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Jacuna, la historia de cómo “hacer rentable tu emprendimiento” y no morir en el intento

CAROLINA ARZUBI. Fundadora de Jacuna.

Es la firma creada por Carolina Arzubi, quien aseguró que para dejar la estabilidad que le otorgaba trabajar en una empresa multinacional se valió del orden y la planificación. Con capacitaciones constantes y el aprendizaje de saber delegar, consolidó una firma que el año pasado duplicó su facturación y que proyecta para este año una “escuela para emprendedores”. Sus aciertos, sus claves y la experiencia recogida son blindadas con un permanente optimismo 

Jacuna, la consultora para emprendedores y organizadora de eventos fundada y dirigida por Carolina Arzubi, creció exponencialmente el año pasado. La licenciada en administración de empresas, pero fundamentalmente la emprendedora, proyecta un 2020 en el que apuesta a la creación de una “escuela para emprendedores”. Comercio y Justicia dialogó con Arzubi acerca de las claves de su negocio y sus aciertos logrados en contextos económicos de incertidumbre. Capacitación, planificación, orden y delegación de funciones, son fundamentales para todo emprendedor, según indicó.

¿Cómo y cuándo inició su historia como emprendedora?

Tengo 29 años y soy Licenciada en Administración de empresas. Cuando me recibí, entré a trabajar en Johnson & Johnson en el área de ventas. Como ejecutiva de ventas, manejaba clientes como Libertad, Cencosud, Cordiez, entre otros. En el año 2017 comenzó mi crisis laboral porque las empresas multinacionales y de consumo masivo habían perdido su encanto para mi. Quería emprender y como siempre me gustó la organización de eventos encaré por ese lado. Me costó mucho porque ya vivía sola, tenía un buen sueldo y era un mundo nuevo. Mucha incertidumbre tenía en cómo de generar ingresos y mantenerme sola. Creo que es un proceso que pasamos todos los que queremos emprender y que, una vez que pasa, uno mira para atrás y entiende que es un proceso normal. Todos tenemos los mismos miedos y al principio nunca es fácil. Lo más gratificante es ver el camino recorrido.

¿Qué fue lo que le dio el puntapié para decidirse?

Estaba confundida y necesitaba una guía, alguien que me ayude a definir lo que quería hacer y en cierta forma me presionara para animarme. Hice consultorías y en febrero de 2017 creé Jacuna. Estuve un año trabajando con las dos cosas a la vez: Johnson & Johnson y Jacuna. Fue el año de prueba para mí, para saber si estaba lista, si era lo que quería, si me gustaba. Organicé mini workshops. No me importaba si ganaba o no, estaba probando y viviendo la experiencia. Finalmente en marzo de 2018 me animé y renuncié para dedicarme de lleno a Jacuna. 

¿Y qué la condujo puntualmente a renunciar a su otro trabajo estable?

Algo que me ayudó mucho a renunciar fue organizarme con mis finanzas. Estuve un año para renunciar pero tenía un plan, armé un flujo de fondos, sabía que costos fijos tenía, dejé de usar las tarjetas de crédito y estaba en plan ahorro. Luego, mi experiencias se multiplicaron, entre el 2018 y el 2019 organicé desde workshops para pasteleras, de cocina saludable, de make-up a una expo para novias y un festival que se llama Warmichella. En el 2019 me animé y asumí más riesgo al traer disertantes de Buenos Aires con Workshops y capacitaciones para emprendedoras.

Puntualmente, si tuviera que narrar a qué se dedica Jacuna ¿Por dónde comenzaría?

A fines del 2018 organicé unos encuentros para emprendedoras donde charlabamos sobre los miedos, dudas y todo lo relacionado con emprender. Escuchando a cada una me di cuenta que muchas no sabían cómo llevar los números de su emprendimiento. Detecté la necesidad y, además de los eventos, lancé las consultorías para emprendedores sobre cómo administrar y sobre cómo armar el modelo de negocios para aquellas que tienen una idea y no saben cómo arrancar. Jacuna fue mutando. Probé lo de las consultorías y me encantó. A mediados del 2019 lancé mi programa “Hacelo Rentable”, un plan online de tres meses en donde nos metemos dentro del emprendimiento y vemos los precios, los costos, la rentabilidad y todas las herramientas y planillas de excel para poder llevar la gestión de los números. Para el lanzamiento hice un reto gratuito llamado “Chau miedo a los números”, que llegó a más de 200 emprendedores. A partir de él, trabajé todo el segundo semestre con más de 40 emprendedoras de todos los rubros y llegó un punto en el que no podía tomar más consultorías. Dupliqué mi facturación con eso. Además, realicé más eventos que estuvieron cada vez más relacionados con los emprendedores.

