicar a Argentina

Lo indicó un informe de la consultora Ecolatina, al evaluar la coyuntura económica del país, en la que la demanda interna se encuentra “anémica” y con el más alto nivel de la “competitividad precio”. Dato alentador: las exportaciones a Brasil crecerán 10%

La flexibilización del Mercosur puede perjudicar a Argentina, dado el contexto económico que vive el país, según evaluó un nuevo informe de la consultora Ecolatina realizado luego del encuentro que tuvieron los presidentes Mauricio Macri y Jair Bolsonaro durante la semana pasada.
“Pese a la magra performance del bloque en los últimos años, y especialmente de Brasil, la flexibilización inmediata del Mercosur no sería una buena noticia para nuestro país en un contexto de demanda interna anémica y cuando la competitividad precio de la economía local se encuentra en su nivel más alto de los últimos años”, afirmó un documento enviado ayer por la entidad, sobre todo si se considera que “el gigante sudamericano ingresaría definitivamente en una etapa de recuperación económica”.
Vale señalar que días pasados el presidente Macri afirmó al comentar los detalles de su encuentro con Bolsonaro que existe una “profunda coincidencia (con Brasil) en acelerar la integración del Mercosur y abrir” ese bloque económico.
“Tuvimos una profunda coincidencia en acelerar la integración del Mercosur y abrirlo, teniendo como agenda inmediata lo que se ha logrado avanzar con la Unión Europea, y después vendrá el Nafta y Canadá”, explicó el primer mandatario.

“Eso ya es el 25 % del movimiento económico del mundo, sería un paso gigantesco para el Mercosur”, evaluó entonces el jefe del Estado.
En esa ocasión, Macri explicó también que con Bolsonaro se intentará “generar un abordaje del mundo en conjunto para intentar abrir más mercados y reducir aranceles para las exportaciones, tanto de la Argentina como de Brasil, y del Mercosur en general».
“Volvimos entusiasmados porque tenemos una agenda de trabajo muy coincidente», aseguró el mandatario argentino y anunció: «Acordamos una visita del presidente Bolsonaro para abril, veremos en qué fecha porque tengo varias visitas pendientes a Europa, para continuar esta nueva etapa de relación, que creo tomará una dinámica distinta”.
Luego de estas declaraciones, la lectura de Ecolatina sobre lo anunciado por los gobiernos de ambos países señaló que luego de la primera reunión entre los mandatarios, se deduce que habrá mayor flexibilidad del bloque regional “pero no a la velocidad que se podía presuponer”, por lo cual se estima que “la alianza regional permanecerá viva y el acuerdo que legisla la relación bilateral no cambiaría de manera sustancial, a menos en el corto plazo”.

Cifras
En su análisis sobre el contexto en el cual se darán las transformaciones del Mercosur, Ecolatina precisó que, en los últimos años, las exportaciones argentinas mostraron una tendencia descendente. En números, las ventas al extranjero pasaron desde US$83 mil millones en 2011 a menos de US$60 mil millones en 2017, lo que implica una retracción de 30%.
Por su parte, comparando los envíos del país al bloque regional y a otros mercados del mundo, la caída se observó “sensiblemente” al interior del Mercosur, como consecuencia de la recesión que atravesó la economía del país vecino, aunque -advirtió la consultora- “cabe destacar que, pese a la notable contracción, las ventas a la región continúan representando un quinto de nuestros envíos al exterior (en 2011 implicaban un cuarto), de modo que no es posible estimular la inserción comercial argentina sin considerar su centralidad”.
En esta coyuntura y teniendo en cuenta que durante este año la demanda interna del país permanecerá deprimida, Ecolatina alertó que una rápida apertura del Mercosur “no parecería ser la mejor noticia para los sectores exportadores locales (ni para la economía en su conjunto), ya que se perderían accesos privilegiados –sin aranceles– de manera inmediata, a la par que no se ganarían otros en el corto plazo” y el documento agregó que “a esto se suma también un contexto internacional en que el comercio se cierra, dificultando la apertura de nuevos mercados especialmente para las manufacturas”.

Por otro lado, también para las perspectivas de este año es necesario tener en consideración la fortaleza del real en comparación con el peso y las perspectivas de evolución del PBI de ambas economías.
Sobre esta última variable, Ecolatina aportó un dato “alentador”. Según las estimaciones, 2019 sería el primer año en que el PBI del gigante sudamericano crecerá de manera sostenida, trepando alrededor de tres por ciento. “En este marco, proyectamos que el comercio bilateral con nuestro principal socio comercial se recuperará este año: las ventas a Brasil crecerían cerca de 10% interanual en 2019, orillando US$12.200 millones, a la par que las importaciones desde ese origen retrocederían 15% interanual, ubicándose en la zona de US$12.500 millones. “ Así, la balanza comercial de bilateral de bienes prácticamente se equilibraría (luego de un déficit récord en 2017 que se redujo a la mitad en 2018), algo que no sucede desde el 2014”.

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