¿Con cuántos eventos cerró el año pasado?

En el 2019 llegué a hacer más o menos 10 eventos. El más grande fue el festival Warmichella, que trajimos de Buenos Aires y fue la primera edición.

Duplicó la facturación el año pasado ¿Cuáles fueron las estrategias para lograrlo?

Sí, en el 2019 el crecimiento fue abismal, los eventos tenían un mayor peso, lo que generó un buen posicionamiento y por otra parte, el reto para el lanzamiento de mi programa “hacelo rentable” fue el boom en cuanto a las consultorías. Creo que es clave empatizar con la gente, mostrarse tal cual, contarles por todo lo que uno pasa como cualquier emprendedor. La otra clave para mí es llevar un control de los números, de lo que entra y lo que sale, es necesario armar una proyección. En tercer lugar, es necesario saber delegar. Si uno quiere crecer tiene que saber delegar, saber enfocarse en lo que estratégicamente hará crecer el emprendimiento y lo que no se sabe hacer hay que delegarlo. Así es como uno crece. Delegar e invertir son muy importantes para crecer.

Entonces, ¿la clave está en no dejar de planificar?

A veces, a los emprendedores que hacemos todo nos come la rutina y nos olvidamos de definir estrategias, hacer una planificación, definir objetivos y también de llevar los números y analizar los precios y los costos. Planificar es muy importante porque nos permite estar enfocados, saber nuestras prioridades y hacia dónde queremos ir. Qué elegir, a qué le decimos que no y en dónde tenemos que invertir.

¿Por dónde se comienza a planificar?

Cuando planifico empiezo por la visión, me imagino de acá a cinco años. Hago un cierre del año que pasó, anoto los logros y lo que tengo que mejorar. Después de imaginarme y soñar un poco pienso en los objetivos anuales. Para este año tengo seis objetivos que se resumen en tres focos principales. Entonces, para no marearme armo un plan de acción con pasos. En este plan de acción lo que hago es desglosar todo lo que tengo que hacer para cumplirlo: pongo fechas a cada paso y para cuándo quiero cumplir el objetivo. Si no se sabe con exactitud, se pueden usar los cuatrimestres y trimestres, y poner como fecha límite “el segundo cuatrimestre”. Para todos los objetivos no sólo defino pasos sino también números y fechas. Estimé mi crecimiento en facturación y en cantidades, y para lograr el resultado me baso en todos los números 2019. Las principales áreas de planificación son ventas/facturación, compras/proveedores, comunicación y marketing (por ejemplo, cómo captar nuevos, el post venta, etc) y el equipo de trabajo y/o socios.

¿Cuáles son sus planes para 2020?

Después de las consultorías, que me encantan y con las que cada vez tengo más clientes, tuve que parar y ver como seguir. Es decir, debo ordenar Jacuna. Estoy trabajando con la agencia ARS, con la que estamos desarrollando todo un proyecto nuevo. Jacuna se transformará en una escuela de emprendedores, con una plataforma y cursos online, entre otras cosas. Y además, para no perder el contacto con la comunidad, vamos a desarrollar tres eventos con contenido para emprendedores. Tenemos mucho trabajo para este año: clientes, lanzamiento de página web y cursos online, eventos y continuar estudiando. Estoy muy feliz por cómo Jacuna fue mutando y, después de dos años, saber qué es lo que quiero y hacia dónde quiero ir. No tengo dudas de que lo mío son los eventos y las consultorías. Este año haré foco en ordenar todo, crear equipo, una estructura y posicionar Jacuna regionalmente y, por qué no, internacionalmente. Jacuna combina todo lo que me gusta hacer, me representa totalmente y se formó con perseverancia y creyendo en mí misma. El trabajo es importantísimo para mí, así que siempre intento dar lo mejor.

¿Por qué Jacuna? 

Quería hacer eventos, quería crear experiencias, que se generen conexiones con las personas, aprender. Ir más allá del evento. Y bueno, contratamos la agencia. Le dijimos que la empresa era para “disfrutar y ser conscientes del momento”. Surgió Jacuna, por hakuna matata, que es vivir la vida sin preocupaciones, vivir la vida en cierta forma, y ahí está la palabra cuna, relacionado con cuidar la vida, el nacimiento. Todo viene por ese lado. 

Las claves para emprender
– Consultar con un profesional ( en modelo de negocios)
– Planificar con visión, objetivos, fechas y números
– Ordenar el negocio en crecimiento con ayuda de un profesional especializado
– Delegar para enfocarse en lo estratégico o en lo que el emprendedor sí sabe
– Capacitarse en forma permanente, idiomas, marketing, negocios